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Empresas forestales en San Juan de la Costa: la punta de lanza del neoliberalismo extractivista en territorio mapunche williche

Empresas forestales en San Juan de la Costa: la punta de lanza del neoliberalismo extractivista en territorio mapunche williche

En esta publicación revisamos algunos antecedentes referidos al avance de los monocultivos forestales en la Fütawillimapu, específicamente en la actual comuna de San Juan de la Costa, antiguo ayllarewel Künko. Particularmente nos centramos en mostrar en el mapa la cantidad de suelo que hoy está siendo usada para monocultivos de pinos y eucaliptus, junto al detalle de las empresas que están saqueando nuestra Ñuke Tue.

Futa Willi Mapu

Salvador Rumian C.

Imagen: Faena forestal de Anchile en el sector Puaucho, San Juan de la Costa (enero 2019) | Fütawillimapu

En las últimas tres décadas hemos visto el aumento paulatino de los monocultivos forestales en nuestra mapu. Tanto es así, que para muchos de nuestros pichikeche que crecen en la actualidad en nuestros lofmapu, la idea de bosque coincide con la de una plantación forestal de pinos o eucaliptus, según cuenta un parvularia mapunche del sector Pualwe, en pleno territorio Künko.

Frente al avance de las empresas forestales sobre nuestros espacios de vida, hemos decido poner a disposición de nuestra gente algunos ‘datos duros’ respecto a la situación actual de monocultivos forestales en San Juan de la Costa.

MONOCULTIVOS FORESTALES: HERENCIA DE LA DICTADURA

Como es de conocimiento general, Augusto Pinochet impuso el D.L. Nº 701 el año 1974, con el fin de fomentar la plantación de monocultivos forestales. Beneficiadas por este decreto fueron las familias Angelini y Matte, a quienes el Estado de Chile nosotros y nosotras les financiamos el 75% del costo de sus plantaciones, gracias a las cuales se han vuelto inmensamente poderosos a costa de nuestro pueblo y nuestro territorio.

Así, plantando prácticamente gratis, las empresas forestales se han tomado nuestra tierra trayendo consigo gran cantidad de efectos nocivos:

  • Espacios sagrados vulnerados.
  • El agua es cada vez más escasa.
  • La erosión, producto de la tala rasa, está generando pérdida irreparable de suelo.
  • Las especies nativas (flora y fauna) va en alarmante disminución.
  • Otras especies invasoras como el retamo (Spartium junceum) y el espinillo o “pica pica” (Ulex europaeus), se expanden sin control por la periferia de las plantaciones forestales. Así mismo, avispas asociadas al pino y al eucalipto también están aumentando de manera exponencial (Polistes buyssoni, Polistes dominulus y Polybia ruficeps).
  • Caminos en mal estado y destrucción de puentes producto del tránsito de camiones de alto tonelaje.
  • Pérdida de la paz producto de faenas ininterrumpidas las 24 horas del día.
  • Las plantaciones se realizan a orilla del camino generando accidentes por caídas de árboles o ramas.
  • El pago de impuestos y patentes es evadido o no se realiza en comunas donde están los monocultivos.

En este trabajo no realizaremos un análisis de las consecuencias del avance de los monocultivos forestales. Nos conformamos, por ahora, en referiremos brevemente a la más notoria de dichas consecuencias: la insostenible disminución de la disponibilidad de agua.

Si bien circulan varias cifras referidas al consumo de agua al día por parte de algunas especies de eucalipto, al no acreditarse de manera confiable las fuentes, no nos aventuraremos a citarlas. Sí está establecido que el eucalipto, en general, consume mayor cantidad de agua en su etapa inicial disminuyendo en la adultez, lo que explica su crecimiento acelerado en comparación a las especies nativas de nuestra mapu. Por tal razón, es la especie favorita de las empresas.

El siguiente video de resumentelevision muestra la cantidad de agua que contiene un ejemplar de eucalipto de una edad aproximada de 6 años:

El crecimiento de las especies nativas es más lento, por lo que el consumo de agua mantiene un equilibrio con el entorno. No obstante lo anterior, en este punto es importante señalar que un monocultivo de alguna especie nativa, como el koywe (coihue o Nothofagus dombeyi) o el koyam (roble hualle o Nothofagus obliqua), igualmente provoca un consumo anormalmente alto de agua, aunque ciertamente mucho menor que un monocultivo de pinos o eucaliptos.

Importante es que tengamos claro que, si bien buena parte de un bosque nativo pudiese existir un predominio de alguna especie particular, igualmente hay otras especies y los ejemplares de todas las especies no tendrán la misma ‘edad’, como sí ocurre en un monocultivo: en un bosque hay renuevos, árboles de mediana edad, árboles de edad adulta, árboles en su fase terminal, arbustos, helechos, musgos, y otras formas de vida, cada una con un consumo de agua distinto al de sus vecinas.

Por tanto, los diversos consumos de agua logran un equilibrio en el consumo total y permiten que el agua siempre esté disponible, eso sin considerar, de que el bosque nativo además tiene un efecto de “esponja”.

Los monocultivos, por su parte, al estar compuestos solamente por ejemplares de una misma especie y edad producen una demanda intempestiva y constante de agua que rompe el equilibrio de la vida.

Por tanto, la suma de deforestación y avance de monocultivos forestales es igual a sequía.

Así llegamos a la situación de que, en la actualidad, muchas de nuestras familias mapunche viven en la indigna situación de tener que depender del agua proporcionada por camiones aljibe, agua cuya calidad no sabemos si es monitoreada.

SITUACIÓN DE SAN JUAN DE LA COSTA

De acuerdo al Censo 2017, San Juan de la Costa es la comuna con mayor porcentaje de población mapunche respecto de la población total (78%), en la Fütawillimapu, siendo además la mayor parte de la población residente de zonas rurales.

Importante recalcar que San Juan de la Costa es parte del antiguo territorio Künko, espacio ancestral cuya caracterización está plasmada en nuestra publicación Akui fil’a Künko mapu mo: reflexiones en torno al avance del neoliberalismo extractivista en territorio ancestral mapunche williche.

De acuerdo a nuestros mayores, los primeros ejemplares de pinos y eucaliptos en San Juan de la Costa y otras zonas de la actual provincia de Osorno se comenzaron a ver antes del gran terremoto de 1960. Podríamos destacar el “eucalipto huacho” en las vegas del río Rahue, espacio en el cual las carretas provenientes de los distintos sectores del territorio Künko se detenían para que los viajeros pernoctaran la noche anterior a su arribo a la ciudad de Osorno para comercializar sus productos. Dicho eucalipto, que probablemente haya sido plantado en la década de 1930 o 1940 y aún existe, está ligado a las experiencias de vida de nuestra gente mayor.

Con el impulso del D.L. 701, ya en la década de 1980 empresas forestales se habían cimentado en la zona. Así mismo, algunos propietarios particulares también aprovecharon el subsidio para realizar plantaciones de pino.

Tomando como referencia el “Monitoreo de cambios, corrección cartográfica y actualización del catastro de bosque nativo en la X Región de Los Lagos, al año 2013” de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), particularmente los datos referidos al ‘subuso de la tierra’, en San Juan de la Costa, las especies invasores plantadas en los monocultivos forestales son actuales son:

Eucalipto Pino
Eucalyptus nitensEucalyptus globulus Pinus radiata (pino insigne)Pinus ponderosaPinus contorta

Tabla 1: Especies invasoras plantadas en San Juan de la Costa | Elaboración propia a partir de Catastro Conaf 2013.

La actualización del catastro de Conaf, también nos permite observar en el mapa la distribución del suelo usada para plantaciones forestales, situación que se presenta en el Mapa 1:

Mapa 1: Uso de la tierra para plantaciones forestales en San Juan de la Costa | Elaboración propia a partir de Catastro Conaf 2013

En color rojo se observan las superficies de terreno usadas para plantaciones forestales.

Para formarnos un panorama más completo de la situación actual, realizamos una investigación con datos que se pueden obtener desde el sitio web SII. Con dicha información preparamos la siguiente tabla (Tabla 2) que presenta las propiedades de 50 hectáreas o más en manos de empresas forestales en San Juan de la Costa:

Tabla 2: Propiedades de 50 hectáreas o más pertenecientes a empresas forestales en San Juan de la Costa

En la Tabla 2 aparece una propiedad, de acuerdo al SII, de casi ¡10.000 hectáreas! a nombre de Sociedad Agrícola y Forestal Degenfeld Ltda., empresa que además tiene importantes derechos de agua al norte de la comuna. De una inspección visual en terreno, la propiedad presenta zonas con bosque nativo, pero no fáciles de cuantificar con la información actual.

Por su parte, Forestal Valdivia S.A. y Forestal Arauco S.A., son filiales del holding Arauco perteneciente a la familia Angelini, grupo que controla otras empresas como COPEC, Minera Isla Riesco, Metrogas, Abastible y otras del rubro pesquero y naviero.

Y no podía quedar atrás Anchile Ltda., forestal creada el año 1989 por las empresas japonesas Daio Paper Corporation e Itochu Corporation. De acuerdo a su sitio web, Anchile tiene sus oficinas principales en Osorno y su patrimonio forestal alcanza las 58.500 hectáreas desde la región de La Araucanía a la región de Los Lagos, de las cuales 30.000 son de plantaciones de Eucalyptus nitens. El principal ‘negocio’ de Anchile es la exportación de astillas de eucalipto a Japón y otros países asiáticos.

En la Tabla 2 hemos omitido casi una veintena de predios pertenecientes a empresas forestales, con una superficie entre 10 y 50 hectáreas cada uno.

Contabilizando todos los predios en propiedad legal –pero ilegítima– de empresas forestales, la superficie total controladas por dichos fil’a asciende a casi 19.000 hectáreas, lo que equivale a poco más del 12% de la superficie total comunal.

Por el momento, desconocemos la cantidad y superficie abarcada por predios a nombre de particulares, mapunche y no mapunche, con plantaciones forestales de pinos y/o eucaliptos.

Como se puede constatar por mera observación, la situación de San Juan de la Costa parece replicarse perfectamente en importantes zonas de Río Negro, San Pablo, Purranque, La Unión y otras comunas.

DE RESPONSABILIDADES, ATENTADOS, MILITARIZACIÓN Y OTRAS HIERBAS

Ciertamente hay muchas familias mapunche que igualmente han plantado pinos o eucaliptos en sus predios con incentivos estatales para la venta de leña o madera. Abordar esta arista del avance de los monocultivos forestales es un tema que escapa a los alcances de esta publicación.

Dejamos planteado, como inicio de lo que debe ser una discusión profunda, que:

  • en las zonas cordilleranas costeras la fuente de ingresos principal de nuestras familias es la venta de leña
  • dado que el eucalipto crece más rápido, su venta resulta rentable
  • lo anterior disminuye la necesidad de talar especies nativas.

El avance de los monocultivos forestales constituyó tempranamente un contexto para la vulneración de derechos fundamentales. A mediados de la década de 1990, se hizo insostenible la precariedad material y espiritual a la que muchos kawün o ‘comunidades’ se vieron sometidos, razón por la cual se produce una reacción de autodefensa que tuvo como adversarias directas a las empresas forestales e, indirectamente, al Estado de Chile como garante del saqueo. De ahí surge lo que la prensa y la élite chilena denominaron el “conflicto mapuche”.

El ejercicio la autodefensa o legítima defensa a mediados de la década de 1990, proceso enmarcado en una reconstrucción del colectivo mapunche, tuvo como respuesta estatal la criminalización mediática, persecución policial, persecución judicial (Ley de Seguridad Interior del Estado y Ley Antiterrorista), la militarización de las ‘comunidades en conflicto’ y la aplicación de políticas de contención (Programa Orígenes).

Durante el año 2018 septentrional, la prensa informó de dos ‘atentados incendiarios’ contra empresas forestales en la Fütawillimapu:

  • El 1° de enero de 2018, se produjeron dos acciones contra las forestales Anchile (Río Negro) y Arauco (San Juan de la Costa) reivindicadas por un Órgano de Resistencia Territorial (ORT) denominado Willimapu Kalfulikan perteneciente a la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) (ver enlace).
  • El 15 de julio de 2018 se produjo una acción en el fundo “Quimey” de forestal Anchile, hecho que a la fecha ningún grupo se ha adjudicado oficialmente, pero que fue sutilmente atribuido a representantes mapuche williche por parte del Intendente de la Región de Los Lagos, Harry Jürgensen (ver enlace).

Tras los acontecimientos del 15 de julio, el sector sur de San Juan de la Costa y norte de Río Negro, particularmente los sectores como Puninque, Huilma, Monte Verde y Popoen, fueron militarizados, es decir, se establecieron puntos resguardados por efectivo policiales de fuerzas especiales de Carabineros, en cruces y en los ingresos a predios forestales.

Durante el segundo semestre, vivientes de los lofmapu del norte de la comuna de San Juan de la Costa también informaron acerca de la presencia de efectivos policiales en las cercanías de faenas forestales.

De conversaciones con nuestros peñi y l’amuen, nos señalan que a pesar de haber puntos fijos de Carabineros, al momento de ocurrir delitos, los funcionarios policiales no intervienen. Así, a pocos kilómetros de la presencia de la fuerza pública, se cometen robos, abigeatos, casos de violencia intrafamiliar y la ‘justicia’ simplemente no interviene… “No estamos para eso” le han señalado funcionarios de Carabineros a las personas lugareñas que han ido a denunciar delitos que incluso pueden ser detenidos en el momento.

Así mismo, se ha visto el tránsito de camiones y maquinaria forestal con escolta policial de una magnitud desproporcionada.

Por tanto, al igual que en otros lofmapu de la actual región de La Araucanía, funcionarios policiales han pasado a ser guardias de empresas privadas, gastando en vano recursos públicos que debieran ser usados para encontrar una solución en base al diálogo a una situación de injusticia que se arrastra desde la formación del Estado de Chile

Hasta aquí dejaremos este trabajo. Esperamos que esta información y estas reflexiones les sean de utilidad, sin olvidar de que junto al avance de las forestales, debemos estar alerta al avance hidroeléctrico, proyectos de megaparques eólicos, el proyecto de camino costero o ruta costera, la privatización del subsuelo a través de concesiones mineras, el avance acuícola, el interés por tierras raras y otras ramificaciones del neoliberalismo y el “desarrollo”.

Y no lo olvide: ¡los monocultivos forestales no son bosques!

Afi feitachi küsow. Mañumeimün monkü tse konkülelu feitachi “sitio web”.

Salvador Rumian C.
Fütawillimapu

@Wesrkin

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