Digno homenaje a un hermano obrero, marinero de Valparaíso, participante de la epopeya de viajar 200 millas en nuestro mar, para traer las armas necesarias para enfrentar a la dictadura más sangrienta de nuestra historia patria.
El Viejo Lotina, marinero de alta mar, y uno de los que trajo la esperanza que se desembarcó por Carrizal bajo, en el otoño/ invierno de 1986.
Custodio de La CONGEMAR, fue siempre un valiente opositor de la dictadura.
Se nos fue otro de los grandes luchadores, héroes anónimos.
Nos dejó un obrero de manos callosas, de conciencia clara, no de grandes discursos pero, siempre de estar en el lado que debía.
Nos deja un combatiente obrero, de esos que los partidos prefiere olvidar, de esos que nunca pidieron nada y como siempre en la historia lo dieron todo.
Compañero LOTINA
HONOR Y GLORIA SIEMPRE!
Hasta la Victoria Siempre!!











