La presidenta de Fundación Libera, Carolina Rudnick, comenta que el gobierno chileno estaba en conocimiento de la posibilidad que desde Estados Unidos se impusieran medidas económicas a Chile dada la falta de normativa respecto al Trabajo Forzoso. Como fundación llevan desde el año 2019 trabajando para fortalecer la legislación interna y este año «si hubo un intento de entregar argumentos para que no nos aplicaran los aranceles, esos los hicimos nosotros», comenta Rudnick quien explica que intentaron que se reemplazara la imposición de aranceles por un plan de implementación gradual de siete medidas contra el Trabajo Forzoso. En la entrevista, la abogada y presidenta de la Fundación Libera comenta que se hizo una investigación a fondo, que lleva varios años que da cuenta de que el trabajo forzoso ocurre con personas chilenas en sectores como salmonicultura, agricultura, servicios y otros.
Rudnick lamenta que la respuesta del gobierno chileno se limitara a reacciones políticas superficiales en lugar de asumir reformas legislativas profundas. Como Fundación sostuvieron reuniones con representantes del gobierno, pero, en el caso de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, que fueron los primeros con los que se reunieron «básicamente nos escucharon, tomaron notas, y nos dijeron ‘perfecto, muchas gracias, lo vamos a considerar’». Finalmente, espeta que «se nos culpa a nosotros de antipatriotas, pero las leyes que protegen los derechos de nuestros compatriotas, de nuestros trabajadores y también de nuestros hermanos latinoamericanos, no existen en la legislación».
https://gacetaambiental.cl/











