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Abuso policial: El relato del hombre que fue acusado de ‘secuestro’ por negarse a transportar en taxi a un carabinero

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6 de Junio del 2018/santiago Un Carabinero falleció tras ser herido a bala por dos impactos en la cabeza con una subametralladora UZI, en un incidente en donde por lo menos participaron 4 delincuentes en la población El Bosque de La Pintana. FOTO:RODRIGO SAENZ/AGENCIAUNO

por LUIS TABILO CASTILLO

LA VOZ DE LOS QUE SOBRAN. OCTUBRE 13, 2020

La denuncia de Leonelo Santoro-quién organiza una olla común en Conchalí- se viralizó en las redes sociales tras negarse a trasladar a un sargento de carabineros de franco. En un video narró lo ocurrido y cuenta que actualmente tiene miedo, ya que ha sido víctima de amenazas y de acoso policial. “Me dijo ‘Te voy a hacer mierda’”, confesó.


El lunes cinco de octubre Leonelo Santoro (39) comenzó la semana con la misma rutina de los últimos meses de pandemia. Ese día despertó minutos antes de las 7 AM, se duchó y no desayunó. Se quedó en la cocina picando ajos y cebollas para las hamburguesas con arroz graneado que serían el almuerzo de 140 vecinos de Conchalí. Junto a su pareja, organizan una olla común en la Villa San Inés donde ya han entregado más de 46 mil platos de comida.

Pasado el mediodía, unos vecinos le pidieron que los llevara al banco a bordo del taxi que conducía. La solidaridad-sobre todo en este tiempo de pandemia- es algo muy marcado en la villa.

Al bajarse los acompañantes del vehículo en la intersección de Américo Vespucio con la Panamericana, un carabinero de franco se subió por la puerta trasera. Él no tenía cómo saber que era un policía, pero amablemente le dijo que no estaba trabajando y que tomara el auto de atrás porque debía repartir colaciones para los más necesitados de su sector.

 Ahí comenzó todo.

Ofuscado el hombre se negó a bajar, discutieron, y después se enteraría que se trataba del sargento Sepúlveda de la 7º Comisaría de Renca. El policía llamó a sus colegas y acusó de que supuestamente había sido amenazado y secuestrado por el taxista.

–  ¿Cómo? ¿No me querí llevar? No me interesa tu olla, yo soy carabinero y por ley me tení que llevar  (…) Estamos en procedimiento y tení que mover la huevá-, fueron algunas de las frases del Carabinero.

Leonelo no dudó que fuera policía, tampoco quería meterse en problemas, así que puso en marcha el auto y lo llevó hasta el recinto policial más cercano, justo en la curva de avenida Independencia con Américo Vespucio. Tocó la bocina pero nadie lo atendió.

Nervioso por la situación, y porque las micros comenzaron a apurarlo, estacionó el auto y sacó su celular para grabar la actitud del carabinero sentado detrás suyo. El video se viralizó rápidamente en la redes sociales.Video: @olla_comun_conchali en Instagram

Después de grabar y compartir la denuncia, Leonelo, nervioso y asustado, manejó rumbo su casa aún con el policía de civil dentro del Taxi, pues se negó a bajarse. El trayecto duró unos 30 minutos durante los cuáles el carabinero continuó hablando por celular, activó claves institucionales que desconoce y pidió auxilio.

Estacionado afuera de su hogar, Leonelo denuncia que fue amenazado por el policía, quien fotografió la fachada y captó imágenes de su familia. Al poco rato llegaron dos patrullas policiales de la 5º Comisaría de Conchalí y lo trasladaron para prestar declaración. “Tranquilo, no tardará más de 15 minutos”, le dijeron. Sin embargo, estuvo seis horas en calidad de detenido con oficiales riéndose de lo ocurrido.

“Me dijo ´Te voy a hacer mierda´. Mi señora y yo estamos mal. Ella casi no quiere salir de la casa. Que un carabinero de civil, que no se presentó, te amenace de esta forma con todo lo que ha ocurrido, con el niño que fue lanzado al Mapocho, no corresponde. El nivel de estrés que generan es atroz. Cuando me dijo que estaba detenido en la comisaría, yo me vi muerto”, relata.

El taxi de la olla común

Según su testimonio, solo después de cinco horas en el calabozo le pidieron sus documentos. Ahí los policías notaron que la licencia de conducir con la que se movía en el taxi era falsa. Explica que antes del Covid-19 era gerente de un reconocido restaurante en Isidora Goyenechea y que, tras ser despedido por la pandemia, comenzó la “Olla Común Conchalí” – apoyada económicamente por actores y conductores de televisión-  y otras personas que aportan desinteresadamente, como la mujer que le facilitó el taxi para el traslado de víveres.

“A mí me ayudaron con la licencia, no sé si estuvo bien o mal cómo se sacó. Pero si no es legal, yo lo asumo y tengo la capacidad de asumir mis faltas, pero no por eso él tiene el derecho de amenazar a mi hijo en mi casa, diciendo que ahora voy a conocer el miedo. El auto se ocupaba básicamente para repartir las comidas”, aclara.

Siguen las amenazas

Leonelo confiesa que junto a su familia duermen sobresaltados en los últimos días. Decenas de perfiles falsos de Instagram, Twitter y Facebook han sido usados para acosarlos. “Qué pasa pajarón, querís quedar sin ojo o caerte al Mapocho”, dice uno de mensajes con los que bombardean sus redes sociales.

Las patrullas de carabineros tampoco han dejado de transitar en el radio de su casa.

“No puede ser que la institución, que teóricamente sirve para nosotros, que está para cuidarnos, nos amedrente de esa forma sin poder salir tranquilo a la calle. No puede ser que le tengamos más miedo a los pacos que a un delincuente”, concluye. 

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