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INMIGRANTE, TÚ QUE NACISTE TAN LEJOS

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( Jon Kokura ) 

“Que sabes de cordillera  si tú naciste tan lejos.  Hay que conocer la piedra  que corona el ventisquero.  Hay que recorrer callando  los atajos del silencio”. ( Patricio Manns)

El sábado 25 de septiembre dos hechos tristes pasaron en Chile: El fallecimiento del músico, poeta y escritor Patricio Manns, un hombre íntegro, leal por siempre a sus ideales y corazón. Tanto es así que durante la dictadura de Pinochet se sumó al Frente Patriótico Manuel Rodriguez.

Y lo otro; ver en la ciudad de Iquique, una masiva manifestación de ciudadanos que indignados protestaban por el desborde migratorio en la frontera norte del país. Y de esta manifestación salía un puñado de violentos a quemar las pobres cosas de los inmigrantes. En un espacio público que usaban como campamento.

Nos quedamos con la imagen, dolorosa por cierto, de carpas, colchones y ropa de inmigrantes (entre ellas un cochecito de bebé) ardiendo en una hoguera.

Pero esta bronca, malestar, enojo ciudadano anti inmigración descontrolada de las autoridades venía desde antes. Desde hace mucho tiempo.

Cuando Ricardo Lagos, Michelle Bachelet y Sebastián Piñera le abrieron las puertas de par en par a los inmigrantes pobres no fue por un ataque de solidaridad y amor fraternal con América Latina.

Importaron mano de obra barata… eso fue todo.

Nivelaron para abajo la masa salarial con trabajadores inmigrantes. Fáciles de explotar, a los que se les puede pagar la mitad de un sueldo mínimo… y a veces ni eso.

Trajeron aviones repletos de haitianos. Porque estas personas no vinieron nadando… no, señor.

Y después del aeropuerto los dejaron librados a su suerte, o su mala suerte. Y los inmigrantes pobres se fueron a vivir a los barrios pobres de Chile. Hacinados de tres a cuatro familias en viviendas de 32 metros cuadrados.

Con todos los conflictos familiares y con los vecinos que usted pueda imaginar.

Librados a su suerte o mala suerte: Joane Florvil, haitiana de 27 años, fue detenida por carabineros en septiembre del 2017. Joane no hablaba una pizca de español. Salió gravemente golpeada de la comisaría. Carabineros aseguró se había dado cabezasos contra la pared en su celda. Murió el sábado 30 del mismo mes.

Joseph Henry, haitiano de 40 años. Trabajaba en el sur de Chile, en una empresa agrícola de la Iglesia Católica. Enfermó de neumonía y lo echaron del trabajo. Cubierto con una frazada, agonizó dos días en la sala de espera del Aeropuerto de Santiago. Pamela Salas, una mujer de buen corazón se apiadó de él y lo llevó en su auto particular a un hospital. Ya era tarde. Murió el jueves 30 de agosto del 2018.

Rebeca Pierre, haitiana de 38 años, tenía un embarazo de 9 semanas. Aunque se sentía mal igual fue “dada de alta” en el Hospital Felix Bulnes de Santiago de Chile. Murió en la vía pública el viernes 17 de mayo del 2019.

Monise Joseph, haitiana de 31 años. Murió esperando ser atendida en el Hospital Barros Luco de Santiago de Chile.El viernes 22 de febrero del 2019 Sebastián Piñera, con un avión cargado de arroz y fídeos fue a Cúcuta, Colombia. En la frontera con Venezuela a ponerse a las órdenes del “presidente encargado Juan Guaidó” en su intento de golpe de estado.

Allí Piñera, en un discurso vergonzoso se las dio de “Papi de la democracia, la libertad y el progreso en América del Sur y sus alrededores” e invitó como que no quiere la cosa a todos los venezolanos a vivir en Chile… Total, que los pobres se las arreglen entre los pobres.

El miércoles 9 de octubre del 2019 en una entrevista Piñera aseguraba que Chile era un verdadero oasis. Un país tan lindo, próspero y pacífico que hasta los noruegos quería inmigrar en patota al país.

Nueve días después, el 18 de octubre el oasis le estalló en las manos.

Los oasis no se hacen importando inmigrantes al por mayor. Con el único fin de abaratar la mano de obra a niveles miserables.

Eso de sumar pobres de afuera a los pobres de adentro para extorsionar a la clase obrera, y pagarle sueldos indignos por siempre, es neoliberalismo de manual.La nefasta filosofía empresarial de que el salario es un costo y no un derecho.Lagos, Bachelet y Piñera son los directos responsables del descontrol migratorio que hay en Chile.

¿A quién otro los medios de comunicación le van a echar la culpa…?

Todas las mañanas, muy temprano. En todos los accesos de los lujosos condominios privados chilenos. Cientos de mujeres y hombres, la mayoría inmigrantes, esperan que furgones sin ventanas los pasen a dejar puerta a puerta. Como mercadería etiquetada.Después al terminar su jornada laboral son retirados del domicilio de la “gente de plata” y llevados hasta la salida del barrio privado. También en furgones con las ventanas tapadas.

Hace años una mujer que habita en uno de estos barrios para “cuicos” (altos burgueses) de nombre Inés Pérez Concha declaraba: “¿Te imaginai si las empleadas domésticas, los jardineros y otros trabajadores caminaran por las veredas de nuestro condominio…? ¿Donde juegan nuestros hijos…? ¡Sería horroroso…!”

Inés Pérez Concha, dijo lo que piensan todos los ricos en Chile. (Imagino que en el mundo entero) “Queremos inmigrantes que nos sirvan, nos atiendan, nos laven y planchen la ropa, nos limpien el wc después de cagar y pagarles una mierda. Pero que no caminen por nuestras veredas porque afean el paisaje. Que después de trabajar salgan del oasis con los ojos vendados y vuelvan a sus barrios pobres a vivir hacinados con otros pobres. Que se las arreglen entre ellos… Total, a quién le importa”.

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