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Los primeros 100 días de Gobierno de Bolsonaro

Los primeros 100 días de Gobierno de Bolsonaro

Durante la campaña presidencial brasileña de 2018, Bolsonaro prometió llevar a cabo cambios radicales si llegaba al puesto de máxima responsabilidad política del país. Este es el balance tras 100 días.

© AP Photo/Silvia Izquierdo
“Todo lo que hemos propuesto y todo lo que haremos a partir de ahora tiene un propósito común e innegociable: los intereses de los brasileños en primer lugar.Jair Bolsonaro, en su discurso de investidura (1 de enero de 2019) 
Relaciones internacionales
Foro Económico Mundial de Davos
Ya en las primeras semanas de mandato, Bolsonaro realizó su primer viaje internacional —a Suiza— como líder máximo de Brasil. Su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, sin embargo, dejó mucho que desear. 

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, durante su discurso en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza). 
(Foto: AP Photo/Markus Schreiber)El discurso del mandatario brasileño a la élite económica mundial, que inicialmente iba a durar 45 minutos, fue más corto de lo previsto y no llegó a siete minutos. En su breve alocución, Bolsonaro no presentó una agenda económica concreta y tampoco se esforzó en aclarar a los posibles inversores sus polémicas posiciones de campaña acerca de los derechos humanos, la democracia y la preservación medioambiental.

En una breve charla con el fundador del Foro de Davos, Klaus Schwab, Bolsonaro celebró el declive de la izquierda en Latinoamérica y dijo no querer una «América del Sur bolivariana»

El líder brasileño canceló a última hora una rueda de prensa que iba a dar en el foro junto a los ministros brasileños de Exteriores, Ernesto Araújo; de Economía, Paulo Guedes; y de Justicia y Seguridad Pública, Sergio Moro. Bolsonaro se excusó arguyendo que no tenía novedades que presentar a los periodistas. 

América Latina

VenezuelaBolsonaro ha reconocido a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. La insatisfacción con la situación en el país suramericano por parte de Estados Unidos y sus aliados en el continente hizo surgir especulaciones acerca de una posible invasión militar a Venezuela. Sin embargo, las autoridades brasileñas se negaron varias veces a apoyar esta medida. Bolsonaro afirma que la decisión sobre la participación en una eventual invasión militar al país vecino es suya, si bien aclaró que consultaría con el Congreso de antemano. Guaidó fue recibido por Bolsonaro en Brasil a finales de febrero. En una declaración pública tras el encuentro, el presidente brasileño afirmó que su país no ahorrará esfuerzos para «restablecer la democracia» en Venezuela.

(Foto: Sputnik/Sergey Guneev)

Paraguay
En marzo, el presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez, realizó una rápida visita a Brasil. Tras el encuentro, los líderes se comprometieron a seguir apoyando al pueblo venezolano y a Juan Guaidó, reconocido por Brasil y Paraguay como presidente interino de Venezuela. Entre otros asuntos discutidos en el marco de la reunión estaban la revisión del Tratado de Itaipú, que regula las relaciones bilaterales en cuanto al uso de la energía obtenida por la Usina Hidroeléctrica de Itaipú y que expira en 2023. Los presidentes también pusieron sobre la mesa la posible construcción de dos puentes entre los países. 

(Foto: Reuters/Esteban Garay)Un grupo de brasileños expresa su apoyo al Gobierno de Nicolás Maduro.

(Foto: AP Photo/Andre Penner)

ArgentinaEl presidente argentino, Mauricio Macri, fue el primer mandatario extranjero en visitar a Bolsonaro. Ocurrió el 16 de enero. Además de la cuestión venezolana, ambos discutieron elperfeccionamiento del Mercosur que, de acuerdo con el mandatario brasileño, debe ser más abierto, con barreras reducidas y sin burocracia. «Tenemos que crear nuevas oportunidades comerciales y de inversión a fin de generar prosperidad y bienestar en nuestros países», declaró Bolsonaro en aquella ocasión.

(Foto: Sputnik/Vladimir Astapkovich) 

ChileEl objetivo de la visita a Chile, el primer país latinoamericano en ser visitado por Bolsonaro tras asumir la Presidencia, fue encontrarse con otros líderes latinoamericanos para discutir la creación de un nuevo bloque sudamericano, el Foro para el Progreso de América del Sur (Prosur). En el marco de la visita, Bolsonaro y su homólogo chileno, Sebastián Piñera, firmaron compromisos comerciales. La visita del mandatario brasileño despertó un amplio rechazo por parte de la oposición local.

(Foto: Reuters/Rodrigo Garrido)
Estados Unidos
El 19 de marzo, el presidente de EEUU, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca a su homólogo brasileño en su primer encuentro bilateral.

(Foto: Reuters/Carlos Barria)

Adhesión a la OTANTras reunirse con Bolsonaro, Trump se pronunció por designar a Brasil como su aliado preferente fuera de la OTAN o incluso admitir al país en este bloque. De momento, el único país latinoamericano designado como aliado preferente de EEUU fuera de la OTAN es Argentina, que recibió ese estatus en 1998.La base de AlcántaraLos Gobiernos de Brasil y EEUU firmaron un acuerdo que permite al país norteamericano y a empresas extranjeras usar con fines comerciales la base espacial de Alcántara, ubicada en territorio brasileño. La decisión ha sido aclamada por proporcionar la posibilidad de avances científicos y tecnológicos a Brasil, pero también ha sido criticada por los posibles riesgos que acarrea para la soberanía nacional.Ingreso a la OCDEBolsonaro cedió abandonar las salvaguardas que existían con la Organización Mundial del Comercio (OMC) en cuanto que país en desarrollo a cambio de que EEUU evaluase el ingreso de Brasil a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).Exención de visasEl presidente brasileño ha acordado la exención de visas a los ciudadanos estadounidenses que deseen visitar el país suramericano. Los brasileños, sin embargo, no han recibido una medida recíproca y siguen necesitando el documento para entrar a Estados Unidos.Israel
El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. 

(Foto: Reuters/Ronen Zvulun) 

El estrechamiento de las relaciones con Israel es un tema recurrente en los discursos de Bolsonaro. Benjamín Netanyahu, el primer ministro israelí, estuvo entre los líderes mundiales presentes en la ceremonia de investidura de Bolsonaro. En aquella ocasión se reunió con el mandatario brasileño, quien se comprometió a trasladar la Embajada brasileña de Tel Aviv a Jerusalén. Sin embargo, las decisiones anunciadas durante la visita oficial del presidente de Brasil a Israel, que tuvo lugar del 31 de marzo al 3 de abril, no se han cumplido de momento. 
Traslado de la Embajada
El traslado de la Embajada de Brasil a Jerusalén, promesa de campaña de Bolsonaro y quizás el anuncio más esperado de la visita oficial del mandatario a Israel, no se ha producido. En su lugar, el líder brasileño se comprometió a abrir en Jerusalén una oficina de negocios«para promover el comercio, la inversión, la tecnología y la innovación».
Acuerdos bilaterales
Durante la visita de Bolsonaro, Brasil e Israel firmaron acuerdos de cooperación en áreas como la seguridad pública, ciencia y tecnología, defensa y servicios aéreos. Además, se sellaron acuerdos relativos al plan de cooperación en materia de salud y medicina y también en el ámbito de la ciberseguridad.
Represalias del mundo árabe
La decisión de abrir una oficina en Jerusalén fue condenada en los «términos más duros» por la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y, según expertos, puede influir negativamente en las relaciones de Brasil con los países árabes, principalmente en el área comercial. Brasil podría sufrir represalias económicas por parte de esos países, ya que apoyan a Palestina.
Cuestiones internas
Jair Bolsonaro y el Congreso Nacional

Rodrigo Maia, presidente de la Cámara de Diputados del Congreso Nacional de Brasil.
(Foto: Agencia Brasil/Tania Rego)La elección en el Congreso Nacional que confirió a Rodrigo Maia el cargo de presidente de la Cámara de Diputados —Cámara Baja— y a Davi Alcolumbre el de presidente del Senado Federal —Cámara Alta— fue considerada por muchos como una buena señal en el inicio del mandato de Bolsonaro. Ambos, Maia y Alcolumbre, habían mostrado cierta alineación con las ideas del nuevo presidente, lo que podía significar relativa facilidad en la promoción de los proyectos de la Administración. Aunque Bolsonaro afirme que el desacuerdo que ha tenido con Maia forma parte del pasado, la situación generó preocupaciones en relación al progreso de las reformas propuestas por el Gobierno.
Reforma del sistema de pensiones
La propuesta de reforma del sistema de pensiones brasileño fue entregada al Congreso Nacional el 20 de febrero. Aunque la reforma es una de las promesas más importantes de la campaña de Bolsonaro, más de la mitad de los brasileños se opone a ella, según una encuesta publicada recientemente por el instituto de opinión Datafolha. A pesar de todo, la iniciativa que propone Bolsonaro tiene más aceptación que la que presentó el expresidente Michel Temer (2016-2018) en abril de 2017 y que no salió adelante en el Congreso Nacional (71% de rechazo).
Rotura de la represa en Brumadinho
El 25 de enero, Bolsonaro vivió uno de los episodios de mayor impacto de su mandato hasta aquel momento: la rotura de la represa minera en Brumadinho (sureste de Brasil). Según datos oficiales del 5 de abril, 224 muertes han sido confirmadas, mientras otras 69 personas siguen desaparecidas. Las operaciones de búsqueda y rescate se llevan a cabo de manera ininterrumpida por plazo indeterminado. La tragedia puso en jaque la posición adoptada por Bolsonaro hasta entonces relativa a la desregulación del sector privado y a la restricción de las acciones de fiscalización ambiental. Antes de asumir la Presidencia, a finales de 2018, el mandatario planeaba cerrar el Ministerio de Medio Ambiente, una medida que posteriormente fue revisada debido a las amenazas de represalias comerciales de países y empresas foráneas.
El escándalo de Flavio Bolsonaro

Flavio, el hijo mayor de Jair Bolsonaro.
(Foto: Reuters/Ueslei Marcelino)Flavio, el hijo mayor de Jair Bolsonaro, se vio en el ojo del huracán después de que saliera a la luz un informe del Consejo de Control de Actividades Financieras (Coaf), que calificó como «atípicas» las transferencias de 1,2 millones de reales —320.000 dólares— en la cuenta de Fabricio Queiroz, exasesor y chófer personal del hijo del presidente.

La Fiscalía de Río de Janeiro abrió una investigación. Los primeros indicios apuntan a que Queiroz podría haber sido el testaferro de Flavio Bolsonaro. Sin embargo, el hijo del presidente logró que el Tribunal Supremo Federal paralizara las investigaciones provisionalmente. En aquel entonces, Bolsonaro declaró que lamentaría si su hijo de hecho fuera culpable, pero que tendría que pagar por sus acciones.

En paralelo, el 22 de enero, la prensa local reveló que, durante años, Flavio Bolsonaro dio trabajo en su gabinete de diputado a familiares de uno de los milicianos más peligrosos de Río de Janeiro, Adriano Magalhaes, que ahora se encuentra huido de la justicia.
Tiroteo en una escuela en Suzano
El día 13 de marzo, una terrible masacre tuvo lugar en la Escuela Estatal Raul Brasil, en Suzano, en el sureste del país. El tiroteo dejó 10 muertos, incluidos los dos agresores, que se suicidaron tras realizar el ataque. La tragedia trajo de vuelta a la discusión pública el polémico asunto sobre la flexibilización de la ley vigente acerca de la tenencia y el porte de armas.

Homenaje a las víctimas del tiroteo en la escuela Raul Brasil en Suzano. 
(Foto: Reuters/Ueslei Marcelino)Anteriormente, el 15 de enero, Bolsonaro había cumplido una de sus principales promesas de campaña y firmó un decreto que flexibilizaba las reglas para que los ciudadanos pudieran tener armas en sus hogares. El nuevo decreto autorizaba a mantener un arma de fuego en casa o en el lugar de trabajo, siempre que el dueño fuera el responsable legal del establecimiento. Para salir a la calle con armas, según esa norma, hay que tener derecho a portarlas, lo que exige reglas más rigurosas y cuya flexibilización —que Bolsonaro también pretende sacar adelante— depende de la aprobación del Congreso Nacional.

Aunque recibió cierto apoyo de una parte de la población, la polémica medida ha sido duramente criticada por políticos y personalidades de Brasil, quienes creen que provocará más muertes por arma de fuego (en la actualidad ya son más de 43.000 cada año) y agravará el problema de la violencia en vez de atenuarlo.
Irregularidades electorales
A mediados de febrero, la formación política del presidente, el Partido Social Liberal (PSL), se vio en medio de una crisis a causa de posibles irregularidades electorales. En las elecciones del 2018, el PSL habría destinado 400.000 reales —más de 100.000 dólares— a la campaña de una candidata a diputada federal que apenas recibió 274 votos. La gran cuantía de dinero generó la sospecha de que se trataba de una candidatura de fachada y que la candidata, María Lourdes Paixao, actuaba como testaferro; la Policía Federal la llamó a prestar declaración. El escándalo propició la dimisión del ministro de la Secretaría General de la Presidencia, Gustavo Bebianno, quien en aquel momento era el presidente del PSL.
Caso Marielle Franco
El 12 de marzo, dos días antes de que se cumpliera un año del asesinato de la concejala Marielle Franco y de su conductor, Anderson Gomes, la Policía arrestó a dos sospechosos del crimen: el policía militar jubilado Ronnie Lessa y el expolicía militar —expulsado de la corporación— Elcio Vieira de Queiroz. El primero disparó presuntamente a Franco mientras el segundo conducía el auto desde el cual se realizaron los disparos.
Una obra de arte callejera en homenaje a Marielle Franco, en Sao Paulo. La pancarta dice: ‘¿Quién mandó matar a Marielle?’. 

(Foto: Reuters/Amanda Perobelli)

Nora Cortiñas, miembro del grupo de derechos humanos Madres de Plaza de Mayo, participa en las manifestaciones del primer aniversario del asesinato de la concejala brasileña Marielle Franco, en Buenos Aires (Argentina).
(Foto: REUTERS/Agustin Marcarian)
Las detenciones desencadenaron toda clase de teorías acerca de la vinculación de la familia Bolsonaro con el asesinato. Una foto de Queiroz al lado de Bolsonaro generó una ola de críticas y especulaciones en las redes sociales. Además de la foto, se dio a conocer que Ronnie Lessa es habitante del mismo conjunto residencial que Bolsonaro. En su encuentro con periodistas, el mandatario afirmó no acordarse del hombre. Al comentar la existencia de la foto con uno de los sospechosos, solamente dijo que ya había sacado miles de fotos con policías civiles y militares a lo largo de su vida.
Dimisión del ministro de Educación
El 8 de abril, el presidente brasileño destituyó al ministro de Educación, Ricardo Vélez, y nombró como su sucesor al profesor universitario Abraham Weintraub. Vélez fue protagonista de varias polémicas desde que comenzó a formar parte del Gobierno: aseguró que los libros se corregirían para evitar definir como «golpe» el movimiento que desencadenó la dictadura militar en 1964; dijo que la universidad no era un lugar «para todo el mundo»; y propuso grabar a los alumnos de las escuelas públicas cantando el himno nacional, entre otras cosas. 

Durante su mandato, el Ministerio de Educación registró 17 bajas de altos cargos. El exministro, además, estuvo en el centro de peleas ideológicas internas, entre seguidores del gurú de Bolsonaro, el filósofo Olavo de Carvalho, evangélicos fundamentalistas y el ala militar del Gobierno. 
¿Se acabó para siempre la dictadura?
En vísperas del 55 aniversario del golpe militar que dio inicio a una sangrienta dictadura en Brasil que duró casi 21 años, Bolsonaro determinó que los militares celebraran la efeméride. El Ministerio Público Federal, por su parte, criticó duramente al presidente por homenajear el golpe militar, alertó de que era una grave agresión al Estado de Derecho y subrayó que usar la estructura pública para enaltecer una dictadura podría constituir un delito de improbidad administrativa. El 31 de marzo, miles de personas salieron a las calles de varias ciudades brasileñas bajo el lema ‘Dictadura nunca más’ para protestar contra la decisión de «rememorar» el golpe de 1964.
Homenaje a las víctimas de la dictadura militar en Brasil. 

(Foto: Reuters/Amanda Perobelli)

Lucha contra los medios de comunicación
En la cuenta de Twitter del presidente brasileño, usuario asiduo a esta red social, no son raras las acusaciones contra los medios de comunicación del país. Su descontento con el tratamiento de la información ha hecho que Bolsonaro llegara a afirmar que «sufre ‘fake news’ diarias». Los ‘adversarios’ mencionados más a menudo por el mandatario son los periódicos Estado de Sao Paulo, fundado en 1875, y Folha de Sao Paulo, en 1921.
Baja popularidad

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro
(Foto: Agencia Brasil/Antonio Cruz)La popularidad del Gobierno de Jair Bolsonaro se está erosionando rápidamente y su índice de aprobación cayó 15 puntos porcentuales desde que el líder ultraderechista asumiera la Presidencia en enero. Solamente un 34% de los brasileños encuestados en marzo consideran la gestión como buena u óptima. Este es el índice de aprobación más bajo de un presidente en un primer mandato de las últimas tres décadas. Dilma Rousseff (2011-2016) tenía la aprobación del 56% del electorado; Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2011), del 51%; y Fernando Henrique Cardoso (1995-2003), del 41%.

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Fotos: Sputnik, AP Photo, Reuters, Agencia Brasil
Texto: Sputnik

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