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EL LECHO DE PROCUSTO por Héctor Vega

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por Héctor Vega

La propuesta aquí contenida se basa en lo que llamamos la recuperación del potencial de la economía chilena. Dicho potencial está basado en sus recursos naturales (minerales, pesca, forestales, agricultura) en un cuadro de tratados comerciales que sitúan a Chile como una de las economías más abiertas del mundo. Por tanto, el sorprendente estancamiento de la economía chilena, calculamos 1,15% de crecimiento para 2026, no responde a limitaciones insalvables de su sector externo, sino a un estrangulamiento interno inducido por una política monetaria contractiva basada en la Tasa de Política Monetaria del Banco Central de Chile (TPM) de 4,5%.

Bajo esa tasa Chile opera con un falso equilibrio, gobernado por el objetivo de 3% de inflación anual, una inversión ineficiente de 23% del PIB (Formación Bruta de Capital Fijo (FBKF), con una baja productividad (tasa capital-producto, 3,5) y un desempleo estructural de 9,4% de la fuerza laboral.

El nivel de actividad así proyectado ha congelado el motor industrial de la economía y desarrollado un escenario donde se prioriza la parálisis nominal del mercado interno. El mercado del cobre, metal necesario en los conflictos geoestratégicos del Medio Oriente, así como los sub productos de los concentrados transportados desde Chile, otorgan al país un techo de crecimiento compatible con el equilibrio de divisas necesario para una economía con gran apertura internacional.

Dicho techo ha sido calculado en un crecimiento de 5,36%. Este superávit comercial y un eventual crecimiento de la economía mundial de 2,5% otorgan un margen macroeconómico amplio para expandirse sin arriesgar las reservas internacionales de la economía nacional.

La restricción artificial del crédito impuesta por la dupla Hacienda-Banco Central, con el beneplácito del gobierno, ahoga la inversión productiva, constriñendo el crecimiento real a un lánguido 1,15%. Si comparamos la tasa de crecimiento potencial de 5,36% con la tasa proyectada de 1,15% resulta una brecha negativa de 4,21 puntos porcentuales del PIB. Ese es el resultado de las limitaciones monetarias cuando nos atenemos a la TPM de 4,5%.


En términos de liquidez monetaria esta parálisis estabilizadora neutraliza anualmente 13.893 millones de dólares en riqueza potencial no realizada.


Hemos presentado un cálculo teórico que dimensiona la magnitud del problema representado por una fuerza laboral desocupada de 9,4%. Sobre la base de un salario mensual de CLP 750.000 y la capacidad productiva transicional necesaria llegamos a un presupuesto bruto de 11.900 millones de dólares (aproximadamente 9,5 billones de CLP).


Al contrastar ambas magnitudes (13.8 mil millones de dólares y 11.9 mil millones de dólares), la validación del modelo transicional en la utilización de los recursos disponibles en la economía en términos de trabajo y materiales es contundente.

El desempleo del 9,4% en Chile no es un problema de escasez de recursos; es un mecanismo institucional de opresión utilizado por la macroeconomía neoclásica como ancla inflacionaria para subsidiar el comportamiento pasivo (look and see) de la gran empresa. Incluso operando con ingresos mediocres propios de un país primario-exportador, los fundamentos estructurales de Chile demuestran que el país tiene acceso a recursos y espacio en la Balanza de Pagos para rescatar a su población de la cesantía.

Romper la trampa del ingreso medio exige desbancar el dogma del equilibrio nominal estático y subordinar la política monetaria a un circuito cerrado de crédito dirigido y de absorción salarial, emulando la audacia planificadora que transformó a los tigres asiáticos hace cuatro décadas.

Para financiar la creación de un sector minero-industrial y un Plan de Infraestructura y Vivienda proponemos un Fondo de Desarrollo Industrial Soberano (FDIS), la captación de la Cuasi-renta minera y la captación de fondos de las AFP.

El FDIS está basado en un sistema dual de tasas de interés, pues el Fondo opera al margen de la TPM del Banco Central. Utiliza financiamiento fiscal directo proveniente del cobre y créditos preferenciales europeos.

La captación de la Cuasi-renta minera se refiere al diferencial entre los embarques de concentrados y la comercialización de éstos en ultramar. Para el año 2024 éste fue calculado en 21 mil millones de dólares.


En el caso de las AFP proponemos un Bono de Proyecto Estructurado emitido por una sociedad anónima de objeto exclusivo donde el Estado (vía Codelco o ENAMI) posee una participación minoritaria pero estratégica, y socios tecnológicos privados poseen la mayoría operativa. El Estado chileno actúa como aval del capital principal del bono durante los primeros 7 a 10 años (el periodo crítico de break-even). Esto reduce el riesgo de crédito del instrumento a una categoría cercana a la de un Bono Soberano.


Bajo su lógica dogmática, la teoría jamás puede estar equivocada. Si el tejido social se desgarra, si la Formación Bruta de Capital Fijo se desploma y con ello el crecimiento de la economía al 1,15%, o si cientos de miles de personas quedan atrapadas en un 9,4% de desempleo estructural, para los epígonos del modelo no es una falla de éste; es simplemente que “las personas y la realidad no cuadran con la teoría”. Por lo tanto, la solución institucional es mutilar las capacidades productivas del país y congelar el mercado interno con una TPM al 4,5% y una tasa de inflación de 3% para obligar a la realidad a caber en su nicho abstracto.

Este maridaje entre el dogma fiscal y el monetario prefiere un país amputado pero “alineado con las proyecciones”, antes que romper el molde ideológico y utilizar los 13,8 mil millones de dólares de holgura calculados.

En el mito griego, Procusto ofrecía una cama a los viajeros; si eran demasiado altos para ella, les cortaba las extremidades para forzarlos a encajar, y si eran demasiado bajos, los estiraba con cuerdas hasta romperlos. Para la dupla de Hacienda y el Banco Central, (con el beneplácito del gobierno) su lecho de Procusto es el modelo neoclásico de equilibrio estático con una TPM de 4,5% y la inflación al 3%. La teoría no está equivocada son las personas que se niegan a actuar como la teoría espera que actúen.

Santiago agosto 8, 2026 

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