por Juan Fran Torres
Santiago de Chile, 13 de abril de 2026. En Perú, la disputa por el segundo lugar y el paso al balotaje se ha vuelto incluso más relevante que la obtención del primer puesto en esta primera vuelta, ya que probablemente definirá quién será el próximo Presidente del país. Los candidatos Roberto Sánchez y Ricardo Belmont se diferencian por menos de 2 puntos porcentuales, pero ya es un hecho que Roberto Sánchez, impulsado por el Presidente, Pedro Castillo pasará a segunda vuelta.
Roberto Sánchez es el candidato de Juntos por el Perú, proclamado y respaldado por el liderazgo del Presidente, Pedro Castillo. Por su parte, Ricardo Belmont se presentó como un candidato de derecha nacionalista y antifujimorista y ha manifestado también su solidaridad con Pedro Castillo, afirmando que el mandatario “Es una víctima de una gran injusticia”.
En conjunto, la votación de ambos candidatos superaría el 23%, lo que posiciona a Roberto Sanchez como el más fuerte contendiente para imponerse en la segunda vuelta y alcanzar la presidencia del Perú. En paralelo, la candidata Keiko Fujimori vuelve a imponerse en primera vuelta. Sin embargo, históricamente nunca ha logrado consolidar ese liderazgo en el balotaje y todo indica que se volverá a repetir el escenario de derrota para la candidata de Fuerza Popular de la extrema derecha.
El voto rural en Perú será decisivo y el liderazgo del Presidente, Pedro Castillo resultará determinante para que, una vez más, las regiones del país inclinen la balanza y lleven a un representante de origen popular a la Palacio de Gobierno del Perú.

La Asociación Civil Transparencia ha dado a conocer los resultados de su conteo rápido al 95,5 %, confirmando una segunda vuelta entre la candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, quien obtuvo un 17,1 %, y el candidato de Juntos por el Perú, Roberto Sánchez, con un 12,4 %.
El Perú profundo ha vuelto a hablar. Las regiones alzan su voz frente a una Lima asociada históricamente a la élite y la exclusión. Hoy, el pueblo de las regiones vuelve a abrir un nuevo capítulo, con una oportunidad histórica para hacerse escuchar y volver marcar el rumbo del país, como lo hizo con Pedro Castillo Terrones, el líder secuestrado por la oligarquía y que ahora mas que nunca, la historia y el pueblo lo vuelven a situar en un lugar relevante.











