Democracy Now!
El Gobierno de Trump continúa ampliando rápidamente el sistema de cárceles de inmigración de Estados Unidos. En este marco, analizamos el incremento en la cifra de muertes de personas detenidas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la más alta en más de dos décadas. Las causas de las muertes varían, pero incluyen al menos un homicidio. Desde enero de 2026 se registran por lo menos 17 muertes bajo custodia del ICE.
“Nunca he visto algo así, que el ICE esté informando de al menos una muerte por semana”, plantea Setareh Ghandehari, directora de incidencia de la organización Detention Watch Network, quien añade que, en los centros de detención, “se producen emergencias por cuestiones que podrían resolverse fácilmente si se brindara la atención médica adecuada”.
Además, Ghandehari señala que existe una oposición social creciente a la decisión del Departamento de Seguridad Nacional de convertir “antiguos depósitos industriales” en cárceles del ICE. “Es realmente inspirador ver que en todo el país las personas se solidarizan con sus vecinos inmigrantes y dicen: ‘No queremos este tipo de instalaciones en nuestras comunidades’” destaca.
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Transcripción
AMY GOODMAN: El Gobierno de Trump continúa expandiendo rápidamente su sistema de cárceles de inmigración en todo el país. Hoy analizamos el aumento de las muertes bajo custodia del Servicio de Inmigracion (ICE) las cuales han alcanzado su nivel más alto en más de dos décadas. Según reportes, al menos 17 inmigrantes han muerto bajo custodia del ICE desde enero de 2026, lo que equivale a un promedio de un inmigrante muerto cada semana.
El caso más reciente es el de un hombre de 27 años, Aled Damien Carbonell Betancourt, un inmigrante de Cuba detenido en una cárcel en Miami. Según los informes, Carbonell murió por un presunto suicidio, aunque la causa de su muerte aún está bajo investigación.
Al menos 48 inmigrantes han muerto en detención desde que el presidente Trump regresó a la presidencia. Las causas de las muertes varían, pero incluyen al menos un homicidio. En enero, el médico forense del condado de El Paso concluyó que Geraldo Lunas Campos, de 55 años, murió por asfixia debido a la compresión que se ejerció contra su cuello y torso. Lunas Campos fue declarado muerto el 3 de enero en Camp East Montana, un extenso campamento de detención para inmigrantes en la base militar de Fort Bliss, en El Paso. El ICE afirmó que el padre de familia cubano había muerto después de experimentar problemas médicos, pero varios inmigrantes con los que él estaba encarcelado testificaron luego que escucharon a Lunas Campos pedir medicamentos poco antes de que los guardias lo derribaran contra el suelo. Uno de los testigos dijo en una declaración jurada ante el tribunal que escuchó a un guardia decirle a Lunas Campos: “Cállese o lo vamos a desmayar”. El testigo agregó: “Lo último que escuché fue a Geraldo hablar con una voz ahogada, como si no pudiera respirar. Él dijo: ‘Suéltenme. Me están asfixiando’”. Asimismo, Associated Press informó que un testigo vio a Lunas Campos esposado mientras al menos cinco guardias lo sujetaban y uno de ellos le rodeaba el cuello con el brazo y lo apretaba hasta dejarlo inconsciente.
Mientras tanto, una investigación del periódico San Francisco Chronicle hayó que más de una docena de las muertes ocurridas bajo el Gobierno de Trump podrían haberse evitado con adecuada atención médica. El Chronicle examinó varios casos, incluyendo el de Maksym Chernyak, quien sufrió una convulsión, pero no se llamó a tiempo al 911; Luis Beltrán Yáñez Cruz, quien se quejó de dolor en el pecho, pero pasó semanas sin que lo viera un médico; Santos Banegas Reyes, quien sufrió de síndrome de abstinencia, pero no fue llevado a un hospital; Lorenzo Antonio Batrez Vargas, quien no podía respirar, pero le dijeron que esperara; e Ismael Ayala Uribe, quien sufría de un fuerte dolor, pero lo enviaron de vuelta a su celda.
Para más, vamos a Washington D.C, donde nos acompaña Setareh Ghandehari, directora de incidencia de Detention Watch Network.
¿Setareh, puede explicar este aumento en la cifra de muertes? Me refiero a las muertes de inmigrantes bajo custodia del ICE. Describa lo que ha encontrado.
SETAREH GHANDEHARI: Buenos días, Amy. Gracias por invitarme.
Como dijo en la introducción, ya hemos visto que 17 personas han muerto este año bajo custodia del ICE, que es un promedio de aproximadamente una muerte por semana. Y le puedo decir que he estado siguiendo estas cifras desde hace varios años, incluyendo en la pandemia de la COVID-19, que fue otro punto en el que hubo un número récord de muertes, y jamás había visto nada como esto, con el ICE reportando por lo menos una muerte por semana. Es muy impactante. Y, por supuesto, esto viene después de un número récord de muertes el año pasado bajo custodia del ICE, lo que no incluye el número de muertes que el ICE ha causado durante sus caóticos y violentos ataques contra las comunidades inmigrantes en medio de sus operativos. En este momento, si continuamos viendo esta frecuencia de muertes, de una muerte por semana, estaremos superando con creces el récord del año pasado para finales de este año.
JUAN GONZÁLEZ: Y, Setareh, ¿cómo explica que después de todo el dinero, después del aumento significativo en la cantidad de dinero adicional que el Gobierno de Trump le ha dado al ICE, la agencia parezca incapaz de proporcionar la atención necesaria para las personas que detiene?
SETAREH GHANDEHARI: Claro. Bueno, como sabe, el ICE ha estado actuando con impunidad desde hace décadas. Y hemos visto que el sistema es violento por naturaleza. Es abusivo por naturaleza. Sabemos que el tipo de condiciones que vemos ahora han sido documentadas durante décadas.
Y luego de que el Gobierno de Trump se posesionara el año pasado y se embarcara en su violenta y cruel campaña de deportaciones masivas, sabemos que la detención de inmigrantes ha sido un pilar clave de dicha campaña. El Gobierno emitió varias órdenes ejecutivas en sus primeros días, las cuales enfatizaban la necesidad de expandir la capacidad de detención del ICE. Y en realidad iniciaron toda esta campaña al anunciar la expansión de la detención de migrantes en la Bahía de Guantánamo y además concretaron un acuerdo con el Gobierno de El Salvador para detener personas en el extranjero.
Por lo tanto, estos dos anuncios, en muchos sentidos, sirvieron en gran manera para normalizar una expansión constante del sistema, en la cual hemos visto que el ICE ha ampliado sus contratos con cárceles, sheriffs y prisiones locales. Ha incorporado instalaciones en bases militares, como usted mencionó antes, en Fort Bliss, en Texas, y otras. Hemos visto una enorme expansión del sistema penitenciario federal; la reapertura de instalaciones clausuradas de la Oficina Federal de Prisiones; acuerdos realmente sin precedentes con Gobiernos estatales para abrir instalaciones como la cruelmente nombrada “Alcatraz de los caimanes” en los Everglades de Florida; y también la reapertura de una prisión estatal de Indiana. Así que han puesto todos sus esfuerzos en esto.
Y, por supuesto, el verano pasado, sus esfuerzos fueron impulsados por una inédita y desmesurada inyección de fondos del Congreso que les ha permitido incrementar de verdad esta expansión del sistema de detención del ICE. Y a medida que el Congreso da más dinero al ICE y a Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), ese dinero se está utilizando para expandir considerablemente el sistema. Y, por supuesto, las condiciones siguen siendo tan graves como antes y se están exacerbando, porque sabemos que al ICE realmente no le importa el bienestar de las personas que están bajo su custodia.
JUAN GONZÁLEZ: ¿Y quiénes son los responsables de proporcionar atención médica y de salud mental en las instalaciones del ICE? ¿Puede hablar sobre los contratistas externos?
SETAREH GHANDEHARI: Claro. El ICE tiene contratos con terceros para proveer atención médica. La realidad es que el sistema está diseñado para obtener ganancias. Y, por supuesto, el ICE en realidad no está interesado en cuidar a las personas que están bajo su custodia. Solo les interesa tener a tantas personas detenidas y deportar a tantas personas como sea posible. Así que no hay atención médica rutinaria. Las personas son ignoradas hasta que hay una emergencia. Por lo tanto, creemos que todas las muertes bajo custodia del ICE realmente se pueden prevenir, porque, para empezar, nadie debería estar en el sistema. Es violento por naturaleza. Pero estamos viendo cada vez más que la gente está llegando al punto de tener emergencias por problemas que podrían tratarse fácilmente si se les brindara la atención médica adecuada.
AMY GOODMAN: ¿Puede hablar sobre la creciente oposición en todo el país a los centros de detención del ICE? ¿Y qué ha sucedido desde que Kristi Noem dejó su cargo, durante el cual se compraron depósitos en todo el país para encarcelar a miles de inmigrantes? ¿Qué pasó con esas instalaciones, Setareh?
SETAREH GHANDEHARI: Respecto a los depósitos, este es el proyecto más reciente que el ICE ha lanzado con el fin de ampliar su sistema. Por supuesto, en diciembre, anunciaron planes para comprar docenas de antiguos depósitos industriales en todo el país y convertirlos en centros de detención del ICE.
Y, por supuesto, hemos visto una oposición masiva a estos centros. Ha sido realmente inspirador ver a la gente en todo el país expresando su solidaridad con sus vecinos inmigrantes y diciendo: “No queremos este tipo de instalaciones en nuestras comunidades ni en nuestro país. Esto está mal”. Y esto es, de nuevo, parte de un esfuerzo mucho más amplio que ha estado sucediendo desde hace muchos años. En Detention Watch Network organizamos la campaña Communities Not Cages, a través de la cual gente de todo el país ha estado luchando contra los centros de detención del ICE en sus comunidades durante muchos años. Pero lo que hemos visto con el anuncio de estos depósitos es realmente una oposición ciudadana en aumento ante la expansión de este sistema a través de instalaciones que son depósitos. Están creados para actividades industriales o para almacenar mercancías, no para tener a personas detenidas. Y esa oposición ha sido exitosa, y verlo ha sido muy inspirador.
JUAN GONZÁLEZ: La semana pasada, Todd Lyons, el director interino del ICE, renunció. Su nombramiento nunca fue confirmado por el Senado. ¿Qué opina de su renuncia y su trabajo mientras estuvo en ese cargo?
SETAREH GHANDEHARI: Claro. Lo que hemos visto en las últimas semanas es una especie de sacudida superficial del liderazgo en el ICE y en el Departamento de Seguridad Nacional. Y creo que es realmente importante tener en cuenta que puede que Todd Lyons esté fuera, pero la agenda y los objetivos de este Gobierno siguen siendo los mismos.
Y creo que esos cambios tienen que ver con esta creciente oposición a esta violenta, caótica y cruel agenda de detenciones y deportaciones masivas. La gente en todo el país esta diciendo: “No, este no es el tipo de país en el que queremos vivir”. Creo que es por eso que estamos viendo esta especie de situación de inestabilidad en ese liderazgo. Y creo que estamos preparados para continuar con esa oposición.
Este fin de semana, junto con gente de todo el país, vamos a participar en acciones coordinadas en más de 160 ubicaciones en todo el país para alzar nuestra voz y luchar contra esta expansión del ICE a través de depósitos. Y creo que el hecho de escuchar y ver esa oposición en los últimos meses ha obligado al ICE a hacer una especie de pausa en esa campaña. Pero creo que es importante recordar, en primer lugar, que el ICE miente. Estoy segura de que hay negociaciones entre bastidores. Ya se han comprado varios depósitos y están listos para empezar a funcionar. Así que vamos a hacer todo lo que podamos para impedir que esa infraestructura sea establecida.
Y es importante recordar que esto es realmente parte de un esquema más amplio para expandir el sistema de detención del ICE. Así que realmente necesitamos seguir prestando atención a esto, porque el ICE está determinado a ampliar su capacidad de detención a más de 100.000 personas al mismo tiempo, lo cual es un número impactante y, ya saben, similar al número de japoneses-estadounidenses que fueron encarcelados durante la II Guerra Mundial. No creo que podamos enfatizar suficientemente lo nefasta e inédita que es esta agenda del Gobierno actual.
AMY GOODMAN: Antes de terminar, Setareh, ¿puede describir la situación de las familias y niños detenidos en este momento en Texas, en el Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley? Esa es la cárcel del ICE en esa localidad. La reportera Sarah Stillman ha escrito en The New Yorker: “Durante el Gobierno de Trump, miles de niños inmigrantes han sido detenidos y muchos han sufrido de negligencia médica”. ¿Puede explicar eso? Y luego, en última instancia, ¿quién es responsable de brindar atención médica en todas esas cárceles? Hable sobre estos contratistas externos.
SETAREH GHANDEHARI: Claro, sí. Bueno, como acaba de decir, el centro de detención Dilley en Texas es un centro de detención familiar. Eso significa que hay personas detenidas allí con sus hijos. Esto es algo que Estados Unidos ha hecho durante muchos años. Esa práctica se abandonó durante el último Gobierno, y el Gobierno de Trump la ha retomado. Como usted dijo, cientos de niños han sido detenidos en condiciones realmente horribles. El sistema de detención del ICE, en general, es, como dije antes, inherentemente inhumano, y hemos visto condiciones realmente inconcebibles en ese sistema, condiciones que ningún ser humano debería sufrir, y especialmente niños. Y en Dilley estamos viendo condiciones muy similares a las de los centros de detención para adultos, con niños que están siendo detenidos de manera regular con sus familias, y viendo como se les niega una adecuada atención médica. Su educación está siendo interrumpida. En realidad no hay ninguna cantidad de tiempo en detención que sea apropiada para un niño, y sin embargo estamos viendo niños en estas detenciones prolongadas y es realmente horrible.
Y, en última instancia, el ICE es responsable de la salud y el bienestar de las personas que están bajo su custodia, y están fracasando por completo a la hora de brindar esa atención. El ICE tiene eso subcontratado con terceras empresas. Hay varias de esas empresas que están contratadas para proporcionar atención médica y otros servicios dentro de los centros de detención del ICE. Pero, en última instancia, es responsabilidad del ICE, y el ICE no exige que sus contratistas rindan cuentas. El Congreso no ha exigido que el ICE rinda cuentas. Por lo tanto, es un círculo vicioso continuo. Y mientras eso ocurre, tenemos estas corporaciones privadas sacando provecho del dolor y el sufrimiento de adultos y niños por igual.
AMY GOODMAN: Setareh Ghandehari, quiero darle las gracias por acompañarnos. Directora de incidencia de Detention Watch Network.
A continuación, “Atrapados en la represión: A medida que aumentaban los arrestos en las protestas contra el ICE, los enjuiciamientos se desmoronaban”. Hablaremos con A.C. Thompson sobre su nueva investigación para ProPublica y Frontline. Quédense con nosotros.
[Pausa]
AMY GOODMAN: “As I walk”, escrita por el compositor libanés Marcel Khalife e interpretada en Nueva York por el Coro de Jóvenes Palestinos de NYC.
Esto es Democracy Now!, democracynow.org. Soy Amy Goodman en San Francisco, con Juan González en Chicago. Estoy en San Francisco por el estreno a nivel nacional del documental sobre Democracy Now! ¡Roba esta historia, por favor! Hoy estaremos en la capital del estado de California, en Sacramento. La película se mostrará en los cines Tower Theatre en Sacramento a las 7 p.m. Después participaré en la ronda de preguntas con la directora del documental, Tia Lessin. Y mañana la película se podrá ver en los cines Roxie en San Francisco, estaré presentándola a las 6:00 p.m., y después en Berkeley, en los cines Rialto Elmwood, donde también habrá ronda de preguntas tras la emisión. El jueves, estaremos en Seattle en el SIFF, el Festival de Cine Internacional Seattle. El jueves por la noche y el viernes por la noche. Y luego nos dirigiremos a Portland, Oregón, entre otros lugares. La película sigue emitiéndose en los cines IFCde Nueva York y en otras partes del país, incluido Los Ángeles. Visite democracynow.org para conocer los últimos detalles sobre dónde estaremos presentando la película.











