Esta estadística reportada por la UNODC en su Informe Mundial de Drogas 2025, es la prueba irrefutable de que la “guerra contra las drogas” no busca erradicar el tráfico, sino administrarlo y controlarlo.
Mientras EE.UU. criminaliza a Venezuela, el 87% del flujo narcótico se mueve impunemente por corredores bajo influencia directa de sus aliados estratégicos en la región del Pacífico, como Ecuador, Panamá y Costa Rica.
La ruta del Pacífico es la arteria principal del narcotráfico hemisférico, y ese 87% desmonta la narrativa del «narcoestado» venezolano dejando al descubierto la complicidad funcional de aliados de EE.UU. donde el narcotráfico opera con protección de elites locales y permisividad calculada.
La obsesión con Venezuela es un teatro geopolítico para distraer el hecho de que el verdadero cártel opera en las sombras del poder en Washington.
*• El Cartel está en el Norte •*











