Democracy Now!
Las fuerzas armadas de Estados Unidos persiguieron a dos petroleros cerca de las costas de Venezuela durante el fin de semana, en el marco de la presión cada vez mayor contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro. El sábado, la Guardia Costera de Estados Unidos interceptó e incautó el buque Centuries, de propiedad china y bandera panameña, que no estaba sujeto a sanciones estadounidenses. Asimismo, las fuerzas armadas estadounidenses intentaron interceptar el petrolero denominado Bella 1, que se dirigía a recoger petróleo en Venezuela. A principios de este mes, Estados Unidos confiscó un petrolero denominado “Skipper”, tras un operativo en el que soldados bajaron en rápel desde helicópteros y apuntaron con sus armas a la tripulación de la embarcación. Esto se produce al tiempo que el presidente Donald Trump ha declarado un bloqueo de todos los buques petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela. Desde septiembre, el Gobierno de Trump ha bombardeado al menos 28 embarcaciones que presuntamente transportaban drogas en el mar Caribe y el océano Pacífico, matando a más de 100 personas. El domingo, el senador republicano del estado de Kentucky Rand Paul criticó duramente la campaña de presión que el Gobierno de Trump está ejerciendo contra Venezuela.
Senador Rand Paul: “La considero como una provocación y un preludio a la guerra, y espero que no entremos en guerra con Venezuela. En cualquier momento puede haber en el mundo entre 20 y 30 Gobiernos que no nos gusten, ya sea porque son socialistas o comunistas o porque violan los derechos humanos. Puede haber un par de docenas de ellos. Pero el deber del soldado estadounidense no es ser el policía del mundo. Así que no estoy a favor de incautar estos barcos. No estoy a favor de destruir esas embarcaciones con personas desarmadas a bordo que se sospecha que son traficantes de drogas. No estoy a favor de nada de esto”.










