Asociación PRAIS Recoleta
Hoy día catorce de enero, nos despertamos con la noticia de la detención de los hijos y el yerno de Julia Chuñil, la fiscalía los acusa de ser los autores de la muerte de su madre.
Muchas dudas legítimas nos surgen ante estos hechos, porque la “justicia” en Chile ha dado pruebas fehacientes de ser clasista y racista.
Hemos asistido a montajes perpetrados por carabineros para culpar a integrantes del pueblo mapuche de crímenes no cometidos.
El día de ayer, con estupor nos enteramos de la “absolución” del capitán de carabineros Claudio Crespo, en el caso del ataque a Gustavo Gatica que lo dejó ciego, en el juicio se acreditó sin lugar a dudas de que fue él quien hizo el disparo, pero gracias a la Ley Nain Retamal, aprobada por el gobierno de Gabriel Boric, se le aplicó la causal de legítima defensa, como si Gustavo Gatica hubiese estado armado atacando al policía.
En días anteriores asistimos al desalojo violento de la toma de San Antonio, amparado todo en un dictamen de “la justicia”.
Hoy día es la familia de Julia Chuñil.
¿Es verosímil que todos los hijos se hayan confabulado para dar muerte a su madre?
Todo resulta muy sospechoso, en los siguientes días, la noticia será el caso Julia Chuñil, postergando al olvido la aberración judicial del caso Crespo.
Este año 2026 ha comenzado con muchas malas noticias y nuevamente asistimos a los famosos “testigos protegidos” que hemos visto en otros casos de montajes grotescos perpetrados por carabineros y las fiscalías.
Es necesario rechazar de manera enfática este nuevo intento de criminalizar la lucha por reivindicación territorial del pueblo mapuche y sembrar dudas y divisiones al interior del movimiento social organizado por la aparición de la comunera Julia Chuñil.
Basta de justicia racista y clasista, basta de instituciones corruptas como carabineros.











Crespo, miembro de una institución que posee un historial de crímenes, asesinatos a sangre fría, apoyo a una dictadura fascista, represión a manifestantes desarmados, mutilaciones, torturas, violaciones, vejaciones, abuso de poder, montajes, mentiras, desalojos, narcotrafico, robo de madera, corrupción, implicancia, y un largo etc., es absuelto y erigido como héroe del poder del capital, sin más batalla que haberse enfrentado armado hasta los dientes contra estudiantes y civiles desarmados. Acciones que lo presentan como el más vil de los cobardes. El ejército pinochetista y las fuerzas de orden han demostrado que están entrenados para hacer frente a un puñado de desarmados, pero no para una pelea de igual a igual.