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EL  PATRÓN, RADIOGRAFÍA DE UN CRIMEN  – Ver la película

EL  PATRÓN, RADIOGRAFÍA DE UN CRIMEN – Ver la película

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El patrón: Radiografía de un crimen, por Hernán Gómez

afiche_el_patron_bajaLos graduados ni siquiera saben como hablar con los cientos de miles de personas excluidas. En el fondo, es un problema de clases. Y en las facultades de derecho se transmite el saber como quien transmite el poder.”

Elías Neuman

 

 

Elías Neuman fue un prestigioso criminólogo que dedicó su vida profesional a enfocar la atención en ciertas fallas del sistema judicial: los derechos de los presos, las penas severas como un gran enemigo de la prevención, entre otras. Un perfecto desconocido para el común de la gente pero no para el mundo judicial, ya que ponía en crisis el funcionamiento automático de la institución y tuvo frases realmente memorables como: “a las cárceles llegan los delincuentes fracasados”. Falleció en el 2011 y dejo más de veinte libros escritos. En uno de ellos está basada El Patrón: radiografía de un crimen.

Hermógenes Saldívar (Joaquín Furriel) es analfabeto, tosco, sumiso e “inepto”, según le dijeron en el servicio militar y dejaron asentado en su DNI. Emigró junto con su mujer Gladys (la muy sólida Mónica Lairana) desde su Santiago del Estero natal hacia Buenos Aires en busca de un futuro promisorio. Pero nada resulta fácil para la pareja. De buenas a primeras se topan con Latuada, brillante villano interpretado por Luis Ziembroski, pequeño empresario dueño de varias carnicerías que venden mercadería en mal estado y que recurre a una serie de artilugios detestables para ganar unas monedas más. De a poco Hermógenes se ve inmerso en ese mundo abominable de la explotación laboral y es llevado sin escalas a la esclavitud de la mano del maltrato y la humillación. La tensión crece en medio de la carne podrida y el peor clasismo que habita (no tan subterráneamente) en nuestra sociedad.

don_latuada_ppLa película tiene dos líneas, la de la carnicería y el desarrollo del hecho, y la del presente proceso judicial. Marcelo Di Giovanni es el abogado (Guillermo Pfening) que lleva adelante el caso casi por un hecho fortuito, y de a poco se termina comprometiendo al notar que el destino de Saldívar está marcado por un sistema judicial que se deglute al pobre, al iletrado, sin analizar contextos ni  circunstancias.

Esta subtrama que estimula el relato principal no termina de funcionar y se le advierten los hilos de cierta construcción no del todo lograda. Sobre todo en contraste con la fuerza y eficacia que resguarda el espacio opresivo de la carnicería.

El Patrón: radiografía de un crimen toma varios riesgos: el papel protagónico de Furriel, construido con eficacia y trabajo; la trama social en la que denuncia y género policial se entremezclan de manera natural y fluida; las pequeñas dosis de humor que dosifican la angustia de un cuento narrado con una puesta clásica que se aleja de las pretensiones y se infla a base de imágenes. Sebastián Schindel –con una filmografía documental detrás- tiene muy claro su deseo: mostrar rigurosamente ciertas prácticas vigentes en nuestra comunidad. Un pequeño apartado para Germán Da Silva, mano derecha de Latuada, que se ocupa sutilmente de trabajar la cabeza de Hermógenes y le enseña los trucos de la mala carnicería con momentos en que el patetismo se convierte en una serie de sutiles pasos de comedia.

El Patrón: radiografía de un crimen (Argentina, 2015), de Sebastián Schindel, c/Joaquín Furriel, Luis Ziembroski, Mónica Lairana, Germán Da Silva, Gullermo Pfening, 98′.

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