Código Rojo
Dante Reyes Marín 
El presidente Javier Milei dispuso la prohibición de ingreso a la sala de prensa de la Casa Rosada de la totalidad de los periodistas acreditados en la sede de gobierno.
La totalitaria medida, que ni siquiera aplicaron las juntas militares, implicó que el recinto en el que trabajan a diario los profesionales de la comunicación quedara vacío y con un gobierno emitiendo información únicamente a través de comunicados de prensa.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) manifestó entonces “su máxima preocupación por la decisión del Gobierno nacional de restringir el ingreso de todos los periodistas acreditados a la Casa Rosada, una medida intempestiva que no reconoce antecedentes en la vida democrática argentina”.
Puntualizó la entidad que “el acceso de los periodistas a la sede del Poder Ejecutivo constituye una práctica institucional consolidada a lo largo del tiempo, que nunca fue interrumpida de manera generalizada, y que resulta esencial para garantizar el derecho de la sociedad a recibir información sobre los actos de gobierno”.
La decisión adoptada, además, impacta directamente sobre la libertad de expresión y el derecho a la información, pilares fundamentales del sistema democrático agregó ADEPA, que instó a las autoridades “a revisar de manera urgente esta medida y a restablecer las condiciones habituales de trabajo para los periodistas acreditados, en resguardo de la transparencia institucional y del pleno ejercicio de la libertad de prensa”.
El jefe de Gabinete y tradicional vocero de prensa Manuel Adorni, cuyo puesto se encuentra en jaque por investigaciones judiciales por posible enriquecimiento ilícito no se refirió al tema, como tradicionalmente se expresa a través de sus redes sociales.
Quien sí lo hizo fue el secretario de Comunicación y Prensa, Javier Lanari, quien desde la cuenta de la red social X sostuvo: “Aclaración. La decisión de quitar las huellas dactilares a los periodistas acreditados de Casa Rosada se tomó de manera preventiva ante la denuncia de Casa Militar por espionaje ilegal. El único fin es garantizar la seguridad nacional…”.
El diario Página 12 resumió que “El gobierno eligió al periodismo como enemigo luego que se publicaran los casos de corrupción que involucran a funcionarios y ministros libertarios” y añadió que “el gobierno eligió al periodismo y a los periodistas como los enemigos a derrotar. No hay explicaciones a los hechos denunciados, sino insultos, agravios y gritos, muchos de los cuales surgen de los discursos presidenciales”.
Milei se ha caracterizado en su administración por proferir insultos de gurso calibre en contra de diversos sectores, entre ellos el de la prensa. Antes de cumplir su primer año de mandato se sinceró “No odiamos lo suficiente a los periodistas”, a los que calificó como “basuras que se esfuerzan por romper el soretómetro”.
Y en las últimas horas, confirmo que se presentará a la reelección en las elecciones presidenciales fijadas por ley para el último domingo del mes de octubre del año 2027. “Me voy a presentar. No solo voy a terminar este mandato, sino que voy a aplicar a otro si creo que hice las cosas bien. Pero eso después lo decide la gente”.











