por Judíos antisionistas contra el genocidio
Cada 9 de noviembre recordamos la Noche de los Cristales Rotos, cuando el odio organizado se desató contra la población judía y marcó el preludio del Holocausto.
Hacer memoria no es solo mirar atrás: es advertir cómo el fascismo se recicla en nuevas formas de dominación, cómo el sionismo instrumentaliza el sufrimiento histórico como justificación moral, y cómo el mundo vuelve a guardar silencio ante el genocidio en Gaza.
Hoy, el racismo, la impunidad y el miedo se fabrican del mismo modo que ayer: con discursos de odio, con negacionismo, con leyes represivas, con la indiferencia y con el silencio cómplice.
Por eso ejercemos la memoria; para resistir, para romper el consenso del odio, y para afirmar que “Nunca más” solo tiene sentido si es “para nadie más”.
Por la vida y la liberación de Palestina, Sudán, Congo, Venezuela, Cuba y todos los pueblos del mundo.
Por una memoria que no se arrodille ante el poder, sino que camine junto a los pueblos.










