por Celso Calfullan
La justicia chilena por fin logro imponer la impunidad para Crespo.
Decir que en Chile existe justicia es mentir descaradamente, no se puede aceptar como algo justo que se decrete la impunidad para un criminal que arranco los ojos de Gustavo Gatica y otros 400 jóvenes que fueron dañados físicamente por otros criminales como Crespo, esto ni remotamente puede ser considerado justicia.
Si esto lo comparamos con el caso llevado a cabo contra Héctor Llaitul, que no le arranco los ojos a nadie, que nunca fue acusado de atacar a otros seres humanos, pero que igual fue condenado a 23 años de cárcel, lo que representa una cadena perpetua solo por diferir, por opinar en contra del estado chileno y sus políticas de despojo contra el pueblo mapuche. Debemos decir que estos dictámenes son una completa aberración, la condena a 23 años de un dirigente mapuche inocente de crimines de sangre y la impunidad de un criminal como Crespo.
Esto nos deja muy claro que en Chile tenemos una justicia de clase, que solo condena a los que están en contra del sistema imperante y en cambio deja libres a los asesinos que defienden los intereses de la clase empresarial, de la elite dominante de este país.
«Me viene a decir la carta
Que en mi patria no hay justicia
Los hambrientos piden pan
Plomo les da la milicia…»
“La Carta” de Violeta Parra.












Bueno, estamos muy cerca para que se cumpla lo que conocemos como estado policial. Podríamos asegurar que lo que se viene con el gobierno entrante no es más de lo mismo, sino lo peor de lo mismo. En palabras del mismo Crespo: que él está dispuesto a cooperar en lo que se necesite con la institución, porque 2026, se supone se refería al gobierno de Kast, será un período de mucha agitación social. Queda claro que el Estado, la policía, y los dueños de la tierra, la oligarquía, se están preparando para defender su sistema como sea, utilizando las herramientas que sean necesarias, con el fin de proteger la propiedad privada, las leyes, y por supuesto el capital. La pregunta salta como un conejo ¿Los anticapitalistas, y antimperialistas de esta parte del mundo, están preparados para hacerle frente al poder imperial? O ¿ Se están preparando para recibir más palos, más cárcel, absorber más gas, más ducha con agua con mierda, más balines saca ojos,….? El anticapitalismo es la verdadera resistencia al orden establecido. La bandera rojinegra, símbolo histórico de las luchas contra las dictaduras en América y el mundo, vuelve a flamear.