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PANAMAZONÍA: DESAFÍOS DE LA IZQUIERDA Y REFLEXIONES PARA MODELOS ALTERNATIVOS DESDE EL PERÚ

PANAMAZONÍA: DESAFÍOS DE LA IZQUIERDA Y REFLEXIONES PARA MODELOS ALTERNATIVOS DESDE EL PERÚ

PANAMAZONÍA: DESAFÍOS DE LA IZQUIERDA Y REFLEXIONES PARA MODELOS ALTERNATIVOS DESDE EL PERÚ

Ec. Hugo Cabieses Cubas
Rio Branco, 18 de Mayo 2018

Queridos compañeras y compañeros:

Quiero agradecer al Partido de los Trabajadores y a la fundación Perseu Abramo por invitarme a participar en esta 4ta Conferencia sobre la Amazonía en Río Branco, Acre, la tierra de Chico Mendes. Es un honor estar aquí con ustedes. Reciban el saludo de la presidenta del Movimiento Nuevo Perú, nuestra compañera Verónika Mendoza, así como del secretario general del Partido Socialista del Perú Eduardo Cáceres.

¿Qué pasa en el Perú con la izquierda y los movimientos sociales?

El Partido Socialista al que represento en esta 4ta Conferencia, es integrante desde su fundación del Foro de Sao Paulo y en el Perú forma parte del Movimiento Nuevo Perú que tiene una representación parlamentaria de 10 congresistas y se encuentra en formación. Ahora, al lado de nuestro pueblo y con otras fuerzas políticas de izquierda, aliadas con movimientos sociales de mujeres y hombres de nuestro pueblo, nos preparamos para conquistar gobiernos regionales y locales en octubre 2018 y el gobierno nacional en el 2021.

Otra de las fuerzas importantes de nuestra izquierda con la que estamos en conversaciones para la unidad deseada por todas y todos, se llama Juntos por el Perú de la que forman parte varios partidos y movimientos que a su vez son integrantes del Foro de Sao Paulo, como los partidos comunistas, Ciudadanos por el Cambio y el Partido Humanista. En este caso no tienen representación parlamentaria. Una tercera fuerza de izquierda es el Frente Amplio del que formamos parte hasta enero del 2017 y que tiene actualmente 10 congresistas. Junto con el Frente Amplio obtuvimos el 19% de la votación nacional, con 2.8 millones de votos, gracias al enorme arraigo popular de nuestra compañera Verónika Mendoza, sobre todo en las regiones del sur andino de nuestro país.

Nuestra participación en las elecciones regionales y locales (octubre 2018) y las generales (abril 2021), la hacemos en un momento político y geopolítico de gran dificultad debido a la ingobernabilidad mafiosa e inhumana a la que nos han llevado los gobiernos neoliberales, desde que con luchas y movilizaciones arrojáramos del poder a la dictadura cleptocrática y genocida de Fujimori y Montesinos. Lamentablemente, nuestra economía, política y sociedad está carcomida por la corrupción y por ideólogos neoliberales a los que sólo les importa gobernar para robar y no les importan nada la región Andino-Amazónica con sus pueblos y culturas, salvo para explotarlos.

Los medios de comunicación nacionales e internacionales, ante la crisis de régimen político y de Estado en la que nos encontramos, nos han vendido la idea de que con el cambio de presidente de Pedro Pablo Kuczynski a Martín Vizcarra, la esperanza aparecería, pero lo que estamos viviendo es la continuidad del neoliberalismo instalado en el país con el fujimorismo.

Con el retorno de la democracia representativa, Alejandro Toledo inició una etapa de vacas gordas con el incremento de los precios de los minerales, Alan García se benefició más y se llenó la boca presentándose como autor del crecimiento económico del país. Con la declinación de los precios de los minerales, Ollanta Humala comenzó a sentir la crisis del modelo que comienza a mostrar sus limitaciones. Humala se convirtió en un presidente que traicionó la esperanza del pueblo al que le ofreció en su campaña cambios con el programa de la Gran Transformación que resultó siendo la gran continuidad. El ex presidente expulsado PPK fue también la continuidad del modelo neoliberal en crisis, y fue lo mismo respecto al neoliberalismo salvaje y la corrupción que trajo el caso Lava Jato, que comprometió a líderes de la derecha como de izquierda.

Los negocios y compromisos de PPK con la empresa brasileña Odebrecht, dieron paso al pedido de vacancia, que quiso neutralizarla regando mentiras y negociando con el fujimorismo el indulto al presidente más corrupto de nuestra historia, Alberto Fujimori. La crisis que trajo el caso Lava Jato dejo al descubierto lo podrido que está nuestro sistema de gobierno y sus instituciones. Con la instalación del neoliberalismo la corrupción se extendió más, con el ingrediente de impunidad en empleados y autoridades electas y nombradas. El escenario abierto con el caso Lava Jato dejo al descubierto otros factores de la crisis que parasitan al interior del Estado y del sector privado empresarial.

La corrupción mostró nuestra tragedia histórica, que el fujimorismo lo amplió destruyendo la poca institucionalidad que los partidos políticos tenían, que se traduce ahora, en una gran dispersión tanto de derecha como de izquierda. Se hace visible la incapacidad dramática para gobernar y ser una oposición organizada, construyendo una correlación con aspiración de poder. La falta de unidad y liderazgo, en un contexto de ofensiva imperialista apoyada por las fuerzas más conservadoras nivel nacional.

En el plano internacional de Nuestra América ha habido errores de los gobiernos progresistas en aspectos de continuidad del modelo neoliberal extractivista, corrupción y violación de los derechos humanos y políticos, errores procesos sociales importantes, que les corresponde evaluar a la izquierda y pueblos de cada país.

El actual gobierno peruano tiene enormes omisiones respecto a los problemas centrales del país, difíciles de atender desde el neoliberalismo extractivista porque significa enfrentar al modelo. Algunas de estas omisiones en la presentación reciente del nuevo Gabinete Ministerial, presidido por el amazónico César Villanueva de la región San Martín, son:

1) Nada sobre sobre el medio ambiente, el reglamento a la Ley marco sobre Cambio Climático ni sobre las Comunidades Campesinas, la Amazonía y los derechos territoriales de los Pueblos Indígenas.
2) Nada sobre el ordenamiento territorial y cuando hizo referencia a la pequeña agricultura familiar no considera qué se requiere convertirla en una estrategia de seguridad alimentaria nacional con soberanía, pero sin embargo se pone énfasis en la gran agricultura de exportación.
3) No dijo nada sobre los 10 principios del Consejo Internacional de Minería y Metalurgia CIMM , que norma la responsabilidad socio-ambiental de las inversiones en este campo.
4) No dijo nada sobre la consulta previa en los pueblos que se verían afectados directamente por industrias extractivas y nada sobre el estado de emergencia en las zonas mineras sino que al contrario las ha renovado.
5) Habló de la necesidad de ampliar la inversión minera resolviendo permisos pendientes para la explotación de los proyectos mineros existentes en cartera en el Ministerio de Energía y Minas.
6) En un contexto de alta violencia hacia la mujer, no dijo nada sobre enfoque de género en la escuela pública.
7) No dijo nada sobre la diversificación productiva, dejando de lado el apoyo para formalizar a las pequeñas empresas que son las que más trabajo generan en el país.
8) En una situación de falta de recursos, dijo muy poco sobre la elusión y evasión tributarias – más de US$ 10,000 millones al año – para financiar la reactivación: no se proponen cobrarles a las empresas transnacionales que le deben al país.
9) En una guerra de monedas en el mundo, nada sobre política monetaria expansiva, menos tratar políticas que reactiven la inversión nacional, como bajar las tasas de interés o créditos fiscales para promover proyectos sociales.
10) Hizo una rápida mención a la OCDE, pero no dijo nada sobre un la política exterior peruana que es errática, sin norte estratégico, sumisa a los intereses estadounidenses y anti integracionista.

Estas son algunas omisiones que indican que seguiremos en la línea de la política neoliberal instalada en el país con Fujimori. No habrá cambios y la crisis de Estado continuará hasta que la protesta comience a poner en jaque la agenda del gobierno que buscará contenerlas con ofertas reformistas, que amortigüen un desenlace favorable a las fuerzas movilizadas, pero aún desorganizadas y dispersas del pueblo.

La lucha en las calles plazas valles, montañas y ríos continuará de manera espontánea y la gran tarea es buscar la unidad y centralización de las luchas, activando el Comendo Nacional Unitario de Lucha CNUL, que ahora está sin capacidad de convocatoria, integrados por la centrales sindicales, campesinas, indígenas y ciudadanas: CGTP, CCP, CNA, profesores, gremios de los trabajadores estatales, empresarios de las pequeñas empresas, servicios como el transporte, etc.
Sobre Nuestra Amazonía olvidada y azotada

Quiero informarles que en la Conferencia sobre la Amazonía, realizada en abril del 2010 en Belem do Pará, participó el compañero Javier Diez Canseco, amigo del PT, del Presidente Lula y fundador de nuestro partido y del Foro de Sao Paulo. Javier ya no se encuentra entre nosotros y hace unos días, el 4 de mayo, se cumplieron cinco años de su partida.

En esa oportunidad en Belém do Pará, Javier les expuso lo siguiente: «El Perú ha vivido de espaldas a la Amazonía, como vivió también, hasta hace muy poco, al Brasil. La Amazonía es la mayor parte del territorio nacional: cerca de 760,000 Km2, del total de 1’285,216 Km2 que tiene el país. Pero ha sido tratada casi como un territorio despoblado, ignorando la existencia de población originaria, su identidad y sus derechos. Ha propiciado una desordenada y, muchas veces, agresiva “colonización”, ha manejado la zona como un área propicia simplemente para industrias extractivas y ha promovido un indiscriminado aprovechamiento de los recursos naturales existentes por el capital transnacional».

Considero que la izquierda actualmente en Perú y Nuestra América, demasiadas veces hemos estado y estamos de espaldas, antes y después de asumir el gobierno nacional o local, a los derechos de los pueblos indígenas, de los trabajadores, de los hombres, mujeres y jóvenes que luchan por sus territorios en defensa de sus recursos naturales, principalmente en la Amazonía, la Orinoquía y las selvas tropicales centroamericanas.

No debemos permitir, menos aún desde la izquierda, que se criminalice las protestas sociales y ambientales poniéndonos de espaldas a los pueblos indígenas – originarios o no -, de estas regiones y sus poblaciones que, lamentablemente, han sido utilizadas demasiadas veces por nosotros como retaguardia guerrillera, como campo de batalla para luchas político-ideológicas y geopolíticas, pero no y tal como debería ser, como gérmenes de un nuevo modelo político, cultural, ambiental y económico con racionalidad diferente.

Sostengo que los tres azotes contra la Amazonía, los bosques, los pueblos indígenas y los bosquesinos son:

1) la formalidad neoliberal salvaje y extractivista-exportadora, que destruye recursos naturales, agua, biodiversidad, derechos, culturas y gobernabilidad democrática;
2) la informalidad como refugio contra el olvido del mercado, el Estado, la sociedad civil y los políticos de turno, que también depreda la naturaleza, esconde indicadores de pobreza y destruye tejido social solidario, imponiendo el “sálvese quien pueda”; y
3) la delincuencia depredadora de los recursos naturales, destructora de personas, honras, instituciones, espacios democráticos y culturas ancestrales.

Estos son tres fenómenos articulados, que hacen sinergias entre sí, constituyen los principales azotes contemporáneos contra los derechos de las comunidades, los ciudadanos, la Madre Tierra, las fuentes y usos del agua, los bosques, la biodiversidad, la alimentación, la salud, las culturas y los derechos territoriales. Estos derechos son los primeros en ser afectados por las actividades extractivas lícitas pero salvajes, que se llevan a cabo sin vallas socio-ambientales y culturales similares, por ejemplo, a las que existen legalmente en muchos países llamados desarrollados. La situación es peor, con mayores impactos, en el caso de las actividades informales y sobre todo las ilícitas.

En canoa del Amazonas al Caribe: Núñez Jiménez

Un revolucionario y científico que no le dio la espalda a esta región y la recorrió en una famosa expedición realizada en 1987, fue nada menos que el comandante, geógrafo y explorador cubano Antonio Núñez Jiménez, quien fuera embajador de Cuba en Lima entre 1972 y 1978 y compañero del Ché en la Sierra Maestra. La expedición científica comenzó en Quito y se llamó “En canoa del Amazonas al Caribe”, la misma que fue encabezada por Antonio y el arqueólogo ecuatoriano Lenin Ortiz.

En un escrito de hace 31 años !!, Núñez Jiménez nos dice: “Primero la colonización ibérica, luego el Mercado de esclavos indígenas, el comercio del palo del Brasil, el efecto del caucho y ahora el petrolero, más la construcción de vías terrestres, el desarrollo de las comunicaciones fluviales y aéreas y, entre otros factores, la explotación forestal, ponen en peligro a la naturaleza y al hombre amazónicos … Estudiar estos hechos y clamar porque esta cuenca singular continúe siendo como un pulmón purificador del ambiente terrestre, y mañana, el hogar amable de sus habitantes, es uno de los objetivos de la expedición En canoa del Amazonas al Caribe, en la antesala del tercer milenio de nuestra era.”

La advertencia del Comandante Núñez de hace 31 años fue corroborada por la ecóloga brasileña Mary Alegrette, gran conocedora de la Amazonía y el Estado de Acre, quien escribió: “Una visión del Apocalipsis, aquella inmensidad que días antes era una selva virgen, se convierte en pocas horas en un vasto desierto de árboles calcinados, negros y humeantes, bañados por la luz extraterrena de un sol rojizo y opaco que se asoma sin brillo a través de la densa humareda”.

El olvido de Mariátegui y los aportes de Miguelina

Pero sobre el olvido de nuestra Amazonía, es bueno relatar aquí que José Carlos Mariátegui, quien fuera fundador del Partido Socialista en 1928 y el más importante pensador y activista por un Perú nuevo en un mundo nuevo, a pesar de sus importantes conocimientos de nuestra realidad hizo muy pocas referencias a la Amazonía y a los pueblos amazónicos. Mariátegui analizó, escribió y actuó principalmente sobre la problemática social e indígena de la costa y la sierra del Perú, pero casi ignoró al 70% del territorio nacional: la región andino-amazónica.

En muy pocos escritos Mariátegui menciona a la selva amazónica y se refiere a ella como “la montaña”. Este “olvido” se dio un momento histórico en el que:

1) Más de 355,000 km2 de nuestra Amazonía habían sido perdidos y/o donados a Brasil y Bolivia como resultado de la “guerra del Acre” de 1899-1903.
2) El boom cauchero cometía genocidio con más de 50,000 nativos amazónicos en el norte con Julio César Arana y en el sur con Carlos Fermín Fitzcarrald.
3) El caucho era el principal rubro de exportación del país.
4) Sonaban vientos autonómicos en Loreto desde 1920 por la futura pérdida de 403,000 km2 frente a Colombia que se produjo en 1933.
5) Las grandes potencias como Estados Unidos e Inglaterra ya le habían puesto el ojo a nuestros recursos de esa vasta región.

En medio de estas tensiones geopolíticas de su época sobre la Amazonía, es muy poco lo que escribió Mariátegui sobre esta región, salvo lo que le aportó la jurista Miguelina Acosta Cárdenas, nacida en Yurimaguas en 1887, hija de cauchero, anarquista, expositora militante de la Universidad Popular Gonzáles Prada y presidenta de la Federación de Universitarias Peruanas en 1919. Esta extraordinaria mujer hizo precisiones a propósito de la región de Loreto, que José Carlos Mariátegui menciona en el capítulo “Regionalismo y Centralismo” en sus Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. Miguelina discrepa con una apreciación del Amauta cuando sostiene que “La montaña, sociológica y económicamente carece aún de significación”.

Mariátegui reconoce los aportes de Miguelina en el análisis de la época del caucho y otros aspectos de la realidad amazónica de ese tiempo cuando escribe: “A este respecto es imposible no declararse de acuerdo con la doctora Acosta Cárdenas, a quien toca, sin duda, concurrir al esclarecimiento de la realidad peruana con un estudio completo de la sociología de Loreto”. Mariátegui escribió lo siguiente hace 70 años: “Puede decirse que la montaña, o mejor dicho la floresta, es un dominio colonial del Estado peruano”. Lo es hasta ahora, con la diferencia que además Nuestra Amazonía es el dominio colonial de las transnacionales.

En 1929 Mariátegui escribió: “En la montaña o floresta, la agricultura es todavía muy incipiente. Se emplea los mismos sistemas de ´enganche´ de braceros de la Sierra; y en cierta medida se usa los servicios de las tribus salvajes familiarizadas con los blancos. Pero la Montaña tiene, en cuanto a régimen de trabajo, una tradición mucho más sombría. En la explotación del caucho, cuando este producto tenía alto precio, se aplicaron los más bárbaros y criminales procedimientos esclavistas. Los crímenes del Putumayo, sensacionalmente denunciados por la prensa extranjera, constituyen la página más negra de la historia de los ´caucheros´. Se alega que mucho se exageró y fantaseó en el extranjero alrededor de estos crímenes, y aún que medió en el origen del escándalo una tentativa de chantaje, pero la verdad está perfectamente documentada por las investigaciones y testimonios de funcionarios de la justicia peruana como el juez Valcárcel y el fiscal Paredes, que comprobaron los métodos esclavistas y sanguinarios de los capataces de la casa Arana. Y no hace tres años, un funcionario ejemplar, el doctor Chuquihuanca Ayulo, gran defensor de la raza indígena – indígena él mismo – fue exonerado de sus funciones de fiscal del departamento de Madre de Dios a consecuencia de su denuncia de los métodos esclavistas de la más poderosa empresa de esa región”.

Sólo Miguelina Acosta pudo haber proporcionado a José Carlos Mariátegui una información tan precisa sobre los sucesos del Putumayo y las tropelías del huaracino Carlos Fermín Fitzcarrald y el vasco Bernardino Perdiz en el Manu de Madre de Dios, denunciadas por el fiscal mencionado. La tarea encargada por José Carlos a Miguelina, sólo la cumplió en parte ya que ella murió en 1933, tres años después que José Carlos.

El Perú de espaldas a la Amazonía

Lamentablemente los mariateguistas de ahora no hemos cumplido con esta tarea que aún está pendiente. Es así como en este contexto de debates, luchas y tareas inconclusas, lamentablemente un mínimo análisis de los programas de los partidos políticos en el Perú, de sus planes de trabajo y acciones, incluso de los de izquierda, nos lleva a concluir que ninguno de ellos ha formulado propuestas para la Amazonía que partan de los pueblos andino-amazónicos, lo que nos revela lo siguiente:

1. Que no sólo el Estado peruano desde siempre, sino también la clase política y los partidos centralizados en Lima han vivido a espaldas de la realidad amazónica.
2. Que la clase política peruana por ignorancia o por no tener visión de futuro, no ha sido capaz de entender y valorar las potencialidades amazónicas.
3. Que esta invisibilidad de la realidad amazónica no ha cambiado en el siglo XXI, pese a que, como sostiene Roger Rumrrill, la Amazonía peruana es hoy en día la renta estratégica del Perú en el siglo XXI.
4. Que esta desconexión e incomprensión entre la realidad amazónica y los partidos políticos se explica asimismo porque en la Amazonía Peruana no existe una clase política, empresarial y un tejido institucional que haya podido imponer a nivel nacional una visión, un imaginario, una percepción y una agenda amazónica.

Las tres triple fronteras amazónicas: centro de delitos

El Perú tiene cuatro “triple fronteras” con serios problemas de inseguridad ciudadana entre los diversos grupos demográficos que conviven en ellas: pueblos indígenas, campesinos, bosquesinos, colonos ribereños y pobladores urbanos. Se trata del Trapecio Amazónico con Brasil y Colombia; la Zona MAP con Brasil y Bolivia; el Codo del Güeppí con Ecuador y Colombia; y el Punto de la Concordia con Chile y Bolivia.

Salvo la Zona MAP, las otras tres están altamente militarizadas y/o policializadas, debido a que son zonas de frontera, a la inseguridad ciudadana que está basada en la poca presencia del Estado, una sociedad civil poco organizada, la inexistencia de partidos políticos nacionales, débiles movimientos ciudadanos y en la persistencia de varios tipos de delitos que se han desarrollado en las últimas décadas, que conviven entre ellos y se retroalimentan.

En general y sobre todo en sociedades fronterizas olvidadas de los centros de poder, un encaramiento con concepto de Seguridad Nacional, es decir de “guerra”, contra estos delitos, no ayuda a mitigar los problemas sino que los dispersa y vuelve un “blanco móvil”. Una estrategia de Seguridad Humana para luchar contra el olvido y la distancia, acompañada muy secundariamente de inteligencia operativa y acciones policiales puntuales, parece ser la más adecuada. Estas zonas geográficas y sus entornos tienen las siguientes características básicas:

1) Están siendo fuertemente impactadas por actividades con fines ilícitos y de delincuencia organizada como cultivos para drogas – principalmente coca y amapola -, tala ilegal de maderas, minería informal, tráfico de especies en extinción, tráfico de armas, contrabando y trata de personas.
2) Son altamente vulnerables a los impactos del cambio climático, deforestación, desaparición de especies de flora y fauna y violación permanente de los derechos territoriales y culturales de los pueblos indígenas originarios, campesino, bosquecinos y habitantes urbanos.
3) Contienen corredores biológicos de inconmensurable valor y Áreas Naturales Protegidas transfronterizas, además de ser fuentes importantes de agua dulce para consumo humano, sumideros de carbono y contenedores de enormes conocimientos tradicionales.
4) Se están construyendo o ya se construyeron y se construirán megaproyectos carreteros como IIRSA Norte, Centro y Sur, proyectos energéticos, extractivos – minería, gas y petróleo – y agropecuarios – biocomercio soyero, biocombustibles, etanol de caña y ganadería mayor -, que están impactando la biodiversidad, la sostenibilidad alimentaria, las culturas y las economías sostenibles de la mayor parte de la cuenca amazónica.
5) Finalmente, están significativamente militarizadas y policializadas con proliferación de diversas formas de corrupción pública y privada, crimen organizado y en general formas antidemocráticas de relaciones sociales y políticas.

Tres de estas triple fronteras están militarizadas, olvidadas por los diversos gobiernos y limitados los derechos de los pueblos indígenas y ciudadanos en general. La Zona MAP, que es en donde estamos para esta 4ta Conferencia sobre la Amazonía, no lo está y debe seguir así, aunque los tres gobiernos han realizado reuniones de coordinación entre sus fuerzas armadas y policiales para encarar el tema de la cada vez mayor presencia del TID como consecuencia de políticas de drogas erradas, copiadas de la “guerra contra las drogas” impuesta por el gobierno de Estados Unidos.

Fuente: Cabieses, 2016

La Iniciativa MAP

Considero que debemos relanzar la Iniciativa MAP que se fundara en el año 1999 con el entusiasmo de jóvenes investigadores, Universidades, líderes sociales y gobiernos regionales de Madre de Dios, Acre y Pando. Recientemente, la iniciativa MAP tuvo una destacada actividad en el Foro Mundial del Agua realizado en Brasilia en marzo del 2018. Desde 1999 ha realizado 10 Foros MAP con participación de un promedio de 600 personas de los tres países, indistintamente en Puerto Maldonado (Madre de Dios, Perú), Río Branco (Acre, Brasil) y Cobija (Pando, Bolivia).

La iniciativa MAP es un foro de discusión y acciones con una estructura policéntrica que apunta a generar y proponer, desde la sociedad civil, de científicos y técnicos sociales, políticas públicas de 1) conservación-ambientales, 2) equidad social y 3) económico-productivas. El décimo Foro MAP se realizó en noviembre del 2015 en Río Branco, acordándose que el MAP XI se realizará en Puerto Maldonado, probablemente en el primer trimestre del 2019.

La Iniciativa MAP es un ejemplo para otras regiones y países de lo que se puede realizar con voluntad de coordinación y solidaridad desde abajo y adentro para impulsar políticas públicas en defensa de la Amazonía y en general de la región andino-amazónica de nuestros países.

Hacia una agenda Andino-Amazónica

Considero que los temas centrales para una agenda andino-amazónica podrían ser los siguientes, formulados como protesta y propuesta:

1. La región andino-amazónica en el contexto mundial y regional. a) Como protesta: Contra una zona de las transnacionales como último recurso natural biodiverso para su explotación/depredación y expoliación de sus pueblos y culturas. b) Como propuesta: Nuestra región como renta estratégica desde los pueblos y culturas de abajo y adentro, para los pueblos y culturas del mundo y no para los de arriba y afuera.

2. Los derechos culturales, territoriales y de saberes de los pueblos indígenas andino-amazónicos. a) Como protesta: Contra las políticas de los Gobiernos y Estados, empresas extractivas e incluso ONGs “conservacionistas”, que violan los derechos territoriales, culturales, sociales y económico-productivos de los pueblos indígenas, colonos ribereños y trabajadores del campo. b) Como propuesta: Construir desde abajo y adentro, al menos cinco “filigranas”: territorial; cultural-religiosa; de saberes ancestrales y recientes; de uso amigable y respetuoso de la “pachamama” (madre tierra) y la “yacumama” (madre agua); y de propuestas técnico-productivas orgánicas y biológicas.

3. La militarización y criminalización de los movimientos sociales, indígenas y políticos andino-amazónicos. a) Como protesta: Contra la militarización de los territorios andino-amazónicos, la instalación de bases policial-militares y la criminalización de los movimientos sociales bajo el pretexto de la lucha contra el “narcoterrorismo”. b) Como propuesta: Construir desde abajo y adentro redes comunitarias de solidaridad y de defensa de los Derechos Humanos y las plantas maestras de los pueblos indígenas, tales como la hoja de coca, ayahuasca y otras.

4. Los mega-proyectos y la destrucción de la Amazonía. a) Como protesta: Contra la elaboración y ejecución de mega proyectos carreteros, energéticos, hidrocarburíferos, biocombustibles, mineros, etc. al margen de la consulta previa, voluntaria, informada y vinculante con poblaciones y autoridades locales. b) Como propuesta: Exigir y conquistar información transparente, participación democrática en la ejecución, elaboración de estudios independientes de impacto ambiental y, como propuesta general, que los países y empresas transnacionales paguen bonos por no extraer y explotar los recursos naturales.

5. El cambio climático y el círculo perverso de las “alternativas” de desarrollo sostenible y cooperación internacional. a) Como protesta: Contra la venta de carbono sumido por los bosques, nueva quimera extractivista y emboscada contra los pueblos andino-amazónicos para la apropiación de sus territorios, culturas y saberes. b) Como propuesta: Impulsar propuestas de desarrollo territorial sostenible y sustentable con los pueblos y autoridades locales al centro y a la cabeza de las propuesta. Con estrategias sociales, políticas, institucionales, medio-ambientales y técnicas de Zonificación Ecológica-Económica y de Ordenamiento Territorial.

Con una agenda como esta, no puedo menos que coincidir con varias partes del documento que ustedes han presentado para esta IV Conferencia, especialmente aquella en la que sostienen que: “El Buen Vivir Amazónico es parte de una larga búsqueda de alternativas forjadas en el calor de las luchas de los pueblos indígenas, ribereños, de las mujeres de las aguas, de los extractivistas, del pueblo negro, de las fuerzas populares y de los trabajadores que son las raíces tradicionales de esa región del Brasil” (Punto 67). Estamos juntos en esa búsqueda para romper el concepto de fronteras !!.

O aquella otra parte en la que dicen que: “El “Buen Vivir Amazónico” es una alternativa no sólo al combate a las opresiones, sino a la perspectiva de mantenimiento y reparación histórica tanto desde el punto de vista social, político y cultural con la propia identidad y clase en este país. Es un paso firme hacia el agotamiento del colonialismo perenne que imponen la subyugación de los pueblos de la Amazonia”. (Punto 88). “De este modo, para construir esta nueva perspectiva de futuro es esencial la movilización permanente, la organización y unidad de los campos populares y progresistas en torno a una unidad programática y agenda de luchas capaz de promover una nueva democracia en Brasil, la democracia de iguales.” (Punto 91).

Es decir, la principal lección aprendida es que, lo que no pueden integrar y articular los gobiernos y presidentes desde las capitales, lo debemos integrar los pueblos organizados desde nuestra regiones demasiado olvidadas hasta ahora.

Concluyo con dos reflexiones. Una es de Chico Mendes que preside esta IV Conferencia al lado de Lula, quien dijo unos días antes que, por defender la floresta en pié, lo asesinaran en Xapurí el 22 de diciembre de 1988, a los 44 años: “Si descendiese un enviado de los cielos y me garantizase que mi muerte facilitaría nuestra lucha, hasta valdría la pena. Pero la experiencia me enseña lo contrario. Las manifestaciones o los entierros no salvarán la Amazonía. Quiero Vivir”.

La otra es en realidad una tarea que tenemos todas y todos en el Perú y Nuestra América: para que Nuestra Amazonía viva: QUEREMOS A LULA LIBRE Y A LULA PRESIDENTE !!

Muito obrigado compañeras y compañeros.

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