Ante la aprobación de la Ley de Pena Capital para palestinos, aprobada el pasado 30 de marzo por el Parlamento Israelí. La Agrupación Judía Diana Arón expresa su enorme preocupación ante el proyecto de ley aprobado esta semana por el Parlamento Israelí, el que estipula que los palestinos condenados por tribunales militares israelíes que lleven a cabo ataques considerados terroristas, serán ejecutados en la horca.
Se legaliza así la Pena Capital de manera selectiva y discriminatoria por tribunales internacionalmente cuestionados y con ineludibles reminiscencias a las leyes impulsadas por los Nazis en su propio genocidio.
La aprobación de dicha normativa está siendo actualmente criticada por defensores de derechos humanos de todo el mundo, y el sistema legal de Israel ha quedado bajo el foco internacional una vez más. Esta legislación no es una excepción, sino parte de un conjunto amplio de leyes que garantizan protecciones desiguales en Israel, con un claro propósito de desmembramiento y desintegración de la Nación Palestina.
En el contexto de la intensificación de la invasión que impulsa Israel desde hace ya más de dos años y medio en contra de la Nación y la memoria Palestina, acusamos las acciones terroristas de dicho Estado y su plan genocida.
Permanecemos firmes ante la intimidación de la retórica sionista victimista, que utiliza la herida del holocausto judío para justificar su propio holocausto palestino. Llamamos a las colectividades judías de Chile e internacionales a expresar su condena ante la pavorosa paradoja que devela la aprobación de esta ley, la cual sólo contribuye a socavar el nombre del pueblo judío, su historia, sus tradiciones y su compromiso de libertad para con todos los pueblos.
Como AJDA, nos desmarcamos de las acciones asesinas del Gobierno de Israel y de quienes insisten en defender una ideología que nada tiene que ver con lo judío, sino con intereses de dominio y supremacía en el territorio político y bélico global.
Una vez más, expresamos con convicción: el Estado de Israel no representa a la tradición judía, ni a los judíos del mundo. Por una Palestina libre de genocidio