Juan Fran Torres
@JuanfranTorres
Donald Trump enfrenta uno de sus momentos políticos más complejos desde su regreso al poder. Por primera vez en 36 años, el Partido Republicano perdió Texas en una elección clave, un Estado que históricamente había sido su principal bastión y donde el propio Trump había obtenido anteriormente una ventaja superior a los 17 puntos. Los Demócratas lograron imponerse hoy, en la elección especial del Distrito 9 para el Senado estatal, con una diferencia superior a los 14 puntos, encendiendo todas las alarmas dentro del aparato republicano.
Este revés electoral se produce en paralelo a una pronunciada caída en la imagen del mandatario, golpeada por la persistente inflación, el creciente rechazo a su política de aranceles, el secuestro del mandatario venezolano, Nicolás Maduro y una profunda crisis social desatada tras el asesinato del enfermero Alex Pretti en Minneapolis, por parte de su policía Antimigratoria.
Hechos que han sido ampliamente repudiados, intensificado las protestas y el cuestionamiento al enfoque represivo del gobierno, debilitando aún más la posición política de Trump a nivel nacional.










