La recomendación de Donald Trump que propuso una inyección de desinfectante e introducir luz solar en pacientes con coronavirus está teniendo sus primeras consecuencias, a pesar de que posteriormente el presidente de Estados Unidos se retractó de sus palabras y dijo que fueron un “sarcasmo”.
Sin embargo, no ha sido suficiente. Porque más de 100 estadounidenses han tenido ya que ser ingresados tras ingerir detergente o lejía por las indicaciones que dio Trump. Médicos, el fabricante del producto de limpieza Lysol e incluso la Agencia Estadounidense del Medicamento desmintieron las palabras del presidente, pero ya era demasiado tarde.
Dr. Birx(The Coronavirus Response Coordinator)’s reaction when President Trump asks his science advisor to injecting #disinfectant to fight the coronavirus.