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Uruguay – 1° de Mayo bajo la consigna “Hoy como ayer la clase obrera no fallará. A 50 años de la heroica huelga general organizando la esperanza”

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Claridad, Uruguay

Esther Ampuero

Imagen: Concentración y mítin,  1° mayo 2023

El temporal que nos golpeó, sacudió y mojó el domingo 30, en unas  horas  se disipó y dio paso a una jornada otoñal, soleada, con temperatura agradable (16°) ideal para combinar disfrute con espíritu de lucha, asociados en las conmemoraciones.

El internacionalismo, la globalidad de las luchas, las ubicación junto a los oprimidos, tuvo su cita  y se dejo oír a través de  las palabras de Marcelo  Abdala, quien en su vibrante oratoria  evocó el 1 de mayo de 1890  en el cual Uruguay hizo parte de los  pocos países que adhirieron a la huelga respondiendo al llamado de la Internacional Socialista. Invocación que se acopló a los grandes hitos y de las múltiples demostraciones de estoicismo que han jalonado la vida de las luchas obreras y sindicales en el Uruguay, entre las cuales tienen un lugar destacado el enfrentamiento al golpe de Estado, la Huelga General, la resistencia a la dictadura y la construcción de la salida democrática.

Los trabajadores organizados en un clima de conmemoración a 50 años del Golpe y de la Huelga General y de los 40 años del 1º de Mayo del 83; la voz, los reclamos y los anhelos de emancipación de los trabajadores dijeron una vez más presente en todo el país, en la Plaza de los Mártires de Chicago, así como en el número importante de mítines desplegados  a lo largo de territorio de Uruguay. Una vez más emerge en forma nítida que los trabajadores son el sujeto principal de las luchas; defensivas y de las que proyectan y forjan nuevos y alternativos horizontes emancipatorios. El mundo del trabajo conoce mutaciones, la condición de los trabajadores registra cambios significativos; pero su papel bajo las condiciones del sistema capitalista constituyen una constante del mismo, al tiempo que en  su ideología y organización de clase, anidan, se contienen las posibilidades de una de superación.

Tan solo a seis días del gran Paro General y la movilización del martes 25, en la fisonomía de la sociedad uruguaya se hizo sentir la perspectiva de los trabajadores y de las organizaciones sociales, reunidas y expresadas en la Intersocial.

Esta jornada de lucha estuvo incuestionablemente rodeada por un crecimiento de la conflictividad enmarcada dentro de un proceso de incremento y agudización de la luchas de clases.

También llega cuando está instalado  en el seno del movimiento popular un debate táctico-estratégico crucial en torno a cómo y por cuáles caminos proseguir la resistencia a la Reforma Previsional. Se están procesando las definiciones; se presentan dos caminos, los cuales no son necesariamente excluyentes. El primero consiste en recurrir a un mecanismo de democracia directa, la enmienda constitucional por la vía de un plebiscito. Hoy el PIT-CNT está en un proceso de consultas técnico-jurídicas, que alimentarán la decisión de índole política que tendrá que ser discutida en todos los sindicatos, para luego llegar a la Intersocial. Precisamente en ese ámbito, organizaciones como Fucvam  ya definieron y comprometen su inclinación por la recolección de firmas. El segundo, la derogación de la ley con la conformación de una nueva cartografía parlamentaria y de un gobierno resultante de las elecciones de 2024.

Las definiciones que el movimiento sindical tendrá que adoptar sin dilación conllevan desafíos trascendentes y en todos figura la confirmación de la independencia política del movimiento sindical. No se puede dudar que el segundo camino es valorado por sectores de la izquierda política en forma diferente al punto de vista  que parecería mayoritario en el movimiento sindical y las organizaciones sociales. Se trata de tensiones reales, trascendentes, en cuya superación el movimiento sindical tendrá  que conjugar perspectiva de clases y apego a los principios. Con la convicción  profunda que existe la posibilidad de que,  transitando la opción del recurso a la democracia directa, se puede avanzar mucho en termino de construcción de correlación  y acumulación de fuerzas.

Foto: Ernesto Ryan La Diaria

Los postulados, las aspiraciones que se expresaron en los múltiples discursos pronunciados  desde ese ramillete de tribunas erigidas en todo el Uruguay incluyeron una amplia variedad de dimensiones, con la centralidad puesta en el trabajo y el salario.

No erramos si sostenemos que apuntaron a problemas tales como: precarización laboral, desocupación, la más alta desocupación de mujeres y jóvenes.

Solidaridad con los conflictos, entre otros el del supergas (Acodike, Riogas), Imprenta Casabó, la  industria del pan. Denuncia a las múltiples formas y expresiones de persecución sindical y a la represión.  Necesidad de discutir y avanzar en relación a la reducción de la jornada laboral, aspecto en el que Uruguay muestra un gran rezago. Preparar y cerrar filas de las reivindicaciones de los trabajadores en la próxima 10ª ronda de Consejos de Salarios. Batallar para arrancar conquistas de cara a la Rendición de Cuentas 2023, última donde se pueden consagrar aumentos e incrementos. Pelear por la recuperación del salario real,                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                               defender el trabajo digno, en todos los aspectos, salud ocupacional, los cuidados y la protección social. Igualdad de derechos y acceso efectivo a los mismos. Lucha contra la Impunidad, por Memoria, Verdad y Justicia. Contra la prisión domiciliaria de los terroristas de Estado. Contra todas las violaciones de los DD.HH. En defensa de una mejor salud para los uruguayos, contra las lógicas de mercantilización que se instalan en el sector. La preocupación por los temas ambientales, considerando las tensiones que imponen las exigencias del productivismo. Defensa de las empresas públicas y de los recursos naturales, ejemplificados en la oposición del proyecto Neptuno. La incorporación plena y transversal de la perspectiva de género y la paridad de los derechos de las mujeres.  Rechazo a la violencia basada en género, en defensa de las infancias y las adolescencias (vale señalar que en lo que va del año hay 10.500 denuncias, y 7.000 por violencia contra niñeces y adolescencias). Enfrentar todas las formas de discriminación y postergación de las minorías. Vivienda, procurar avances significativos en el abatimiento del déficit habitacional y asegurar el derecho a un techo digno.

No faltaron las referencias al III Congreso del Pueblo convocado para el 2° semestre, concebido desde la intencionalidad deliberada de construir en torno a la columna vertebral del movimiento sindical, una amplia trama de acuerdos y alianzas de la cual resulten definiciones programáticas y medidas de acción, armonizando los aportes académicos, de las  organizaciones sociales, del mundo de la cultura y de las diversas actividades productivas.

Cerrando la nota no se puede omitir que la solidaridad con las luchas que se desarrollan a lo largo del mundo, contra la opresión, las injusticia, la explotación, ocuparon su lugar, codo a codo con otro sentimiento, de bregar en pos del movimiento, combinando defensa/profundización de la democracia en todos sus dimensiones.

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