domingo, octubre 11, 2026
Inicio Análisis y Perspectivas ¡Technofascismo y las vedettes fascistas/ultraderechistas!

¡Technofascismo y las vedettes fascistas/ultraderechistas!

169
0
El fascismo se quitó las botas, se puso corbata, abrió TikTok y aprendió a sonreír para la cámara.
Hoy la manipulación política ya no necesita solamente diarios, radios o discursos. Tiene bots, algoritmos e inteligencia artificial. Miles de cuentas pueden fabricar la ilusión de una multitud donde quizás solo existe una pequeña oficina con computadores.
En América Latina han surgido recientes denuncias e investigaciones sobre redes de bots utilizadas para inflar tendencias, difundir propaganda y manipular la conversación electoral. El método es tan viejo como la propaganda, pero ahora lleva Wi-Fi.
El truco es sencillo: repetir una mentira mil veces hasta que el algoritmo diga: “¡Caramba, parece que esto le interesa a todo el mundo!”.
Así nacen las nuevas vedettes de la ultraderecha: personajes convertidos en espectáculo, expertos en gritar, provocar y fabricar enemigos. No necesitan convencer al pueblo; necesitan mantenerlo permanentemente enojado.
Mientras el trabajador mira al inmigrante, al pobre, al estudiante o al vecino como enemigo, los grandes intereses económicos pueden continuar tranquilamente detrás del telón.
Divide al pueblo, entrégale un teléfono y tendrás una fábrica de resentimiento.
El technofascismo es eso: la vieja dominación con maquillaje digital. Antes agitaban multitudes desde el balcón; ahora agitan millones de pantallas desde un teclado.
Y cuidado: no todo triunfo de la derecha es obra de bots. Existen problemas reales —inseguridad, desigualdad, corrupción, frustración— que alimentan el descontento. Precisamente por eso la manipulación funciona: toma un dolor verdadero y le coloca una mentira encima.
La batalla democrática, entonces, no consiste solamente en apagar bots. Consiste en impedir que el dinero compre la conversación pública y que los algoritmos conviertan el miedo en votos.
Porque cuando unos pocos pueden decidir qué millones deben ver, odiar y creer, la democracia corre el riesgo de convertirse en una elección entre algoritmos.
Y entonces el fascismo ya no llega marchando.
Llega haciendo clic. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.