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Chile – NECESITAMOS CONSTRUIR EL PARTIDO DE LAS Y LOS TRABAJADORES.

Chile – NECESITAMOS CONSTRUIR EL PARTIDO DE LAS Y LOS TRABAJADORES.

La casta política, y la élite empresarial están profundamente desprestigiadas. Las instituciones están deslegitimadas, la Nueva Mayoría ya es historia perdieron toda la confianza del grueso de la gente como quedo demostrado en la última elección presidencial. Todos sus intentos desesperados de último minuto para recuperar la simpatía de las mayorías es lo que explica la presentación desde el gobierno cuando ya estaba de salida y ya no había posibilidad de aprobación y sin urgencia parlamentaria de su proyecto de reforma previsional. Lo mismo ocurrió con el “proceso constituyente”, al tiempo que se aseguraba que no habría una Asamblea Constituyente. El 50% de abstención electoral y las dificultades de los grandes aparatos políticos para lograr un apoyo mínimo nos hablan de una desafección profunda de la gente.
El pueblo chileno está cansado de un modelo de capitalismo salvaje, que ha mercantilizado los derechos básicos a la salud, la educación, la previsión y la vivienda, mientras concentra la riqueza. Está indignado con la corrupción rampante de las élites empresariales, políticas, en las fuerzas armadas y en carabineros.
Desde 2006 con el levantamiento de los estudiantes secundarios conocido como la “revolución pingüina”, se han sucedido movimientos sociales de carácter regional y nacional cada vez más amplios, entre los hitos hay que mencionar especialmente la rebelión estudiantil de 2011 y sobretodo el movimiento NO + AFP en que tras un conjunto de sindicatos, los trabajadores se han coordinado en toda la geografía del país, levantando coordinadoras para poner termino con las AFP, conquistar la Seguridad Social, y pensiones suficientes. Hasta ahora, a diferencia de lo que ocurrió con los movimientos estudiantiles, NO + AFP no ha podido ser cooptado, ni ha estado abierto a negociar “avances” limitados, que suelen terminar en retrocesos, como ocurrió con la Reforma Laboral.

¡Chile despertó!
Ese fue un grito que de manera espontánea se coreó en la Alameda en Santiago en la primera marcha multitudinaria por el fin del sistema de AFP el 24 de julio de 2016. Esa marcha efectuada en más de 40 ciudades, fue la primera movilización masiva a escala nacional convocada por un movimiento de trabajadores desde el fin de la dictadura cívico-militar.
Las marchas han sido importantes, han elevado la autoestima del pueblo, nutrieron la convicción que es posible cambiar las cosas y mejorar la vida. Pero no basta con marchar, eso está claro, especialmente al comprobar que a pesar de millones de personas movilizadas por el fin de las AFP, políticos y autoridades se hacen los sordos.
Con todas las instituciones desprestigiadas, incluidos lamentablemente los sindicatos y especialmente la CUT tras elecciones fraudulentas y bochornosas, en cambio el movimiento NO + AFP aparece como el que tiene más confianza de la gente.
Además el movimiento NO + AFP no se ha limitado a marchar, ha diseñado su propia Propuesta de Pensiones, de acuerdo con los principios de la Seguridad Social, robusta técnicamente, y ha organizado sindicatos y activistas prácticamente en todo el país, ha ensayado movilizaciones distintas como el Paro y la Protesta Nacional del 10 de diciembre de 2016, y las campañas de desobediencia civil del cambio al fondo E en las AFP, y del abandono de las AFP Cuprum y Provida, han tenido un gran impacto.
El movimiento NO + AFP es la demostración de la emergencia de una situación política y social nueva, que el movimiento estudiantil ya anunciaba años antes.
La emergencia del movimiento de mujeres feminista, NI UNA MENOS, como respuesta indignada a la discriminación, brutales crímenes y femicidios, muestra la entrada en la arena del conflicto social, tras sus propias demandas, de la mitad más postergada y abusada de la sociedad capitalista y patriarcal.
Las luchas del pueblo mapuche por la recuperación de la tierra y el territorio, a pesar de la criminalización, la dura represión y la militarización de la Araucanía, son una muestra de la renacida voluntad de resistencia a los abusos en todo el país.
Pero queda pendiente el paso de lo social a lo político, a la disputa por el poder, para transformar la sociedad. Ese Chile que despertó todavía no tiene su representación en el campo político.
Por una política honesta hecha por la gente trabajadora y la juventud.
No podemos limitarnos a reproducir las viejas prácticas elitistas, de decisiones entre cuatro paredes, o cocinadas en acuerdos en la cocina. Si de verdad queremos cambiar las cosas, con transformaciones sociales basadas en criterios de justicia social y solidaridad, esto solo será posible con la activa participación de millones. Los técnicos no deben reemplazar a las mayorías, los necesitamos para que pongan sus conocimientos al servicio se las decisiones que tomen las organizaciones de trabajadores. Ese debería ser el orden, no a la inversa.

El MDP como una alternativa de izquierda.
La candidatura de Alberto Mayol agrupó en todo el país un polo de izquierda, levantó un programa de transformaciones con un horizonte socialista y democrático radical. En torno a la campaña de Mayol se concitaron voluntades de gente que dentro y fuera del Frente Amplio quiere un cambio social de verdad. La principal tarea política que tenemos frente a nosotros los que participamos en este esfuerzo es darle continuidad al polo de izquierda, profundizar su programa y enraizarnos en la realidad social en todas las regiones del país. Ese polo de izquierda que término siendo el MDP puede ser la base para construir un nuevo partido del pueblo trabajador, con actividad político social real, mucho más allá de un simple aparato electoral instrumental.
Construyamos un Partido de las y los Trabajadores
Es necesaria una nueva representación y organización política social de la clase trabajadora, y otros sectores populares, capaz de disputar el poder, el gobierno y el congreso a las élites. Una nueva fuerza con vocación convocante y unitaria que desde las demandas más sentidas por el pueblo, en el respecto de su diversidad, sea capaz de jugar el papel central en un frente contra el capitalista salvaje en Chile realmente amplio, sobre la base de la solidaridad, la justicia social y la propiedad social.
Ahora se reúnen las condiciones para superar la fragmentación extrema de la izquierda chilena, en miles de grupitos y colectivos político–sociales. Un proceso de unidad para construir una fuerza, con respeto a la diversidad, con formas federativas y con mecanismos transparentes y democráticos de decisión. Un partido al servicio del cambio social, con estrategias de movilización, programas y liderazgos honestos.

La conclusión para nosotros es clara, es hora que Construyamos una fuerza de Trabajadores, nuestra propia representación político social, con una perspectiva socialista honesta y genuina.
Un partido de las y los trabajadores que haga sentir nuestra fuerza organizada como pueblo trabajador por nuestros propios anhelos e intereses. Para que nunca más volvamos a poner la lucha y los sacrificios, para dejar luego el poder ingenuamente en manos de otros.

Socialismo Revolucionario.
Integrante del Movimiento Socialista Allendista.

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