Teófilo Briceño, Centro de Estudios Francisco Bilbao

No dejan de sorprender las continuas opiniones del presidente de Chile, José Kast sobre negocios, inversiones y naturaleza. Son brutales, pero no su ignorancia, sino por ser profundamente ideológicas e incluso ir en contra los ciclos naturales del planeta.
• “Cuando vamos al sur vemos los ríos que ¡botan agua al mar! ¡Nosotros no vamos a andar perdiendo el agua que botan al mar!“, declaró el candidato José Antonio Kast durante el programa “Candidato llegó tu hora” de 24 horas. Diciembre 2021.
• “Pero seis naranjillos en un estudio muy grande detuvo un proyecto que, eventualmente, porque hoy está en duda si se hace o no porque hay mucha resistencia, podría detener una inversión minera de cinco mil millones de dólares proyectados en el tiempo”. 22 enero 2026 en Lirquen, incendio y proyecto tierras raras en la zona.
• “Un agricultor en Atacama hace un tranque, llega el agua y llega una colonia de pirigüines, o de ranitas, y después tenemos que cuidar la vida de esos pirigüines en ese tranque, que no era humedal”. 30 abril 2026, visita a Coyhaique.
• “Mi padre tenía un campo en Puerto Varas. Todo el campo podría ser declarado humedal, porque es todo húmedo”. 30 abril 2026, visita a Coyhaique.
• “Les aseguro que podríamos haber convertido un resort para las chinchillas cinco kilómetros más allá, por un millón de dólares y nos habría salido más económico”. 15 mayo 2026, actividad sobre crecimiento económico y permisos sectoriales en la Región de Atacama
• “Imagínese, detuvieron un hospital porque había que hacer un corredor ecológico para que no se interrumpiera el traslado de las arañitas de un sector al otro del hospital”. (idem)
• “Aparecieron unas puntas de flecha y unos trozos de cántaro. Claro, si fuese la única punta de flecha que identifica un tema de pueblos originarios muy antiguo…(pero) Es la misma punta de flecha que hay en todos los museos y muchas de las casas de las personas, porque el tipo que usaba esas flechas andaba con un canasto lleno y una se le cayó». (idem)
Estas son solo algunas de las realmente vergonzosas reflexiones del jefe del estado, y que llevaron incluso a la presidenta del senado, Paulina Ñunez (RN), parte del oficialismo, a sugerir, a través de Radio Infinita, “Creo que, en estos temas tan delicados, más prudencia, más equilibrio, más templanza y, por supuesto, más responsabilidad también de los organismos del Estado”.
El empecinamiento de Kast por contraponer inversiones frente a la protección de la madre tierra, muestra una vez más que el sector social al que pertenece, el que representa de mejor manera a los ricos, a la oligarquía, a la gran burguesía, aquella a la que Karl Marx llamo “avaros” y “vampiros”, es profundamente ideológico y que no le importa preservar y cuidar el futuro de la humanidad en aras de la rentabilidad.
Realmente, con el afán de la ganancia, no les importa preservar la única casa que tenemos los humanos, que es el planeta tierra y frente a la cual tenemos la responsabilidad de preservar a todos los seres vivos que habitan en ella, por belleza, por armonía y en última instancia por sobrevivencia de nuestra propia especie.
El negocio y las utilidades de los ricos, disfrazadas de desarrollo, de trabajo, de crecimiento, son lamentablemente el fin último de un sector desalmado, poseído de una enfermedad (la avaricia) que nos está llevando al fin del mundo y de la vida, al menos tal como la conocemos.
Preservar especies, preservar la armonía con la madre tierra, en que los humanos estamos al debe, debe ser uno de nuestros principales objetivos, repito, no solo por razones éticas y estéticas, sino también por responsabilidad con la misma sobrevivencia.
Una chinchilla, una añarita, un naranjillo, un pingüino, una ballena, un delfín…. puede ser tan o más importante que su sagrado crecimiento económico, que además siempre termina, en este sistema, representando riquezas para unos pocos y pobreza para muchos.
Pero, además, a esta altura del desarrollo humano, ya no debieran ser “antagónicos” el crecimiento y el respeto a la madre tierra y si lo fueran, no cabría duda de que la vida es siempre más prioritaria que el negocio.
El cambio climático es cosa seria, no es un invento, ya existe suficiente evidencia de que es así, así como la hay para estar seguro que la tierra no es plana.
Tenemos, como imperativo ético y estético, preservar a la madre tierra, o lo que es lo mismo, preservar a los humanos como parte de un todo.
La ideología de los ricos, la ideología de los avaros en sus diferentes versiones, debe ser desterrada. Es cosa de vida o muerte y sin duda hay que elegir a la vida.
Como dijo Fidel Castro en la Conferencia ONU sobre Medio Ambiente y Desarrollo, 1992:
“Si se quiere salvar a la humanidad de esa autodestrucción, hay que distribuir mejor las riquezas y tecnologías disponibles en el planeta. Menos lujo y menos despilfarro en unos pocos países para que haya menos pobreza y menos hambre en gran parte de la Tierra. No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Hágase más racional la vida humana. Aplíquese un orden económico internacional justo. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre.”
Mayo desde el corazón del neoliberalismo.











