escribe Luis Casado
A ratos me asiste la convicción de aburrir al lector, volviendo una y otra vez sobre el mismo tema: el billete. Desde su origen, en Lidia, en el siglo VII AC, hasta el lupanar en que se ha convertido en estos días.
En más de una parida aseguré que el dinero no tiene valor intrínseco, que los papelitos verdes valen hongo, que sería difícil atribuirle al oro algún valor que no provenga de las ansias de tenerlo, una fiebre transmitida por la so called ley de la oferta y la demanda.
Y te conté que a lo largo de su historia el billete –o la moneda– se materializó en oro, plata y cobre, antes de hacerlo en papel, para pasar luego a existir bajo la forma de escrituras y terminar encriptado en señales electrónicas, bits, bytes y algoritmos. De ahí que le llamen criptomoneda.
Los asaltantes de Hollywood –esos que llegaban cabalgando a atacar Bancos y diligencias– ya no molan, están demodés, no se llevan.
Gradualmente fueron remplazados por tipos como Bernard Madoff, alias el Monstruo de Wall Street, condenado a 150 años de prisión por estafar U$ 64,8 mil millones, o por Charles Ponzi, creador del esquema que lleva su nombre, o bien Sung Kook “Bill” Hwang, estafador en Archegos, su empresa de inversiones que llegó a manejar la friolera de U$ 36 mil millones, o aún Sam Bankman-Fried, condenado por robarse U$ 8 mil millones en criptomoneda, “una dramática caída para el ex billonario niño maravilla”.
Los mencionados están muy lejos de ser los únicos, en el lote figuran Milei, Trump y otros malandrines menos conocidos. Lo curioso es que la criptomoneda es legal. La firme, como lo lees. Y para robar no tienes que ir a buscar el billete: ¡te lo traen!
Si no me crees, mira ver:
Binance : 6 mil millones de dólares desaparecen en 20 minutos, el robo del siglo. Binance paraliza las operaciones tras sufrir el mayor ciberatraco de la historia. La famosa casa de cambio de divisas digitales estima que se robaron 6.300 millones de dólares en el mayor robo cometido en esta industria (Reuters. Tyrone Siu. 30 0ct. 2026)
El diario madrileño El País precisa que “Binance, la mayor plataforma para la compra e intercambio de criptomonedas, ha decidido paralizar todas las sus operaciones después de informar este jueves de que había experimentado una brecha de seguridad, aunque aseguró que los fondos de los usuarios estaban seguros. Changpeng Zhao, cofundador de Binance, confirmó el ataque en su cuenta en X.”
La plataforma de intercambio de criptomonedas anunció que 6.300 millones de dólares en fondos se vieron afectados en lo que la industria describe como el mayor hackeo de la historia de las criptomonedas, según recoge Bloomberg. Los activos digitales se desplomaron.
Binance, la mayor casa de cambio de criptomonedas del mercado, opera con más de 360 divisas digitales y asegura superar los 150 millones de clientes. Changpeng Zhao, cofundador de la plataforma, fue condenado hace dos años a cuatro meses de cárcel por facilitar flujos ilícitos que facilitaron las operaciones a narcotraficantes, terroristas y otros delincuentes que usaban la Binance para hacer transferencias, pero se benefició de un indulto del presidente Donald Trump. (sic)
¿Qué tal? Mientras tanto Kast y sus boys se preocupan de los pinches carteristas que roban en el Metro e intentan acentuar el régimen de dictadura legal que impera en Chile.
Para quienes practican el pillaje de empresas que fueron del Estado… Nichts! ¡Nada! Niente! Ništa! (en croata…)
Pero Chile, con su PIB de U$ 357 mil millones es peccata minuta, una poquedad, una minucia, una fruslería.
En este mismo momento los gigantes tecnológicos se endeudan más y más para financiar infraestructuras colosales, pero los inversionistas –weones que no producen un cuesco pero que como los mencionados más arriba se hacen traer el billete– dudan de que los ingresos comerciales puedan 1º pagar la deuda, 2º rentabilizar la inversión (generar lucro).
Visto lo cual… hace unos días el fondo de pensiones californiano Calpers redujo su exposición a los “Siete Magníficos” de la inteligencia artificial. Dicho de otro modo, se acabó la papita p’al loro.
Con razón: desde la cima alcanzada en octubre, los siete gigantes vieron evaporarse más de U$ 1 billón 550 mil millones de capitalización bursátil. O sea 4,34 veces el PIB chilensis… ¡volatilizados en un mes! Al lado, los Fondos E son un prodigio de estabilidad.
Sin embargo Meta busca U$ 95.000 millones para seguir financiando la carrera por la IA… Tal parece que la inercia, fenómeno físico descubierto por Galileo, René Descartes e Isaac Newton, también surte efectos en las finanzas: no pueden parar. En fin, no todos…
Microsoft busca recortar una cuarta parte de su plantilla a nivel mundial. La empresa ofrecerá 60.000 salidas voluntarias con bonificación como parte de sus planes para ahorrar costes
Meta, que busca U$ 95 mil millones, cometió, lee bien, 43 millones de infracciones por las cuales deberá pagar multas por U$ 22.000 millones al Estado de Nuevo México, billete que se suma a los U$ 18.000 millones acordados para frenar otra demanda por los efectos de las redes sociales.
Entretanto SpaceX, empresa de Elon Musk, cerró un acuerdo para financiar U$ 40 mil millones para comprar microprocesadores GPU, y… predice una seguidilla de quiebras en el sector de la IA. ¡No! ¿En serio?
Como quiera que sea le prestaron ese billete a Starlink porque tiene ingresos que no provienen de la IA…
“En el tercer trimestre cerrado en septiembre 2026, la cifra de negocios global de SpaceX alcanzó U$ 14,58 mil millones. La empresa mueve su modelo económico hacia la venta de infraestructuras informáticas. Los ingresos provenientes de la IA fueron de U$ 7,56 mil millones (…) La comercialización de potencia de cálculo le permitió a SpaceX obtener el primer beneficio neto de su historia.
Primer beneficio neto de su historia… Entonces ¿qué es lo que justifica la capitalización bursátil de SpaceX… ¿Ah? O dicho de otro modo: ¿qué es lo que justifica el valor bursátil de la empresa?
Pregúntale a los Fondos de Pensión…
¿Fin del cuento? Que nenni…. Esto es una serie más larga que Guiding Light de la cual CBS difundió 18.262 episodios durante 57 años, de 1952 al 2009. ¿Que hay que ser muy cacaseno para soportar eso? Seguramente, como soportas tu AFP. Ahora, mira esto:
Una “muralla de deuda” de U$ 300.000 millones se cierne sobre las empresas respaldadas por firmas de capital riesgo. Las empresas de software representan alrededor de un tercio de los préstamos corporativos de riesgo que vencen en 2028 y 2029 (New York Time, Oct. 26)
Pasa que ahora no se usa invertir el capital para producir algunas chorradas que compran los boludos marketing mediante, sino más bien hacer tra-a-jar el billete en los mercaos financieros que no producen nada. Así como lo lees.
Las firmas de capital privado se esfuerzan por evitar grandes pérdidas ante una posible oleada de impagos por parte de las empresas que tienen en cartera. Los gestores de fondos se apresuran a negociar prórrogas para una gran parte de una deuda —que asciende a 300.000 millones de dólares— cuyo vencimiento comienza en 2028. Se trata de una necesidad urgente que se ha visto agravada porque, este año, el aumento de los tipos de interés ha encarecido la refinanciación. Gran parte de esta deuda corresponde a empresas de software que corren el riesgo de quedar eclipsadas por compañías de inteligencia artificial, como Anthropic, que el lunes protagonizó una gran salida a bolsa.
Como ves, los patos rengos compiten con los patos cojos por el billete disponible. Normal, visto que estamos en un sistema de libre competencia y de liure mercao. Para los emprendimientos fallos al caldo no hay piedad: o produces lucro o los mercados financieros –que no producen nada– te crucifican. Si no han muerto antes. Ejemplo:
Oracle: Larry Ellison, la gran apuesta por la IA
A sus 82 años, el fundador de Oracle sigue tan activo como siempre y gasta sin reparos para desafiar a Google, Microsoft y AWS en el terreno de las infraestructuras de IA.
Larry Ellison se niega a morir. La idea le enfurece y, a su juicio, “no tiene ningún sentido”. Extravagante, provocador y mujeriego, este hombre que se hizo a sí mismo es, en cierto modo, una figura “más grande que la vida”. ¿Por qué no, entonces, “más fuerte que la muerte”? El ego desmedido de este allegado a Trump queda perfectamente retratado en la célebre frase del periodista Mike Wilson: “La diferencia entre Larry Ellison y Dios es que Dios no se cree Larry Ellison”.
Si pensabas que Trump y Elon Musk están piraos, a Larry Ellison ya no le funciona el percutor. Pregunta: ¿Tú comprarías acciones de Oracle?
Si piensas que la industria metal mecánica es más segura, confiésate alma impía, antes de perder hasta el modo de andar:
“230 mil millones de euros de capitalización evaporados en dos años: en Bolsa, el automóvil europeo parte al desguace. Los constructores automóviles europeos se despeñaron en Bolsa estos tres últimos años, bajo la presión de la competencia china y la transición energética” (La Tribune, París).
¿Estás cansado? Si te hago el cuento es porque se trata de los mercados financieros en los cuales las AFP pierden tu dinero, protegidas como están por el régimen político chilensis. Para que alguien gane… otro tiene que perder. Por eso tú pierdes pinche asalariado en el mo’elo patrio.
Allí donde se juega el billete, o sea en la timba financiera, la cueca se practica en cutis. Para que veas que no te miento lee lo que sigue:
Cómo los “dark pools” transforman las Bolsas tradicionales
Frente al trading de alta frecuencia, los “dark pools” se consolidan como una alternativa para los inversores. Estas plataformas, en las que las órdenes permanecen invisibles antes de su ejecución, transforman el modelo de negocio de las bolsas tradicionales.
El 6 de mayo de 2010, los mercados estadounidenses cayeron en el pánico. En treinta y seis minutos, cerca de un billón de dólares de capitalización se evaporaron antes de que las cotizaciones se recuperaran bruscamente. Este episodio, que ha pasado a la historia con el nombre de «Flash Crash» (colapso relámpago), puso de manifiesto la fragilidad de un sistema financiero que se ha vuelto electrónico, instantáneo y cada vez más difícil de descifrar.
Detrás de esta conmoción destaca un protagonista: el trading de alta frecuencia. Esta práctica consiste en comprar y vender acciones de forma automatizada, a una velocidad tal que bastan unos pocos nanosegundos para alterar los precios. A medida que los mercados se han digitalizado, esta carrera por la rapidez ha transformado profundamente el funcionamiento de la Bolsa, hasta el punto de marginar gradualmente a los intermediarios tradicionales.
El modelo bursátil, cuestionado
Para eludir esta presión, los grandes inversores han buscado otros espacios de negociación. Así es como han cobrado protagonismo los “dark pools” (mercados oscuros). Su promesa: permitir la compra o venta de grandes volúmenes sin revelar las intenciones al mercado y, por tanto, sin provocar variaciones de precios excesivamente bruscas. “El hecho de que no exista una pretransparencia en la transacción permite, hasta cierto punto, no alertar al mercado de que uno es un gran comprador”, explica Philippe Guillot, director de datos y mercados de la Autoridad de Mercados Financieros (Francia).
Dicho de otro modo, la tan cacareada transparencia de los mercados desapareció en combate. Ahora –como siempre fue en realidad– los que ganan son los enteraíllos, los que están por dentro, los propietarios del telo, burdel, lupanar, puticlub, prostíbulo, donde la Carlina, casa de putas o lenocinio, que para el caso da lo mismo.
En una pendejésima de microsegundo se efectúan millones de transacciones y los jetas de las AFP – esos que venden lo que no tienen ni conocen y se desligan de los resultados para el futuro pensionado, o sea el cauro tú mismo– no se enteran. Así desaparecen U$ miles de millones en lo que los teutones de mis dos llaman eine augenblick.
La nota de la prensa sobre los dark pools concluye:
Tras haber permanecido durante mucho tiempo en la periferia, estos mercados opacos se han convertido hoy en día en un elemento ineludible, especialmente en Estados Unidos. En Europa, la normativa establece que solo el 7 % del volumen total de acciones negociadas de un valor puede realizarse en un «dark pool» (mercado oscuro).
Y es que su auge plantea una cuestión fundamental: si las operaciones se desplazan fuera de los mercados transparentes, ¿qué queda del papel histórico de la Bolsa?
¿Qué queda del papel histórico de la Bolsa? ¿Y tú me lo preguntas? ¡Callampa!
















