por Leo Viena
Las redes sociales y la realidad virtual, controladas por empresas privadas, han creado un mercado virtual donde la información es manipulada. La propaganda y la personalización de la información han reemplazado la objetividad, condicionando a la sociedad a aceptar nuevas realidades sociales. Se necesita una arquitectura de información paralela con medios independientes para contrarrestar esta influencia.
La revolución informática ha dado lugar a las redes y las realidades virtuales. Las empresas privadas que las gestionan han transformado estas tecnologías en un mercado, que funciona como una especie de feria libre virtual. Cualquiera puede entrar a comprar o vender.
En el mundo digital actual, las empresas líderes como Amazon, Google, META y X (anteriormente Twitter) actúan como mercados, principalmente para la información. Estos propietarios privados de mercados tienen el poder de dictar qué se vende y qué se compra en el mercado de la realidad virtual.
En cuanto a las preguntas:
¿Qué se vende en el mercado virtual?
¿Qué información puedes obtener en el mercado de las redes, quién puede?
¿Quien puede vender en el mercado?
Internet carece de libertad de información, ya que es una iniciativa privada con consecuencias de gran alcance. Desafiar el laberinto de la realidad virtual creada en internet o en la red se vuelve imposible.
Internet solo permite compartir información que ha pasado por algoritmos de filtros y ha sido aprobada por empresas privadas y servicios de inteligencia según sus intereses. Esto dificulta enormemente la obtención de información fidedigna. Por lo tanto, es crucial estar presente en el lugar de los hechos para comprobar la realidad, ya que internet no refleja la verdad ni la realidad objetiva.
Este es un punto crucial. En la actualidad, los teléfonos inteligentes se han convertido en el principal medio de propaganda y dominación. Ya sea en el metro, el autobús, mientras se trabaja o se camina, la gente consume información, aprende, escucha y lee durante sus trayectos diarios. También se consume información mientras se come o en el tiempo libre. Esto ha llevado
a una reducción significativa del tiempo de presencia y concentración.
La mayoría de la gente ha sido condicionada para tener una doble atención. Mientras ven las noticias, también están atentos a sus movimientos y acciones. Los editores son conscientes de esto y lo aprovechan para obtener suficientes clics y visualizaciones y generar grandes ganancias. Su objetivo es centrar la información en la personalización y la emocionalidad, lo que va en contra de proporcionar información objetiva y contextual sobre los hechos del mundo real.
Los reportajes y la cobertura política mediática se han transformado en consignas y en lo que se muestra en la pantalla del celular, sin un análisis crítico ni una reflexión profunda sobre lo que se ve y se escucha. Vivimos en un mundo completamente saturado de propaganda.
No es necesario contratar, adoctrinar ni siquiera garantizar la independencia de los periodistas. La clave reside en las personas que eligen las empresas que moldean la opinión pública, como los influencers, comentaristas de YouTube, META, Google, X-Twitter o cualquier otra entidad que los respalde.
El universo de las redes 2
Al observar únicamente los anuncios, resulta bastante evidente la opinión que se pretende inculcar al periodista. No buscan un reportero objetivo e independiente. En cambio, reclutan a alguien que transmita las mismas conclusiones que ellos proclaman como la verdad absoluta. Es una obsesión con el discurso llevado al extremo.
En otras palabras, los medios de comunicación y los políticos no buscan describir la realidad, sino crear nuevas realidades sociales. Su herramienta principal para lograrlo son las redes sociales, internet, inteligencia artificial y los teléfonos inteligentes, que les permiten llegar directamente a las personas.
Por lo tanto, cuando se informa a través de la guerra propagandística, se busca crear un polo para la guerra de información.
Se busca generar confianza, asegurando que el público crea que se está creando una alternativa justa. Se pretende presentar a los pobres y a la clase trabajadora y sus líderes como inútiles y malvados, sugiriendo que su único propósito es ser explotados y servir al poder dominante, ya sea muriendo en la pobreza o siendo utilizados como carne de cañón. Además, se busca desviar la responsabilidad de la clase dominante, atribuyendo la situación de los descamisados al destino
o a un mandato divino otorgado a los mesías explotadores.
Mientras la gente compre esta idea en el mundo de la realidad virtual, que en esencia es el mundo de la propaganda ideológica, apoyarán a la clase dominante, comprarán el caramelo envenenado con un hermoso envoltorio y seguirán siendo esclavos y enseñarán a sus hijos a ser sirvientes de la clase que detenta el poder. Y entonces habrán ganado la guerra de la información y propaganda política ídem perpetuarán su poder.
Dado el control del poder imperante sobre los medios y la red, es crucial establecer una arquitectura de información paralela. Esto implica crear medios independientes que faciliten la libre difusión de información y permitan un intercambio abierto de ideas, presentando hechos y argumentos, incluso si contradicen o entran en conflicto con la narrativa oficial del gobierno.
Hoy en día habitamos dos mundos: el mundo objetivo de la realidad física, regido por sus propias leyes, y el mundo subjetivo de la ideología, creado por la mente humana a través de sus cinco sentidos. Este mundo subjetivo se ha visto reforzado por la realidad virtual, que se ha convertido en el reino de la narrativa. La narrativa no es más que la interpretación, acertada o no, de los hechos reales en el acontecer humano.
Debemos reconectar con el mundo real, entablar conversaciones significativas, analizar y debatir los hechos a fondo, reunirnos en persona y confrontar la realidad objetiva con la subjetiva realidad virtual. Si bien la realidad virtual, el mundo de las máquinas digitales, es un logro notable, como cualquier herramienta, puede utilizarse para el bien o el mal de la sociedad humana.
La elección es nuestra: construir un futuro en libertad, justo y equitativo.
* Recuerda la semilla de la que has surgido No te creó para vivir como un bruto
Debes buscar tu destino en la virtud y el conocimiento.
Así es el triste y amargo derrotero que hemos tomado.
Leo Viena, 9 de diciembre 2025
* Primo Levi. Libro ¿Ist das ein Mensch?











