Una multitud acompañó en las calles, durante toda la madrugada, el debate que se desarrollaba en el recinto. Las posiciones respecto al aborto dividieron la plaza del Congreso en dos mitades, pero mientras en  la avenida Rivadavia se reunía una multitud de jóvenes, luchadoras y un pueblo movilizado por este reclamo, del otro de la plaza la Iglesia no lograba arrear más a un puñado de feligreses.

Estamos ante un triunfo popular de proporciones históricas. Ha significado un golpe demoledor al clero y a todo un régimen que perpetúa la alianza del Estado con la Iglesia. Es el resultado de la rebelión de las mujeres en Argentina.

A la hora de la votación en particular, la bancada del Frente de Izquierda impulsó retirar del articulado la “objeción de conciencia” –que constituye un salvoconducto para la injerencia de los grupos oscurantistas- y toda referencia que encuadre a la práctica del aborto en el Código Penal.

Ahora, la lucha continuará en el Senado, que trataría el proyecto recién en septiembre.

Fuente: Prensaobrera