La candidata del Frente Amplio, Beatriz Sánchez, aseguró que “el CAE es una política pública innecesaria, porque la presencia de los bancos en el sistema solo encarece un costo para el Estado y no beneficia en nada a los estudiantes o a las instituciones de Educación Superior, es una política pública ideológica porque parte de la base que los costos para estudiar en la Educación Superior son individuales y corresponden a los estudiantes, es una política pública fracasada porque se pensó que iba a ser sustentable en el tiempo y que el Estado no tendría que poner recursos, que estos irían desde los estudiantes a la banca, y hoy el Estado compra buena parte de la cartera de deudas. Además, ha costado a Chile casi 4,1 billones de pesos pagados por los estudiantes, sus familias, y el Estado. En la actualidad hay seis demandas presentadas por deuda educativa y en tramitación por parte de los tribunales, por lo que a nuestro juicio llegó la hora de tomarnos en serio que la educación sí es un derecho”.

Por tales motivos, la aspirante al sillón presidencial resaltó que “los principios que nos motivan es que el Estado se haga cargo de su negligencia en el diseño del CAE, y porque la educación es un derecho, buscaremos finalizar con las deudas por estudiar. De este modo, buscaremos conducir una negociación entre el Estado y los bancos beneficiarios del CAE, la que definirá los montos y los plazos además de esta condonación; en la transición, todos los créditos se van a unificar en un mecanismo que estará a cargo del Estado, por lo tanto, ningún estudiante que hoy cuenta con CAE se va a ver afectado, por lo que no dejaremos a nadie sin un financiamiento de la educación superior en la transición; y la expansión de la educación superior pública 100% gratuita en los programas que anunciamos desde la candidatura, permitiendo el acceso a la educación superior de los jóvenes para los que el CAE habría sido diseñado”.

Por su parte, el coordinador nacional del movimiento Deuda Educativa, resaltó que “como movimiento agradecemos al Frente Amplio por la voluntad política que han tenido de abordar una problemática real, social y financiera que sufrimos miles de jóvenes a lo largo de Chile, problemática que ningún sector político ha querido abordar. Por eso agradecemos a Beatriz Sánchez el hecho de incorporar por primera vez una batería de soluciones que nos parecen bastante serias y concretas. El problema es tremendo, hay toda una generación de jóvenes que a través del CAE, Crédito Corfo o Crédito Fondo Solidario, y otros inventos que fueron creados a la medida de la banca, es muy difícil salir adelante”.

“Hacemos un llamado a todos los endeudados educacionales de estos créditos para que conozcan en profundidad el programa de Beatriz Sánchez, porque creemos que nos entrega las garantías de poder encontrar el día de mañana en un eventual gobierno del Frente amplio una solución concreta al endeudamiento de nosotros y nuestras familias. Si esas 800.000 familias salimos a votar y nos movilizamos por quien nos entregue soluciones reales para terminar con esta situación, vamos a poder encontrar soluciones a nuestro problema social”, subrayó Rojas.

Mediante una declaración pública, Francisco Figueroa, coordinador de Izquierda Autónoma y candidato a diputado por el distrito 10; Camila Rojas, candidata por el distrito 7; Rodrigo Oliva por el distrito 2 y Cari Álvarez,  por el distrito 24, indicaron que decisiones como las de Sánchez apuntan a enfrentar directamente a los grupos económicos que se han enriquecido a costa de los derechos de la mayoría, a la vez que ofrece una solución inmediata a cientos de miles de familias agobiadas por el endeudamiento para acceder a la educación. Los cuatro candidatos destacaron que hacer propias las demandas y propuestas de los movimientos sociales refleja la importancia y protagonismo que las organizaciones deben tener en la política del Frente Amplio.

Finalmente, la candidata a diputada del Movimiento Autonomista por el Distrito 11, Manuela Veloso, valoró la propuesta presentada por el Frente Amplio, ya que el CAE “es una política pública innecesaria, negligente y fracasada, que ha significado el desembolso por parte del Estado Chileno de más de 4 billones de pesos que se han ido al negocio de la banca, cuando esto podría ser inyectado en nuestro sistema educativo para fortalecer la educación pública, pero como resultado de esto ha quedado el Estado, los estudiantes y sus familias endeudados. Es vergonzoso y de consumo desregulado, cuyas cláusulas no son permitidas por nuestra ley del consumidor, las condiciones de las deudas son excesivamente onerosas”.

En el mismo sentido, la aspirante al Parlamento agregó que “somos el único conglomerado que estamos proponiendo que el Estado se haga cargo y que asuma su responsabilidad en una política pública errónea, y además lo hacemos con responsabilidad, ya que también proponemos una reforma tributaria redistributiva, y que está compuesta del impuesto del 2% al patrimonio de las personas que tienen más de cinco millones de dólares, lo que cubriría los dineros que implicarían las negociaciones con los bancos”.