Inicio Internacional EEUU: CAMBIO DE ÁNIMO SOCIAL

EEUU: CAMBIO DE ÁNIMO SOCIAL

1
0
Editorial de La Jornada, viernes, 25 de septiembre de 2026
 
Los discursos del primer ministro israelí y prófugo de la Corte Penal 
Internacional, Benjamin Netanyahu, y del presidente palestino, Mahmoud 
Abbas, ante la Asamblea General de Naciones Unidas fueron un espejo de 
la condición ruinosa en que se encuentra la comunidad internacional. 
Mientras el genocida se pasea por el mundo y repite bulos con total 
impunidad, el dirigente árabe tuvo que dirigirse a sus pares mediante 
una videoconferencia pregrabada porque Estados Unidos le negó el 
visado para acudir a Nueva York.
 
En su mensaje, Abbas recordó lo que todo el mundo sabe: «el pueblo 
palestino enfrenta uno de los momentos más peligrosos de su historia» 
porque Israel «ha atacado todas las necesidades básicas de la vida». 
Cuestionó «¿cuánto tiempo más seguirán algunos estados guardando 
silencio ante Israel o suministrándole las armas que utiliza contra 
nuestro pueblo?», una pregunta que parece no encontrar respuesta 
mientras millones de seres humanos languidecen de hambre y enfermedad 
bajo la bota del sionismo.
 
Aunque Washington mantiene secuestrada a la ONU de la misma manera que 
Tel Aviv tiene rehén a la nación palestina, desde abajo brotan algunas 
señales de esperanza. Las protestas realizadas ayer ante la sede de 
Naciones Unidas cuando Netanyahu tomó la palabra recuerdan que no 
todos los estadunidenses acompañan la complicidad de su gobierno con 
la masacre. De hecho, el sadismo desplegado contra el pueblo palestino 
ya provocó un cambio de ánimo que años atrás habría sido impensable: 
de acuerdo con una encuesta de AP-NORC divulgada en julio, 
aproximadamente un tercio de los adultos en Estados Unidos cree que 
Israel ha cometido genocidio en Gaza; dos de cada 10 dicen que no, y 
alrededor de la mitad considera no saber lo suficiente para tomar 
postura. De manera significativa, 30 por ciento de los adultos judíos 
estadunidenses afirman que las acciones de Netanyahu constituyen genocidio.
 
A principios de agosto, un estudio de Pew Research registró que 60 por 
ciento de los adultos estadunidenses ahora tienen una opinión 
desfavorable de Israel. La erosión del apoyo al sionismo se da incluso 
en los sectores más recalcitrantes: entre los evangélicos blancos pasó 
de 71 por ciento a 57 por ciento. De acuerdo con un libro acerca del 
cabildeo israelí en Estados Unidos, 29 por ciento de los demócratas 
que votaron por Joe Biden en 2020, y no respaldaron a Kamala Harris en 
2024, indicaron que lo ocurrido en Gaza fue la razón principal de su 
abstención. Debe recordarse que durante su campaña la ex candidata se 
negó a condenar la matanza de civiles y calló de manera grosera a sus 
simpatizantes que le pidieron abordar el tema.
 
Algo de esos sentires se expresó en los alrededores de la sede de la 
ONU: miles de manifestantes repudiaron a gritos a Netanyahu mientras 
éste hablaba en el interior del recinto, y a las consignas contra el 
genocidio se unieron las de rechazo a la guerra y a los atropellos 
cometidos por la autoridad migratoria y sus paramilitares en contra de 
extranjeros y de ciudadanos estadunidenses. Una de las movilizaciones 
fue organizada por integrantes de la comunidad judía de Nueva York -la 
mayor en el mundo fuera de Israel- y más de cien manifestantes -entre 
quienes figuraban las actrices Susan Sarandon y Hannah Einbinder, así 
como la ex militar disidente Chelsea Manning, la candidata demócrata 
al Congreso Darializa Ávila Chevalier y el concejal Chi Ossé- fueron 
detenidos por la policía.
 
Lamentablemente, la desconexión de la clase política estadunidense con 
las necesidades y exigencias de la ciudadanía se manifiesta de manera 
notoria en este ámbito, lo cual no sorprende si se tiene en cuenta la 
inversión multimillonaria de organizaciones y magnates pro sionistas 
en las campañas políticas de ambos partidos. Con todo, la toma de 
conciencia sobre la verdadera naturaleza del gobierno israelí entre un 
número creciente de estadunidenses supone una oportunidad de que en el 
futuro la superpotencia deje de financiar y de proteger con su poder 
hegemónico a quienes perpetran el peor crimen del siglo.
 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.