Inicio Nacional 4 de Septiembre 2022 – Todas las plazas son Dignidad

4 de Septiembre 2022 – Todas las plazas son Dignidad

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Movimiento del Socialismo Allendista

Para saber lo que somos y adónde vamos, es necesario comprender nuestro pasado. Es decir, hacer memoria de lo que vivimos, es la comprensión del continuo devenir del ciclo doler-saber-querer-poder-hacer, y lo transitamos para que exista emancipación del sujeto popular y transformación de la realidad social a través de un programa de acción, una línea de masas y un despliegue táctico que avanza sinuosamente en una lucha irregular y prolongada para acumular fuerzas reales, y no solo deseos e ilusiones. 

Sin hacer memoria, sin comprensión del dolor ante los hechos y marcha de los acontecimientos en el movimiento real de la vida social ¿Qué razones habría para el cambio?. 

Hacer memoria, es traer de nuevo a nuestro corazón, no solo a nuestra mente, nuestra vida, nuestra historia. No solo la nuestra, sino también la de nuestra familia, la de los amigos y la de la generación de Clase a la que pertenecemos. 

Los Pueblos como las y los trabajadores en las tierras de Chile, tenemos por delante un desafío fundamental en nuestra larga historia: continuar el camino de lucha por la emancipación y transformación social, que abra paso hacia la fraternidad, la justicia y la libertad, termine con siglos de opresión que las oligarquías y los sectores dominantes han descargado contra quienes habitamos las tierras de Chile. 

Nuestra lucha, que es heredera de múltiples generaciones de luchadoras y luchadores de los Pueblos, la cual enfrentó un enorme salto con el reimpulso de la rebelión popular desde octubre 2019, que cuestiona, en un transito sinuoso los cimientos y pilares del régimen asentado sobre décadas de neoliberalismo (MUERTE: lucro, abuso e impunidad) que han mutado el mundo, la creación, la vida y la humanidad, simplemente es el FASCISMO DE BAJA INTENSIDAD el régimen que enfrentamos, hoy en crisis.

La situación se caracteriza por la apertura de un nuevo periodo de reanimación de la lucha de clases a partir de octubre de 2019, cuando las masas desbordan la legalidad y cuestionan abiertamente la institucionalidad; en un contexto de profundización de la crisis sistémico global – económico financiera y productiva, energética, alimentaria, socio demográfica, climática- sanitaria- covid19- en el territorio de la actual república de Chile, transitando en el devenir de la crisis de legitimidad del régimen hacia un escenario restringido de apertura institucional (en que esta inhibida, por ahora, la ruptura hacia el cambio), con la prevalencia de un pacto entre los de arriba, denominado “convención constitucional” para la contención de la evolución de la lucha de masas hacia una correlación de fuerzas desde y para los de abajo, transitando un ciclo electoral que termina con un parlamento empatado entre el progresismo limitado y el posicionamiento restaurador de “republicano$” en el campo neoliberal, continuidad del cerco comunicacional sobre el movimiento popular, rearticulación de una nueva concertación para la administración de la correlación de debilidades en los escenarios mediático-institucionales post ciclo electoral, así la clase dominante y la casta de políticos atrincherados en el congreso del régimen, prepara condiciones y argumentos para desconocer la voluntad popular expresada en el plebiscito de salida de la nueva constitución, cualquiera sea su resultado. 

Es cierto que quedaron fuera de la nueva constitución muchas aspiraciones populares como la recuperación del cobre, del oro y el litio. Sin embargo, en la nueva constitución quedaron incorporados derechos sociales, laborales, de la naturaleza y el reconocimiento del carácter plurinacional de los pueblos que habitan Chile. Que estén en la nueva constitución los derechos a la salud, a la vivienda, a la educación, a la previsión, a la recreación y la cultura no significa que estén garantizados porque para ello es necesario que se legislen las leyes correspondientes y que se cuente con los recursos para financiar esos derechos. Nos quedará un camino largo hacia adelante. 

Aprobar la nueva Constitución no es el punto de llegada sino el punto de partida de la lucha para realizar en la práctica esos derechos, que libraremos en mejores condiciones cuando dejemos atrás la Constitución neoliberal de Pinochet y Lagos. 

Estamos ante un cambio de época, la rebelión popular reinicia en octubre de 2019 sepultó la larga noche que comenzó con el golpe de Estado de 1973, nada volverá ser como antes, ni para ellos, ni para nosotros.

No aceptaremos que ELLOS, sea través de sus guardias o sus títeres, desconozcan la soberanía popular expresada en las urnas, y que señaló fuerte y claro que no es la casta política del congreso quienes pueden redactar la nueva constitución, ni desconocer los resultados del plebiscito. 

En esencia, en el campo popular, se sostiene la continuidad de la pauperización y fascistización de la vida social; pese a ello, se continúa en lucha un “enemigo poderoso, que no respeta nada ni a nadie”, una franja que manifiesta la voluntad para alcanzar Justicia en un nuevo Chile, y que le da contenido a la soberanía popular que se manifiesta en el APRUEBO, cual machetazo electoral a la oligarquía. 

*4 SEPTIEMBRE 2022 TODAS LAS PLAZAS SON DIGNIDAD:* 

Tú destino está en los demás; Tú futuro es tú propia vida; Tú dignidad es la de todos. 

*#ApruebaSeraHermoso* *#AprueboEl4DeSeptiembre* *#AprueboNuevaConstitucion* *#AprueboHacerJusticia*

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