CEIP León Trotsky
El historiador marxista belga Marcel Liebman sobre el trotskismo dijo que “sigue figurando en la historia, y ha dejado su marca en el marxismo, porque, a diferencia del bujarinismo, ha peleado, y no hizo del compromiso un principio y de la capitulación un hábito. No consiguió la democracia proletaria, pero al menos, contra viento y marea, ha continuado afirmando que sin ésta no puede haber socialismo.
Su internacionalismo se ha mantenido en forma principista, sin haber tenido que someterse a la dura prueba de las restricciones políticas. Pero es importante que la insistencia en el internacionalismo se mantenga como uno de los fundamentos de la teoría y la práctica marxista.
Y, por último, frente a los crímenes del estalinismo, y de los silencios de un bujarinismo que primero fue un semi-accesorio y luego una parte semi-consentidora, y al final terminó completamente aplastado, era vital que la crítica marxista y el socialismo -debilitadas, pero aún con vida- fueran capaces de aferrarse a estos miembros minoritarios de la Oposición de izquierda que, sin poder cosechar los frutos, mantuvieron su lucha y conservaron, atravesando uno de los períodos más tristes de la historia del socialismo, su llamado revolucionario y liberador. La victoria que lograron de este modo no fue sólo moral, sino también política. Porque, sin ella, el marxismo oficial, dogmatizado y degenerado, no hubiera tenido ningún contendiente y hubiera impuesto un dominio indiscutible y sepulcral.” (citado por Andrea D’Atri)











