por Pedro Pablo
Comité por una Internacional de Trabajadores CIT
Han bastado pocas semanas de gestión para comprobar los verdaderos intereses del gobierno de
Kast. Los discursos sobre más seguridad y progreso para la población, no eran más que promesas
vacías basadas en una descarada campaña de mentiras y terror. Todo aquello de “Chile se cae a
pedazos”, “acabaremos con la migración ilegal” o la construcción de una zanja en la frontera…ya
son una mala broma para gran parte de la población.
Este gobierno populista de ultra derecha no hace más que defender los intereses del gran
empresariado, en contra de los trabajadores. Basados en la campaña mentirosa de un “estado en
quiebra”, impulsa medidas de recorte social y ataques a los derechos de los trabajadores.
Al negarse a usar el mecanismo de estabilización de precios (MEPCO), hace recaer las alzas del
combustible en nuestros bolsillos. Al recortar recursos fiscales a nivel ministerial, el gobierno ataca
derechos sociales en educación, salud y seguridad social. Por otra parte, impulsa la rebaja de
impuestos a las grandes empresas, con el falso argumento de que esto impulsará la economía.
Todas estas medidas, además de su improvisada gestión, han llevado a que el gobierno caiga
rapidamente en su aprobación a poco más del 30% en menos de 2 meses.
La crisis global del capitalismo lleva a que gobiernos de derecha populistas como el de Kast, Trump
o Milei; ataquen conquistas históricas de los trabajadores con el fin de garantizar las ganancias de
los grandes grupos económicos.
Esta es una seria amenaza que exige una respuesta del movimiento obrero y el pueblo. Y ésta, no
es otra que más organización y coordinación de las luchas. Es fundamental levantar campañas de
movilización por nuestros derechos y contra los recortes sociales; de manera de crear comités de
lucha en los lugares de trabajo, de estudio y poblaciones.
Sobre la base de un plan de lucha serio, se podrá sumar mas apoyo social en la resistencia a los
ataques del gobierno. Esto necesariamente exigirá una entrada en acción de las organizaciones
sindicales, para hacer un llamado a un paro nacional y protesta popular. Pero es necesario
preparar las condiciones para una respuesta exitosa y contundente a este nefasto gobierno.
Creando comandos por el paro nacional, que coordinen el accionar de las organizaciones
sindicales, estudiantiles y de pobladores. Planteando un programa de demandas conjunto, que
representen los intereses fundamentales de las grandes mayorías.
Chile arrastra una profunda crisis política y social que no ha tenido respuesta por parte de la casta
política y empresarial. La rebelión de octubre de 2019 fue una expresión de esta crisis, de la rabia
por la injusticia que atravieza nuestra sociedad. Por eso, ya es hora que los trabajadores y el
pueblo levanten una alternativa de lucha; que plantee una verdadera salida ante el fracaso de las
políticas capitalistas neoliberales.
Levantar un programa por un verdadero gobierno de los trabajadores, se vuelve más urgente. Que
promueva la más amplia deliberación del pueblo para decidir su destino. Donde la gestión de la
economía este al servicio de las grandes mayorías y no de un puñado de multimillonarios. En eso
consiste la necesaria transformación de la sociedad en líneas genuinamente socialistas y
democráticas.











