Mg. José A. Amesty Rivera
Segun el economista marxista británico Michael Roberts, el aumento de la desigualdad mundial en
términos económicos, no se revertirá mediante una redistribución de la riqueza o los ingresos solo
a través de los impuestos. «Requerirá una reestructuración completa de la propiedad y el control
de los medios de producción y los recursos a nivel mundial».
Pero, ¿qué es lo que está ocurriendo realmente?
El Banco suizo Group AG/UBS, ha emitido su informe anual sobre la riqueza global, mostrando
que «solo 60 millones de adultos, o el 1,6 % de todos los adultos, tienen una riqueza personal neta
de, 226 billones de dólares, o el 48,1 % de toda la riqueza personal del mundo». Veamos otros
datos importantes:
Por otro lado, lo exagerado es que, «1,57 mil millones de adultos (alrededor del 41 % de los
adultos del mundo) tienen solo 2,7 billones de dólares, ¡o solo el 0,6 % de toda la riqueza personal
del mundo»!
Esto coincide según el Laboratorio de Desigualdad Mundial, conocido como World Inequality Lab,
(en francés Laboratoire sur les Inégalités Mondiales), «según el cual el 50% de la población
mundial (no solo los adultos) tiene solo el 0,9% de la riqueza personal total. Y que el 1% superior
de la población mundial tiene alrededor del 42 % de toda la riqueza personal, igual que en 1995″.
Segun el banco suizo UBS y utilizando la figura de una pirámide, «resulta que 3,1 mil millones de
adultos (o el 82 % de todos los adultos) tienen una riqueza personal de 61 billones de dólares, o
solo el 12,7 % de la riqueza personal global total».
«El otro 87,3 % es propiedad de solo 680 millones de adultos o solo el 18,2 % del total de adultos
en el mundo (3,8 mil millones)».
«En la parte superior de la pirámide, hay 2.891 multimillonarios en dólares en el mundo, y solo 31
adultos tienen una fortuna de más de 50 mil millones de dólares cada uno».
Si detallamos estos valores injustos por paises y regiones, observamos que, «en el 2024, la
riqueza personal aumentó más en Europa del Este (desde un nivel bajo) y América del Norte, pero
cayó en América Latina, Europa Occidental y Oceanía (Australia, entre otros.). La riqueza
promedio de los hogares en Gran Bretaña, cayó un 3,6 % en 2024, la segunda mayor caída de
cualquier economía importante».
«El aumento en América del Norte, se debió principalmente al aumento del valor de las acciones y
los bonos para los muy ricos. A nivel mundial, la riqueza financiera total aumentó un 6,2 %,
mientras que la riqueza no financiera (propiedad) aumentó solo un 1,7 %. La riqueza personal
promedio por adulto en América del Norte es casi seis veces mayor que en China, 12 veces más
alta que en Europa del Este; y casi 20 veces más alta que en América Latina».
El informe del UBS, enfatiza que «la extrema desigualdad de la riqueza personal a nivel mundial ha
empeorado (aunque solo ligeramente) desde principios del siglo XXI».
«La Sudáfrica posterior al apartheid sigue estando en la cima de la liga mundial de desigualdad de
riqueza medida por el coeficiente gini para la desigualdad, seguida como siempre por Brasil».
«Y esa proporción gini ha empeorado significativamente durante la Larga Depresión desde 2008.
De las economías capitalistas avanzadas, Suecia tiene la distribución más desigual de riqueza
personal, algo que puede sorprender a aquellos que elogian la Escandinavia socialdemócrata.
Estados Unidos es tan desigual como Suecia».
A todo esto, Roberts según sus análisis ha descubierto que, «la riqueza y los ingresos están
estrechamente relacionados. Hay una correlación positiva de alrededor de 0,38 entre la riqueza y
los ingresos; en otras palabras, cuanto mayor sea la desigualdad de la riqueza personal en una
economía, más probable es que la desigualdad de ingresos sea mayor».
Finalmente, los analistas de desigualdad Gabriel Zucman y Saez, se hacen eco de la posición de
Marx cuando dicen que «la tributación progresiva de la renta no puede resolver todas nuestras
injusticias. Pero si la historia sirve de guía, puede ayudar a agitar al país en la dirección correcta,
…. Democracia o plutocracia: eso es, fundamentalmente, de lo que se tratan las tasas impositivas
más altas».
Dicho lo anterior, «la causa de la desigualdad alta y creciente se encuentra en el propio proceso de
acumulación de capital. No es principalmente la falta de impuestos progresivos de los ingresos o
la falta de un impuesto sobre el patrimonio; o incluso la falta de intervención para lidiar con los
paraísos fiscales. Tales medidas políticas ciertamente ayudarían a reducir la desigualdad y a
generar ingresos gubernamentales muy necesarios».
«Pero si los ingresos antes de impuestos del capital (beneficios, renta e intereses) continúan
aumentando a expensas de los ingresos del trabajo (salarios), entonces hay una tendencia
incorporada a aumentar la desigualdad. Y si el capital continúa acumulándose, entonces aquellos
que poseen la mayor parte del mismo se harán más ricos en comparación con aquellos que no
poseen capital».
Reiteramos entonces, necesitamos reestructurar completamente la propiedad y el control de los
medios de producción y los recursos a nivel mundial, para afectar los valores gigantescos de
desigualdad e inequidad presentes a nivel global, y que inciden en nuestras economías del diario
vivir.











