Mg. José a. Amesty Rivera
Nosotros, fieles a nuestro legado bolivariano, antiimperialista y solidario, rechazamos
contundentemente la agresión militar perpetrada en los últimos días contra el pueblo venezolano,
por parte de fuerzas militares del gobierno de EEUU, así como el ignominioso secuestro del
presidente Nicolas Maduro y su esposa la combatiente Cilia Flores.
Por supuesto, es una acción cobarde violatoria del Derecho Internacional, además de los
principios y propósitos de la Carta de la ONU.
Reiteramos, el atacante es el gobierno de los EEUU, en complicidad con actores y opositores
internos y externos, adeptos a la operación colonial retrógrada.
A su vez, es un intento de aplicar y buscar un cambio político en el país, favoreciendo la
instauración de un gobierno marioneta y afín a los intereses gringos.
No en balde, es una verdad que EEUU busca saquear, robar los recursos naturales de Venezuela,
especialmente el petróleo.
Históricamente, Venezuela ha sabido oponer resistencia y ha vencido imperios desde 1811, y es
cierto que existe una continuidad histórica entre El Libertador Simón Bolívar, El Comandante
Eterno Hugo Chávez Frías y el Presidente Obrero Nicolás Maduro Moros.
Ante este atropello canalla, Venezuela y su Revolución Bolivariana tienen todo el derecho jurídico
a defenderse.
Es así que las autoridades de la Revolución Bolivariana dirigen al pueblo en este momento, y
organizan la respuesta a la agresión imperialista.
El pueblo, el Gobierno, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y los cuerpos de seguridad del
Estado actúan como bloque unificado y monolítico en defensa de su soberanía.
Por otro lado, se ha combinado la defensa nacional con la estrategia diplomática para denunciar la
atrocidad hacia el pueblo venezolano, ante la ONU, la CELAC y el MNOAL, además de otros
escenarios multilaterales diplomáticos. Porque en Venezuela hay un gobierno legítimo que hay
que respetar.
Además, apelamos a las ideas, principios y acuerdos de la Declaración de América Latina y el
Caribe como Zona de Paz, proclamada en la II Cumbre de la CELAC en La Habana, Cuba, en
2014, comprometiendo a la región a la resolución pacífica de conflictos, la no intervención, el
respeto a la soberanía y la promoción de una cultura de paz, fundamentándose en la Carta de la
ONU y el derecho internacional, y reafirmando la exclusión del uso de la fuerza, como un
compromiso continuo para vivir libres de amenazas externas.
VENEZUELA no está sola, Venezuela sabrá salir de esta situación, como la ha hecho otras veces
por que Venezuela tiene estirpe de Libertadores. Y los gringos no piensen que por haber
secuestrado al presidente Nicolás Maduro, la Revolución Bolivariana se extinguirá, si cavilan así,
están totalmente equivocados. ¡Adelante Venceremos!











