por Juan Fran
Un país que se fundó en la moral esclavista y no reconoció derechos en los negros hasta después de 150 años de fundada no es un país para la vida en paz de los seres humanos.
El fundamentalismo protestante y sionista sobre el que está construida la moral de USA convierte cualquier proyecto nacional en una acción expansionista, en una guerra, en saqueo contra propios y extraños.
La actual administración imperial ha convertido el mundo en arrabal tributario y un centro de saqueo de recursos tácticos y estratégicos sin la menor de la política de por medio. Contrario a ello los bombardeos a Caracas y el secuestro del Presidente Nicolás Maduro son un brevisimo ejemplo de lo que está dispuesto a hacer Washington por lo que considera «suyo».
No es menor la idea de que son estas muestras de la decadencia y que es justo así como se presenta un poder imperial cuando está llegando a su fin.
El fundamentalismo protestante y sionista sobre el que está construida la moral de USA convierte cualquier proyecto nacional en una acción expansionista, en una guerra, en saqueo contra propios y extraños.
La actual administración imperial ha convertido el mundo en arrabal tributario y un centro de saqueo de recursos tácticos y estratégicos sin la menor de la política de por medio. Contrario a ello los bombardeos a Caracas y el secuestro del Presidente Nicolás Maduro son un brevisimo ejemplo de lo que está dispuesto a hacer Washington por lo que considera «suyo».
No es menor la idea de que son estas muestras de la decadencia y que es justo así como se presenta un poder imperial cuando está llegando a su fin.











