Contrapoder Chile
Durante las últimas semanas, el Liceo 7 de Providencia ha estado en el foco de la noticia debido a su paralización, producto de las acusaciones de la concejala republicana de la comuna, Solange Wolleter Dávila, quien afirmó que los docentes del establecimiento ejercían un adoctrinamiento de ultraizquierda en los alumnos.
Durante las últimas semanas, el Liceo 7 de Providencia ha estado en el foco de la noticia debido a su paralización -desde el pasado 9 de octubre- producto de las acusaciones de la concejala republicana de la comuna, Solange Wolleter Dávila, quien afirmó durante una sesión del Concejo Municipal que en el recinto educacional se realiza adoctrinamiento de ultraizquierda y que la directora habría sido amenazada por docentes.
Lo anterior, tras una actividad optativa de conmemoración por el 11 de septiembre, en donde los estudiantes bordaron sus prendas con nombres de Detenidos Desaparecidos -instancia aprobada por la Unidad Técnico-Pedagógica-, lo que derivó en un sumario administrativo contra la jefa del Departamento de Historia.
“Pese a que la investigación sumaria descartó tales acusaciones, la concejala difundió en redes sociales un reel con su intervención ante el Concejo, transformando sus dichos en contenido viral descontextualizado y acusatorio. Posteriormente, publicó un segundo video reafirmando sus acusaciones, en abierta contradicción con la evidencia levantada y con la información oficial del sumario, que exculpó a la docente, reproduciendo un patrón de desinformación que erosiona la democracia y daña la confianza pública”, se lee en una carta de los docentes del Liceo 7.
Incluso, desde el 27 de octubre el recinto educacional se encuentra en toma indefinida, solicitando la renuncia de su actual directora Maritza Amaro Soto, puesto que, sería cercana a la UDI -según fuentes internas del establecimiento-, habría plagiado su evaluación docente en el año 2013 a una colega, la falta de probidad en su cuenta pública del 2024, la retención de un estudiante en inspectoría como medida disciplinaria, y las presuntas situaciones de maltratos hacia docentes y el Centro de Estudiantes.
“Un grupo de compañeras se acercó a la Municipalidad de Providencia para comentar el estado en el que se encuentra el liceo y entregar un informe de 23 páginas en donde se relatan las negligencias cometidas durante la gestión de la directora, pero les dijeron que era poco factible removerla de su cargo y que solo podría recibir capacitaciones”, sostuvo una alumna del Liceo 7, quien solicitó resguardar su identidad para este artículo.
Finalmente, según señalaron diversas fuentes y docentes, la movilización continuará hasta que la directora Maritza Amaro abandone su cargo.











