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COMO ACABAR CON EL SISTEMA NEOLIBERAL

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Escribe Máximo Kinast

maximokinast@gmail.com

el problema más de fondo es que la generalidad de los seres humanos no busca prioritariamente la verdad, sino su bienestar tanto material como psicológico.

                                                                                                       Felipe Portales

La solución simple todos la conocemos: Se trata de unirnos, votar en contra de los corruptos y a favor de una verdadera Democracia y ganar las elecciones.

Hay un detalle que la hace inviable: Ya se hizo hace justo hoy, un viernes 4 de septiembre de 1970, en Chile, ganó las elecciones con toda legitimidad el Dr. Salvador Allende, con un programa social en el que el Pueblo de Chile tenía voz y voto y era el principal favorecido con los proyectos que se realizarían. La tenebrosa banda de los mismos de siempre representada por los partidos de Derecha, junto con la Democracia Cristiana se encargaron de demostrar la inviabilidad de una propuesta Democrática y Popular.

Mil días después, con el apoyo del Gobierno de los Estados Unidos de América, en especial de la CIA y a instancias de su presidente Richard Nixon y de su poderoso asesor, el Premio Nobel de la Paz Henry Kissinger, las Fuerzas Armadas de Chile bombardearon el Palacio de la Moneda y luego lo asaltaron e iniciaron diecisiete años de dictadura.

Con eso quedó claro para todo el mundo que la Democracia es válida mientras se mantenga el Sistema y los muy ricos estén contentos. Si se atenta contra el Sistema siempre habrá Fuerzas Armadas para ‘disuadir’ con bombas a los rebeldes.

El problema de fondo es muy simple y está muy claro: Los seres humanos somos egoístas. Las Neurociencias han descubierto que no actuamos por razones, sino por emociones y por instintos. Nuestras decisiones racionales representan -según distintos neurólogos- entre el 1% y el 15% de todas las decisiones que tomamos, por tanto, el 85% de nuestros deseos, ideales, sueños, aspiraciones y decisiones están tomados de forma inconsciente por nuestros instintos y nuestras emociones. Y la principal motivación, la más fuerte de todas es conservarnos vivos y disfrutar de una situación de bienestar material y psicológico, como señala acertadamente Felipe Portales.

¿Cómo hemos llegado a esta situación injusta e inviable del Neoliberalismo? Si parece tan razonable ponernos de acuerdo y repartirnos el trabajo y sus frutos de una forma que nos permita a todos disfrutar de una vivienda, una comida, una salud y una educación equitativa.

No nos hemos puesto de acuerdo por causa de otra motivación -absolutamente irracional- pero casi tan poderosa como la que he mencionado y es el miedo a perder lo que tenemos. Ese miedo hizo imposible que firmáramos un Contrato Social cono supuso Rousseau. Nunca se llegó a ese acuerdo. Y nunca tenemos suficiente. Siempre queremos más y más y más y mucho más. Así, por miedo a perder lo que se tiene o a que no sea suficiente, se genera la desigualdad económica.

¿Pero como hemos aceptado esta desigualdad tan injusta? Porque nos han engañado, como a una vulgar rana de charco. Para cocinar una rana no la eches a una olla con agua hirviendo, porque saltará y huirá. Ponla en una olla con agua a temperatura normal y enciende la cocina a fuego lento. El agua se va calentando poco a poco y la rana se irá cocinando sin darse cuenta de lo que está ocurriendo.

Así empezó todo en 1970, con los Chicago Boys: Un grupo de estudiantes adinerados que fueron de Latinoamérica a la Universidad de Chicago a estudiar con Milton Friedman y regresaron para trabajar con dictadores sudamericanos.

Inventaron las AFP porque somos tan torpes que no sabemos guardar nuestro dinero para la vejez. Hicieron de la salud un negocio, porque el Estado es incompetente y no sabe manejar ni un hospital. Precarizaron el trabajo con contratos basura y nos convencieron de que cada ser humano es una marca y está en oferta en el mercado laboral. Destruyeron los Sindicatos porque -en la opinión de ellos- son comunistas. Privatizaron -lo que es una forma elegante de decir que usurparon o se robaron- todo, incluso el agua. Sólo el aire se salvó, porque Neruda le hizo una oda y le advirtió y le dijo:

monarca o camarada,

hilo, corola o ave,

no sé quién eres, pero

una cosa te pido,

no te vendas.

Y el aire no se vendió. Todo lo demás, en Chile incluso el agua está privatizada y una gran parte del Océano Pacifico que lo privatizó la Bachelet para donarlo a los empresarios salmoneros en quiebra, para que pudieran pagar a los bancos.    

¿Y ahora, cuál es la situación? Vivimos una total y absoluta derrota de las ideas igualitarias y sociales. En todo el mundo aparecen ‘ismos’ incluidos algunos que deberían haber desaparecido como el racismo, el nazismo, el fanatismo, el clasismo, el machismo, junto a nuevas ‘ideas’ que lo niegan todo. Hay terraplanistas, antivacunas, bebedores de cloro, negacionistas (nadie ha ido a la Luna) y paranoicos amantes de teorías de conspiraciones, que son absolutamente innecesarias, porque los dueños del mundo se reúnen con sus familias en resorts de super lujo o en sus mansiones de varios millones de dólares y no necesitan hacer un Club Bilderberg para tomar sus decisiones y planear como incrementar sus fortunas.

La pandemia (de la que habría mucho que hablar) ha hecho meditar a la gente y descubrir que el cambio climático es verdad y que hay islas enormes de plástico basura en todos los mares y que más de la mitad de las especies animales y gran parte del mundo vegetal se han extinguido y que nosotros -los seres humanos- estamos en vías de extinción y es posible que hayamos pasado el punto de no retorno.

Y es gracias a estos meses de encierro y a la falta de hospitales y al notorio abuso de los laboratorios que aprovechan la pandemia para subir los precios que la Humanidad está descubriendo que nos han engañado y que nos están sancochando como ranas en una olla.

Porque hasta hace pocos meses creíamos que había llegado el Fin de la Historia, ese libro mentiroso del japonés Francis Fukuyama, que en 1992 nos contó un cuento chino. Creíamos que de verdad el Estado era ineficiente y las empresas privadas eran eficientes, pero vimos que ambos son un desastre y urge un cambio.

Y ese cambio llegará pronto. Estamos en los inicios del fin del capitalismo salvaje, del Sistema Neoliberal, que se defiende como gato panza arriba.

En el caso de Chile, la ira del pueblo estalló el 18 de octubre, hace un año y sorprendió a los corruptos y llegaron a marchar en la Plaza de la Libertad mas de dos millones de personas (en una ciudad que no pasa de cinco millones).

Pero la reacción de los políticos, guardianes del dinero y del status de los momios[1] -hay que reconocerlo- ha sido tan astuta e inteligente como malvada. En Chile han aceptado (no les quedaba otra opción) hacer un plebiscito para que el pueblo decida si quiere hacer una nueva Constitución. Pero le pusieron tantas trampas, que sólo podrá salir un resultado al gusto de ellos.

Por ejemplo, la iniquidad de los dos tercios. Sólo en Chile, la Democracia significa hacer lo que un tercio de los votantes desean. En el mundo entero Democracia es hacer lo que la mayoría (la mitad más uno) decide.

¿Y ahora, qué hacemos? Necesitamos -en todo el mundo y en Chile, de forma especial- que el pueblo deje su zona de seguridad, que entienda que está haciendo el papel de rana de charco y que se una con otros vecinos, compañeros de trabajo, parientes, amigos y que comprenda que nos han engañado. Que la Concertación pactó -sin ninguna necesidad- sólo por ambición de sus líderes, una vuelta a la Democracia respetando la Constitución del dictador y todas las normas del Neoliberalismo.

Pero sabemos que aún hay gente que cree que la Concertación es de izquierda, que hay partidos de oposición -los hay, pero sólo en aspectos formales, nunca de fondo- y siguen votando por los mismos de siempre. No quieren saber que se han hecho millonarios, que mienten, que se aprovechan, que han dictado leyes para defender sus privilegios, que nos están cocinando a fuego lento, como ranas de charco. Los inmoviliza el miedo a la verdad.

La solución la tenemos en nuestras manos. Va a ser difícil convencerlos, pero es posible. Tenemos el arma más poderosa que se haya inventado jamás.

Esa arma se llama INTERNET y la pandemia nos ha ayudado a conocerla mejor.

¿Cómo convencer a todo el mundo de que nos están cocinando? Usandolas muchas armas que nos ofrecen Internet y las Redes Sociales y -sobre todo- las herramientas de comunicación.

Existen Juegos de Rol y debemos crear algunos para enseñar la verdad, adelantarnos a los momios que crearán juegos para seguir engañándonos.

Es posible y muy fácil crear grupos de trabajo en WhatsApp, en Telegram, en Jitsi, en Zoom, en Google Meet, etc. Y es la mejor forma de despertar a la gente dormida.

En el Perú, las últimas elecciones al Congreso las ganó un pequeño partido religioso, casi desconocido, con un pescadito como símbolo o logotipo, gracias a que fue apoyado por jóvenes que se dedican a jugar a los videojuegos. Son jóvenes que han creado toda una cultura en torno a su hobby y hasta palabras incomprensibles para el resto del mundo, pero se comunican y llegan ‘emocionalmente’ al pueblo y consiguen votos para sus candidatos.

La revolución de los pingüinos[2], en Chile es otro ejemplo del uso de las redes sociales. Sucedió en los meses de abril, mayo, junio, septiembre y octubre del año 2006, jóvenes entre 14 y 17 años se movilizaron y llegaron a participar más de 100 mil estudiantes a nivel nacional. Todo lo organizaron a través de Internet, usando las redes sociales y los medios de comunicación.

La rebelión de los pulpines[3] es otro ejemplo muy claro. En diciembre del 2014 Humala, presidente del Perú, dictó una ley para ayudar a los jóvenes a encontrar trabajo, según la versión oficial, pero en la práctica reducía sus derechos laborales conforme a los deseos de la patronal. La ley fue aprobada por el Congreso y santificada por los principales medios de comunicación. Los jóvenes se organizaron a través de las redes sociales en 12 zonas y realizaron varias marchas multitudinarias y en menos de dos meses el Gobierno se vio obligado a derogar la Ley Pulpín.

El Colectivo No a Keiko, NAK, nació en 2009 en torno a una página con 17 mil seguidores. El 2011 para la primera derrota electoral del fujimorismo ya eran casi 200 mil. El 2016 para la segunda derrota ya eran más de medio millón. Y además influyen o lideran más de un centenar de sitios web y colectivos afines que están en todo el Perú y en muchas ciudades repartidas por todo el mundo, donde los grupos Nakers[4] apoyan lo que haga el Colectivo. Más que un sitio web, NAK es una red de sitios web y colectivos autónomos unidos contra la corrupción y contra el fujimorismo. 

No son 30 pesos, son 30 años. La rebelión social del 18 de octubre del año pasado en Chile, con la participación de más de dos millones de personas no nació de forma planificada, ni se planeó el primer estallido en el Metro de Santiago protagonizado por estudiantes de secundaria, pero luego las redes sociales y los medios de comunicación por Internet han sido vitales para mantener la lucha y las reivindicaciones sociales.

Pero no es una copia de esos hechos lo que estoy proponiendo. Los cito como ejemplo de lo que se puede lograr con ayuda de las redes sociales.

Para acabar con ‘el silencio de los corderos’ y motivarlos a comprender que nos están cocinando como ranas y conseguir que participen y se organicen, mi propuesta es usar las Redes Sociales y -más que ellas- las múltiples herramientas de juego y de trabajo colectivo que existen en Internet.

¿No sabes de que estoy hablando? Entra en Google y pon esta frase entre comillas: “grupos de rol” o si prefieres: “juegos de rol”, o “herramientas de trabajo colaborativo”.

Ya no tienes excusa para no crear un grupo y convencer a los indiferentes.

“Para que el mal triunfe, solo se necesita que los hombres buenos no hagan nada”

Edmund Burke


[1] Nombre que se da en Chile a los que no cambian, a la DBA = Derecha Bruta y Achorada y a sus lacayos y seguidores.

[2] Pingüinos se les dice en Chile a los estudiantes de secundaria por el color de sus uniformes.

Ver: http://larevoluciondelospinguinos.cl/las-huelgas-estudiantiles-en-chile/

[3] Pulpines = Jóvenes (incluso menores de 18 años) que buscan su primer trabajo.

Ver: https://redaccion.lamula.pe/2017/01/26/ley-pulpin-peru-marcha-significado-jovenes-derechos-laborales/jorgepaucar/

[4] Nakers = Miembros, seguidores y simpatizantes de NAK, sigla de No a Keiko

Ver: http://udep.edu.pe/castellanoactual/naker/

2 Comentarios

    • Hay algunas premisas, a mi juicio falsas en tu documento
      El hombre no egoísta por esencia, esa condición la ha dado el capitalismo
      Como prueba tangible y actual aún están los pueblos originarios, que en su esencia cultural se basan en la propiedad común y el cuidado colectivo de la gente y los bienes.

      Lo que dices de las neurociencias igualmente se puede atribuir al humano occidental y capitalista y n a todes, ya que muchos campesinos piensan y actúan parecido a los indígenas, igualmente muchos sectores de trabajadores obreros

      El neoliberalismo es algo bastante nuevo en la historia de la humanidad, recién se habló de él en lso años 30 y se aplicó realmente en Chile por la 1ra vez en el mundo y pasa eso fue necesario un golpe de estado sangriento, pues la gente hasta entonces, al menos una buena parte de ella, era solidaria y compartía no solo pensamientos comunes sino tb acciones

      Y se llegó a imponer le neoliberalismo, no por los pensamientos y acciones de la gente, sino por el agotamiento del sistema capitalista liberal, que para mantener siquiera sus ganancias y mejor si las aumentaban, necesitaban un recambio del sistema, el común de los mortales no tiene ni un pito que tocar en esta decisión..

      Al parecer la derrota total no es tan así, pues se ven de nuevo un actuar de a gente en conjunto, en las ollas comunes, en las marchas que tomaron más fuerza desde el 18 de octubre, pero antes ya hubieron muchas manifestaciones de un sector y otro de la sociedad, ahora se dan los cordones de ollas comunas, organizaciones territoriales, comunales, etc, con cabildos, asambleas… discutiendo formar de organización y acción, el plebiscito, las posibilidades que ofrece una nueva constitución la AC, etc, así como problemas propios de la puebla…

      En el mejor momento marcharon el la Plaza de a Libertad 1,2 millones de personas, lo que es re harto, pero no 2 millones, al parecer Santiago tiene más de 6 millones de personas  llegando a más de 7 millones, según algunas fuentes.

      Todas las leyes que se instauraron para el plebiscito y constituyente son ilegales, van incluso contra lo que dice la constitución de Pinochet, por lo que cambiarlas por el pueblo elegido a la constituyente no sería una dificultad y fijar sus propias normas para sesionar, todo depende de la cantidad de gente honesta y que esté por los cambios que sea elegida.
      Internet es muy importante, pero hasta al menos antes del estallido social un 84% de la gente miraba sólo la tele abierta, controlada por los grandes capitales, y el 60% cree lo que esa tele dice, seguramente esos % han cambiado un poco, pero no mucho, de hecho mucha gente sige mirando esas teles y no se informa por canales alternativos que ofrece internet, yo mismo he establecido una larga lista de medios alternativos y son muy pocos lo que ayudan a darlos a conocer, incluyendo militantes sociales y políticos… además mucha gente no tiene internet en casa o su conex es de mala calidad.
      https://sergiomedinaviveros.blogspot.com/2018/05/mis-medios-de-comunicacion-preferidos.html

      Ahora es cierto que internet y sus diversas plataformas van ganando espacios, pero estamos lejos de tener la mayoría pero por algo se empieza.

      Sergio Medina Viveros

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