Declaración de la Izquierda Militante (CIT Irlanda)
La muerte de Yves Sakila, un congoleño de 35 años residente en Irlanda, tras ser inmovilizado violentamente por guardias de seguridad privados en Dublín, ha provocado indignación. Las impactantes imágenes, ampliamente difundidas en internet, han puesto de manifiesto una vez más las consecuencias letales del racismo, la desigualdad y el creciente uso de seguridad privada sin rendición de cuentas. Se han sucedido protestas y vigilias exigiendo justicia, transparencia y el fin de la discriminación sistémica que sufren los migrantes y los trabajadores negros en Irlanda.
A continuación, se reproduce la declaración de Militant Left (CIT Irlanda) sobre la muerte de Yves Sakila.
socialistworld.net
El asesinato de Yves Sakila la semana pasada en el centro de Dublín fue impactante por la violencia y la brutalidad empleadas. Hasta el momento, se desconocen todos los detalles, más allá de que Yves falleció y fue sometido a una inmovilización letal e injustificada por parte de lo que parecían ser agentes de seguridad privada actuando en defensa y protección de la propiedad privada. Las imágenes del asesinato de Yves recuerdan al asesinato de George Floyd a manos de la policía en Estados Unidos en 2020, un suceso que desencadenó el movimiento Black Lives Matter.
La muerte de Yves Sakila se produce tras los comentarios racistas del ex primer ministro irlandés Bertie Ahern y de Gerry Hutch, candidato a las elecciones parciales por Dublín Central y conocido gánster. El racismo está en aumento en algunos sectores de la sociedad. Las redes sociales están alimentando gran parte de este fenómeno. La extrema derecha busca explotar el horrible suceso de ayer para impulsar su agenda de odio y división.
La Izquierda Militante condena este asesinato y expresa su solidaridad con la familia, los amigos y la comunidad de Yves. Es fundamental seguir construyendo una lucha antirracista consciente. El movimiento sindical debe ser su eje central. Las fuerzas de extrema derecha no tienen nada que ofrecer a la clase trabajadora. De hecho, son importantes aliadas del sistema capitalista para perpetuar la interminable crisis de vivienda, la desigualdad cada vez más brutal, la guerra imperialista y la crisis climática. Hay que aniquilarlas.
Los socialistas no confían en ninguna investigación de la Garda (policía irlandesa) ni de la Fiosrú (defensoría del pueblo). Es necesaria una investigación verdaderamente independiente, liderada por los trabajadores y la comunidad, para esclarecer todos los hechos y exigir responsabilidades. Este asesinato marca un hito sombrío en la sociedad irlandesa; necesitamos movilizarnos urgentemente para detener la creciente ola de racismo y odio y evitar que se produzcan más casos.











