por Rómulo Pardo Silva
Estados Unidos declara que su objetivo es el dominio sin límites del planeta.
Intenta hacer lo que quiera usando la fuerza militar si es necesario contra todos.
«Vivimos en un mundo en el que se puede hablar de sutilezas internacionales y todo lo demás, pero vivimos en el mundo real, que se rige por la fuerza, que se rige por la violencia, que se rige por el poder. Estas son las leyes de hierro del mundo desde el principio de los tiempos». Subjefe de Gabinete de la Casa Blanca y asesor de Seguridad Nacional, entrevista con CNN. RT
Presidente de Estados Unidos: Trump “mi propia mente es lo único que puede detenerme», “no necesito el derecho internacional”, «les dije a China y Rusia que no queremos verlos en Venezuela», «vamos a hacer algo con Groenlandia, ya sea por las buenas o por las malas», Estados Unidos gobernará Venezuela, «vamos a atacar a los cárteles (de México) por tierra”, «no creo que eso («capturar» a Putin) vaya a ser necesario”.
Estados Unidos: Bombardea en países sin haber guerra. Secuestra y encarcela a un presidente. Impone medidas que debe ejecutar un gobierno independiente. Se apodera de barcos y sus cargamentos. Amenaza con ataques de misiles a un Estado. Se adueña de recursos naturales de otros pueblos. Prohíbe a países vender o comprar a otros sin su permiso. Bloquea países. Arma a opositores contra sus gobiernos. Asesina a personalidades adversas…
Una política estadounidense hitleriana haría imposible el triunfo en elecciones de propuestas soberanista. Antes que un Fidel, un Chávez, un Allende, un Gadafi… llegasen al gobierno serían eliminados.
Esta dominación tiene apoyo o rechazo de grandes propietarios, gobiernos, partidos, militares, intelectuales… ciudadanos del sur.
Esa realidad sería criminal. La supremacía de Estados Unidos debe impedirse.
Quizás esa política termine en un fracaso económico, social y político interno estadounidense, que choque con la trama de sus intereses e ideas.
Militarmente lo pueden intentar China y Rusia con una tercera guerra nuclear de destrucción y muerte desconocidas.
La resistencia popular también puede frustrarla.
En Venezuela hay un gobierno de continuidad con Maduro. Fuerzas chavistas armadas pueden enfrentar a opositores aliados a Estados Unidos iniciándose una guerra civil sin seguridad para inversores extranjeros, algunos gigantes del petróleo ya rechazaron comprometerse con inversiones multimillonarias planteadas por Trump. Se necesitarían soldados estadounidenses pero el plan es no exponerse a experiencias como la Afganistán y otras.
Eso se repetiría como resistencias nacionales en diferentes países.
Una forma posible de defensa es la formación de un bloque político, económico, comercial, científico, tecnológico que aísle a Estados Unidos y lo debilite.
El BRICS es una experiencia.
Washington-Wall Street no puede bombardear los cinco continentes.
La unidad del bloque debe ser amplia para sumar el máximo de fuerzas existentes, hoy mayoritariamente capitalistas, incluido el empresariado chino.
La alianza deberá postergar el cambio histórico de una civilización sostenible de las vidas.
Hasta hoy no hay respuestas concretas de rechazo.
El triunfo de Estados Unidos sería el inicio de una historia mundial nunca vista.












Tranquilo, le esta haciendo mucho cartel a los gringos. Para que usted sepa, en toda guerra, la idea no es eliminar al enemigo completamente; sino causarle el daño suficiente para que tire la toalla. De esa manera lo domina y lo pone a sus pies. Ahí está el caso de Japón, por ejemplo. Los gringos han perdido en muchas contiendas con otras naciones, lo que significa que no ha logrado dominarlas, es el caso de Vietnam, Cuba, Nicaragua, Afganistán, Corea, entre otros. ¿Para qué le cuento esto? Estados Unidos quiere dominar al mundo, ya sea por la fuerza, o como sea, pero es solo un ladrido de perro chiguagua, como para mostrarse fuerte ante los demás. Pero por mucho que tenga la fuerza, no lo hará, simplemente porque no le conviene. Necesita socios, necesita clientes, necesita alimentos, materia prima, pero también necesita mano de obra, necesita soldados, necesita amigos, necesita testaferros, necesita petroleo, tierras raras, necesita muchas cosas para poder vivir como lo hace. Entonces, lanzará unos cuetes por aquí y por allá, matará a unos cuantos, pero no podrá jamás dominar al mundo, y ¿sabe por qué? Porque cada vez que se mueve hace más enemigos, y de ese modo no le funciona su sistema. De hecho pretendía dominar Medio Oriente, y de repente cambió de planes. Vivimos en un mundo demasiado informado para que este país que pretende ser un imperio logre dominar cada rincón del planeta. Podrá causar guerras, pero esas mismas guerras lo debilitarán. Una cosa es decirlo, y otra es hacerlo. En Chile tal vez se queden con lo brazos cruzados, y quizás se bajen los pantalones a la primera, pero hay pueblos más choros, que le presentarán batalla, y para qué mentir, los gringos no son buenos para la pelea, Ya se vio en Afganistán como unos chanclas los mandaron de vuelta para sus pocilgas en Gringolandia. Si usted le muestra miedo, el gringo se hincha. Pero si usted se le para de igual a igual, se mea encima. Lo que pasó en Venezuela no es capacidad de los gringos, es incapacidad de las fuerzas venezolanas. Esto no lo harían por nada en Nicaragua. Los nicaragüenses son gente de respeto. Y como dato histórico, en Nicaragua pelearon muchachos que apenas superaban los trece años. Y no los obligó nadie. El ejército sandinista no solo peleó contra Zomosa, también lo hizo contra La Contra. Años atrás se la dieron a los gringos. Hay que aprender para aprender. Por eso hay que estudiar. Por eso el dueño del capital quiere que usted sienta miedo.