Inicio historia y teoria DEL ANTITROTSKISMO

DEL ANTITROTSKISMO

210
0
Compartir

Pepe Gutiérrez-Álvarez

De entre el amplio material fundamentado contra Trotsky desde las posiciones oficialistas o sea fabricada por profesionales de la la “escuela de falsificación estalinista”, se encuentra en primer liugar la recopilación de textos de Lenin de antes de 1917 debidamente “purgados”, “Contra el trotskismo” (2 tomos, Anteo, Buenos Aires, 1975), el folleto del propio Stalin, Trotskismo o leninismo? (Ed. ETA, Medellín-Colombia, 1971). Aparte del vetusto opúsculo de Leo Figuéres, ”Le trotkisme, cet antileninisme” (Sociales, París, 1969), cabe señalar también el voluminoso compendio del maoísta greco-francés Kosta Mavrakis, “Sobre el trotskismo” (La Flor, Buenos Aires, 1974, tr. Graciela Isnardi). Una crítica exhaustiva de ambos fue la desarrollada por Denise Avenas y Alain Brossat, “Sur l´ antitrotskysme” (Maspero, París, 1973), en la que se pone en evidencia como los autores aceptan prácticamente todas las falsificaciones de estalinismo, incluyendo los “procesos de Moscú”…

Con el apartado soviético se podría escribir un extenso tratado. Durante años, las ediciones en Lengua Extranjara siguieron editando traducciones de trabajos de los llamados “profesores rojos”, olvidados empleados de la burocracia dedicados a medir la herejía en base a citas derivadas del sectario enfrentamiento que mantuvieron Lenin y Trotsky antes de 1917, una colisión que al decir de Natalia Sedova fue determinante para que la excelente relación que mantuvieron después nunca cristalizara en una buena amistad.

Los lectores podrá encontrar un ejemplo opuesto en las memorias de Nadia Krupskaya pudo escribir en la URSS estalinista con una notable veracidad sobre Trotsky en su “Mi vida con Lenin” (Mandrágora, BCN, 1976), obra publicada cuando la “T” de “trotskista” era el más seguro equivalente de muerte o desaparición. Desde una perspectiva bujarinistas se puede citar la tentativa del notable historiador norteamericano, Stephen F. Cohen, por desarrollar una interpretación “anti-Deutscher”, en su “Bujarin y la revolución bolchevique. Biografía política, 1888-1938” (Siglo XXI, Madrid, 1976, tr. Vicente Romano García).

Cohen trata de imponer a Bujarín como la alternativa más adecuada al estalinismo, una aportación que resultaría muy criticada pero que adquirió una cierta resonancia entre sectores de intelectuales heterodoxos del área del PCE-PSUC. Ulteriormente, esta campaña quedará desfasa y las críticas de tales o cuales posiciones de Trotsky o atribuidas al “trotskismo”, se hacen desde una construcción histórica distinta a la de la escuela de falsificación estaliniana. Esta se mantiene exclusivamente en un sector claramente “lumpen” a través de las redes sociales, pero muy raramente en los medios orgánicos comunistas. En estos se podría hablar de un reconocimiento más o menos generoso según quienes…

Por supuesto, la campaña contra Trotsky y el “trotskismo” que en su día fue casi simétrica entre la burocracia y los ideólogos del imperialismo, adquiere actualmente un carácter bastante diferente.

El descrédito del estalinismo es tal, que ha puesto en peligro la propia alternativa socialista. Desde la derecha hasta los oficiantes del socialiberalismo, el “trotskismo” no es más que otra variante del “totalitarismo”, aunque los hay como Robert Service que, como buen discípulo de churchill, lo considera peor que Stalin…

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.