Inicio Internacional ¡REVOLUCIÓN Y CONTRARREVOLUCIÓN EN VENEZUELA!

¡REVOLUCIÓN Y CONTRARREVOLUCIÓN EN VENEZUELA!

3
0

por Franco Machiavelo

Entre discursos épicos, poder eterno y una revolución que terminó negociando con el mismo “imperio” que juró derrotar.

Mientras Nicolás Maduro y Cilia Flores continúan detenidos en Estados Unidos, la nueva administración venezolana parece haber descubierto una extraña comodidad política: coexistir dócilmente con el mismo poder que capturó al presidente que durante años llamaron “líder de la revolución bolivariana”.

Porque más allá de declaraciones simbólicas y frases cuidadosamente calculadas, hasta este momento no existe una exigencia política sostenida, radical y frontal por la liberación inmediata de Maduro y su esposa. Muy por el contrario, lo que se observa es una convivencia pragmática, casi resignada, con la tutela del mismo “imperio” que el chavismo convirtió durante décadas en el enemigo absoluto.

La contradicción es brutal: durante años se habló de soberanía, dignidad nacional, antiimperialismo y resistencia histórica. Pero cuando Estados Unidos capturó al presidente venezolano y lo trasladó esposado a Nueva York, el aparato político que juraba defender la revolución reaccionó con moderación diplomática, negociaciones discretas y llamados a la “coexistencia”.

Resulta imposible no ver el sarcasmo de la escena. La revolución que prometía enfrentar al imperialismo terminó administrando relaciones “equilibradas y respetuosas” con Washington mientras Maduro permanece preso.

Incluso las señales posteriores han alimentado la percepción de acomodo político antes que confrontación real. La cooperación con autoridades estadounidenses, las reformas internas y la entrega de figuras históricamente cercanas al madurismo han sido interpretadas por muchos como señales de adaptación al nuevo equilibrio de poder, no como una estrategia seria para recuperar a quien oficialmente siguen llamando “el único presidente”.

Y ahí aparece la pregunta incómoda: ¿qué quedó del discurso revolucionario si la principal prioridad parece ser preservar cuotas de poder y estabilidad interna antes que exigir con firmeza la liberación del mandatario detenido?
Porque una revolución que no mueve toda su fuerza política cuando capturan a su propio líder empieza a parecer menos una revolución y más una administración aprendiendo a sobrevivir bajo nuevas reglas. 
 
 
 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.