por Celso Calfullan
12 de Octubre de 1492; En esta fecha fatídica es cuando empieza el robo y la masacre de la mayoría de los pueblos indígenas de América.
Ya son 533 años del comienzo del despojo continuo contra nuestros pueblos en este continente, contra los indígenas y el pueblo mestizo pobre de esta tierras.
Por esto mismo los pueblos originarios tenemos que redoblar los esfuerzos para frenar el robo y la destrucción de nuestra tierra, por eso las marchas de repudio cada 12 de octubre cada vez adquieren más relevancia.
El 12 de octubre debe ser un día más de lucha y repudio a los diferentes países imperialistas que han saqueado nuestras riquezas y asesinado a nuestros hermanos en el genocidio más grande conocido de la historia de la humanidad.
La lucha del pueblo mapuche al igual que el resto de los pueblos indígenas de América también continua hasta nuestros días, esto a pesar de la brutal represión, montajes y asesinatos contra nuestro pueblo.
El despojo contra nuestros pueblos cada vez queda más claro, esto a pesar de que los medios de comunicación masivos tratan de tergiversar los acontecimientos, atacando y acusando permanentemente a los mapuche de terroristas, de violentistas, algo que no puede estar más lejos de la realidad.
El Estado chileno y las fuerzas represivas han realizado una serie de montajes para tratar de responsabilizar a los mapuche de situaciones que no tienen nada que ver con la realidad, pero prácticamente todos estos montajes se les han caído.
Pero a pesar de la represión, montajes y asesinatos, el pueblo mapuche sigue en pie y la lucha continua con más fuerza que nunca.
Celso Calfullan.












Crímenes nunca reconocidos como tales. Así como Europa nunca pagó los crímenes contra Africa, tampoco pagó las aberraciones cometidas contra los pueblos de América. No bastando esto, los Estados que se instalaron posterior a las guerras de «independencia», continuaron la agresión, permitiendo incluso el extermino completo de un pueblo, transformándose en cómplices de un genocidio que hasta el día de hoy ningún gobierno se ha hecho cargo. Por estas y otras razones, es necesario, no solo la manifestación de parte de los pueblos afectados, sino de toda persona con conciencia,que sea descendiente o no de cualquier pueblo originario, demostrando con ello el apoyo incondicional a una causa justa, como lo es la lucha por la recuperación de los territorios. No ponerse de parte de los pueblos es señal de complicidad, y falta de conocimiento sobre la verdadera historia de Chile. Los pueblos antiguos son sabios, reconocerán este apoyo.