El científico alemán alertó sobre la relación entre carne roja, lácteos y cáncer, y pidió reforzar la investigación en prevención y dieta

El virólogo alemán Harald zur Hausen, Premio Nobel de Medicina en 2008, señaló que el consumo de carne de origen vacuno constituye un factor de riesgo elevado para el cáncer de colon. El científico también solicitó profundizar la investigación sobre el papel del ganado bovino en otras enfermedades crónicas.
Zur Hausen, reconocido por demostrar la relación entre ciertos virus y el desarrollo del cáncer, indicó que la carne de vacuno representa un riesgo claro. Para ilustrarlo, comparó las tasas de cáncer de colon en Japón y Corea del Sur, países con alto consumo de ternera, con las de India. En ese país, el simbolismo religioso limita la ingesta de vaca y los registros de este tipo de cáncer resultan menores.
El Nobel también mencionó la leche de vaca como posible elemento asociado a tumores y otras patologías. Estudios realizados en Suecia sugirieron la presencia de un componente viral en productos lácteos. Según esos datos, las personas con intolerancia a la lactosa presentan hasta un 45% menos de probabilidad de desarrollar determinados tumores, aunque el científico insistió en la necesidad de más investigación.
Durante una conferencia sobre prevención del cáncer y enfermedades crónicas, Zur Hausen planteó que el ganado bovino podría representar un riesgo para la salud humana. A su criterio, la evidencia epidemiológica disponible exige analizar tanto las infecciones asociadas al ganado como los patrones de consumo de sus productos.
El científico recordó que la mortalidad por cáncer disminuyó gracias a mejoras en diagnóstico y tratamiento. Hoy, más de la mitad de los pacientes logra curarse. No obstante, afirmó que la prevención recibe menos atención de la necesaria y subrayó la importancia de revisar el papel de la carne y la leche de vacuno en la dieta.
Estas advertencias coinciden con recomendaciones de organismos internacionales, que proponen moderar el consumo de carne roja y procesada, priorizar fuentes alternativas de proteína y promover patrones alimentarios más saludables.











