por Jorge Lavandero
Esto me lo escribió recién un cura. «Amigo: me parece que hay personas de izquierda, pero no hay partidos de izquierda. Lo que prevalece en Chile es herencia de la negociación de los políticos con la dictadura.
No hay institucionalidad democrática ni legítima. Me molesta que de mentira se haya pasado a verdad enajenante. Se dice: » Desde que volvió la democracia» «ahora que estamos en democracia»… Chile no es una democracia.
Permanece el sistema económico de la dictadura: Neoliberalismo o como lo han llamado los Papas: «capitalismo salvaje». Una minoría tiene secuestrada a una mayoría. Esto es la negación de la esencia misma de la democracia. El pueblo no es el soberano, no mandata.
Se pidió que una Asamblea constituyente y soberana cambiará la Constitución fraudulenta del 80, hecha sin garantías y sin Registros Electorales. La clase política reunida se metió para dominar cualquier proceso constitucional, y llamó a una Convención constitucional. Lo hizo dos veces. No llegaron a una Nueva Constitución. Lo que permanece es el armatoste de una Constitución ilegítima, no goza de ninguna autoridad moral.»











