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EL CHIVO EXPIATORIO Y LA TIERRA QUE ARDE

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por Franco Machiavelo

Recomiendo leerlo bien y sacar sus propias conclusiones.
No estamos frente a un hecho aislado ni a un simple error humano. Estamos frente a un mecanismo conocido: cuando un territorio adquiere valor estratégico, la verdad se vuelve incómoda y se construye un culpable funcional. El imputado por el gran incendio del sur no explica la catástrofe; la encubre.

1. La estufa no explica el incendio
Un megaincendio no se produce por un acto doméstico aislado. Requiere condiciones previas: monocultivos altamente inflamables, abandono de la prevención, ausencia de cortafuegos y decisiones políticas que privilegiaron el negocio por sobre la seguridad.
Sin ese escenario, el fuego no escala. La estufa es el pretexto, no la causa real.

2. Cuando la tierra vale, la culpa se simplifica
Tras el incendio, el territorio cambia: se despeja, se redefine, se vuelve “disponible”. Para que ese proceso avance sin obstáculos, se necesita una historia simple y rápida. Un culpable individual ahorra preguntas y protege intereses mayores que no aparecen en el expediente.

3. El acusado ideal
El perfil del imputado no es casual: trabajador, sin poder, sin redes, sin capacidad de disputar el relato oficial. No se le persigue por ser el más responsable, sino por ser el más fácil de sacrificar. Así opera la justicia selectiva: dura con los débiles, prudente con los poderosos.

4. El Estado sabía
Las advertencias existían. La inacción no fue ignorancia, fue decisión. Cuando el Estado omite prevenir y luego castiga solo hacia abajo, no falla: funciona según el modelo que protege.

5. El verdadero atentado
El atentado no siempre es visible. A veces consiste en destruir la vida de una persona para cerrar una discusión incómoda: quién controla la tierra, quién se beneficia después del fuego y por qué estos desastres se repiten.

Conclusión
Este hombre no está en el origen del incendio; está en el centro de una narrativa diseñada para desviar la mirada. Cuando la justicia se apura, la explicación es pobre y los intereses mayores quedan intactos, no estamos frente a verdad ni justicia, sino frente a administración del silencio. 
 
 
 

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