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Pegasus Project: Las entrañas del espionaje marroquí contra líderes mundiales y la sombra sobre América Latina

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Pegasus Project: Las entrañas del espionaje marroquí contra líderes mundiales y la sombra sobre América Latina

Una nueva investigación internacional, coordinada por Forbidden Stories y con la participación de 39 periodistas de 14 medios de comunicación, ha destapado los engranajes más profundos del aparato de espionaje masivo del régimen de Marruecos. La investigación, que incluye el testimonio inédito de un exagente de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) bajo el seudónimo de «Safir», revela cómo el reino alauí ha utilizado el software israelí Pegasus como «el arma para el monstruo final» para controlar tanto a la disidencia interna como a líderes internacionales.

El video documental que acompaña la investigación, titulado «Dentro de la máquina de espionaje de Marruecos: Pegasus, Bureau 21 y el ‘rey en la sombra’», muestra imágenes inéditas de las instalaciones de la DGST en Rabat y de los centros de operaciones del espionaje marroquí.

El «virrey» y el circuito de la vigilancia

El espionaje masivo no es una operación aislada de los servicios secretos. La investigación revela que la decisión de espiar a personalidades de primer nivel —como el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, o el presidente francés, Emmanuel Macron— pasa directamente por la Casa Real de Marruecos.

La figura clave es Fouad Ali El Himma, considerado por fuentes internas como «el virrey» o «el rey en la sombra». Este consejero real, amigo de la infancia de Mohamed VI, dirige el llamado «Bureau 21» desde el Palacio Real de Rabat, una oficina que decide y controla el espionaje a jefes de Estado y dirigentes políticos.

«Las líneas de actuación a seguir y las medidas a adoptar en cada momento son planificadas y gestionadas por el consejero real Fouad Ali El Himma, quien coordina directamente la estrategia con Abdellatif Hammouchi.»
— Informe secreto del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) español (mayo de 2021)

Las órdenes de El Himma se ejecutan a través de la DGST, el servicio de inteligencia interior marroquí, dirigido por Abdellatif Hammouchi, que lleva más de 20 años al frente del aparato represivo.

«Nuestra misión principal es proteger al rey y la continuidad de la monarquía. Nos hemos convertido en un Estado policial.»
— Safir, exagente de la DGST

Espionaje a líderes mundiales y el cambio de postura de España

La investigación documenta cómo el espionaje con Pegasus se utilizó como herramienta de presión diplomática en la crisis de Ceuta de mayo de 2021. Marruecos consideró la hospitalización en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, como una «magnífica oportunidad» para forzar el reconocimiento español de su soberanía sobre el Sáhara Occidental.

En medio de esta crisis, Rabat ordenó la infección con Pegasus de los teléfonos del presidente Pedro Sánchez y de los ministros de Exteriores, Interior y Defensa de España. Solo entre el 19 y el 22 de mayo de 2021, se extrajeron 2,57 gigabytes de información del teléfono de Sánchez, en su segunda infección con este spyware.

El resultado final: Pedro Sánchez modificó la posición histórica de España sobre el Sáhara Occidental, reconociendo la soberanía marroquí, en lo que la investigación califica como «rendición».

El arsenal del espionaje: escuchas, Pegasus y difamación

El exagente Safir describe un sistema de vigilancia sistemática que combina técnicas tradicionales y tecnología de vanguardia. Las imágenes del video muestran las instalaciones desde donde se coordinan estas operaciones.

1. Vigilancia tradicional:

· Escuchas telefónicas a través de antenas y la presunta colaboración de Maroc Telecom, que proporciona datos de usuarios y paquetes de datos ilimitados a objetivos espiados.
· Instalación de micrófonos y cámaras en domicilios, vehículos y lugares frecuentados por objetivos.
· Infectación previa de teléfonos móviles que son vendidos a activistas en pequeñas tiendas, especialmente en la región del Rif.
· Vigilancia de cibercafés, donde se infectaban ordenadores para monitorizar la actividad de los objetivos.

2. La revolución Pegasus:

Pegasus entra en juego cuando se han agotado los métodos tradicionales. «Nunca empezamos con Pegasus. Viene después de las escuchas, en su apartamento, en su coche. Es una cuestión científica», explica Safir.

El software permite:

· Infección silenciosa («clic cero») mediante una simple llamada anónima o mensaje que pasa desapercibido.
· Acceso a llamadas, mensajes, fotos, ubicación, micrófono y cámara del dispositivo infectado.
· Monitoreo pasivo y activo de los objetivos en tiempo real.

3. La fabricación de pruebas:

Pero quizás lo más revelador es el modus operandi: «Empezamos por el veredicto», confiesa Safir. La DGST primero identifica a alguien como amenaza y luego busca información que pueda utilizarse para desacreditarlo o encarcelarlo.

Con la inteligencia obtenida, la DGST:

· Fabrica pruebas y falsas acusaciones.
· Desarrolla campañas de difamación a través de medios de comunicación controlados o colaboradores a sueldo.
· Utiliza el sistema judicial para neutralizar a los disidentes.

El caso emblemático de Omar Radi

El periodista de investigación marroquí Omar Radi ilustra perfectamente el funcionamiento del sistema. Durante más de una década, la DGST desplegó contra él prácticamente todo su arsenal: vigilancia física permanente, escuchas, infiltración de su entorno, micrófonos y cámaras en su vivienda, seguimiento de su círculo cercano, interceptores IMSI, y finalmente, Pegasus.

«No encontramos nada de Omar Radi. Nada. Era demasiado precavido y eso nos obligó a ir más lejos.»
— Safir, exagente de la DGST

El video documenta cómo el régimen de Rabat utilizó el espionaje no solo para controlar a la disidencia, sino también para fabricar pruebas y falsas acusaciones que luego fueron utilizadas por el sistema judicial para neutralizar al periodista.

El 5 de julio de 2020, Radi fue detenido en Casablanca. Su iPhone, bloqueado con huella dactilar, fue desbloqueado por los agentes utilizando la herramienta forense Cellebrite en una operación que duró una hora y 45 minutos. Esta empresa, de origen israelí, ha sido denunciada por vender sus productos a regímenes autoritarios para violar la privacidad de periodistas y activistas.

Radi fue condenado en marzo de 2021 a seis años de prisión por cargos de «espionaje» y «violación», en un juicio sin garantías denunciado por Human Rights Watch y Reporteros Sin Fronteras. Recibió un indulto parcial en julio de 2024, pero sigue siendo espiado desde su exilio en Alemania.

«El Estado, y especialmente el aparato de seguridad, se están volviendo más y más bárbaros, más y más inhumanos.»
— Omar Radi, periodista exiliado

La ruta del espionaje: de Abu Dabi a Rabat

La investigación revela que Marruecos no adquirió Pegasus directamente de la israelí NSO Group. El software llegó a través de un intermediario: la empresa emiratí FSSYS Al Fahad y su filial marroquí, FSSYS Maroc.

Según Safir, el coste de Pegasus fue asumido por Emiratos Árabes Unidos: «Des millones, esto no es nada para los emiratíes. Lo compraron y redistribuyeron a los servicios amigos. Puedes decir que es como Netflix: un amigo paga la suscripción y los demás usan su cuenta».

Las pruebas técnicas confirman que la DGST comenzó las pruebas y demostraciones de Pegasus a finales del verano de 2017, antes incluso de que se normalizaran oficialmente las relaciones diplomáticas entre Israel y Marruecos (diciembre de 2020).

La complacencia europea

Paradójicamente, estas revelaciones llegan en un momento de fortalecimiento de las relaciones entre Europa y Marruecos. El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, visitó Rabat el mismo día de la publicación de la investigación, firmando una «asociación excepcional reforzada» con el reino alauí.

Los informes del consorcio indican que, entre los objetivos espiados por Marruecos, se encontraban siete ministros franceses, entre ellos el propio Lecornu. A pesar de ello, el gobierno francés ha optado por profundizar los lazos bilaterales, priorizando los intereses geopolíticos sobre la defensa de la soberanía de sus propios funcionarios y el derecho internacional.

El espionaje de Pegasus en España: una quiebra de soberanía

El Confidencial revela que, antes de infectar los teléfonos de Sánchez y sus ministros, Marruecos ya había intentado infiltrarse en al menos 250 teléfonos españoles entre 2018 y 2019, con un total de 768 ciberataques.

Entre los objetivos españoles se encontraban:

· El coronel Alberto Aguilera, jefe de información de la Guardia Civil para Cataluña, cuyo teléfono sufrió cinco intentos de infección en marzo de 2019.
· El periodista Ignacio Cembrero, colaborador de El Confidencial.
· Activistas saharauis residentes en España, como Abderrahman Taleb Omar, profesor en la Universidad Pública de Navarra.
· Activistas rifeños y miembros de asociaciones de solidaridad con el pueblo saharaui.

El espionaje incluyó también a diplomáticos argelinos acreditados en España y a responsables del Frente Polisario, como Mohamed Beisat (diplomacia saharaui) y la activista Aminatou Haidar, residente en El Aaiún.

«Saber que pude ser espiado me hace pensar que estoy en el camino correcto, que es el de la lucha de mi pueblo.»
— Bachir Mohamed Lahcen, doctorando saharaui en la Universidad de Sevilla

¿Pegasus en América Latina y el Caribe? La sombra del espionaje marroquí en la región

La investigación sobre el espionaje marroquí no puede limitarse a Europa y el norte de África. En Chile y en toda América Latina y el Caribe existe una preocupación creciente sobre la posible utilización de Pegasus y otras herramientas de vigilancia por parte de los servicios de inteligencia de Rabat, dada la alta actividad que mantienen para influir sobre parlamentarios, políticos y opinión pública en contra del Frente Polisario y de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) .

El escándalo del «Proyecto Pegasus» ha sido portada de los principales medios internacionales —The Guardian, Le Monde, prensa española, árabe y estadounidense—, revelando la magnitud del espionaje marroquí que ha afectado a cientos de teléfonos de políticos, periodistas y activistas dentro y fuera de España . Esta no es una noticia menor para América Latina, donde los métodos de espionaje masivo ya han sido documentados.

El analista internacional chileno Esteban Silva Cuadra, defensor de la causa saharaui, ha sido víctima directa de esta presión. En 2012, Silva denunció ante la justicia chilena una campaña de amenazas y hostigamiento por parte de funcionarios de la embajada de Marruecos en Chile. La denuncia fue respaldada por los diputados Sergio Aguiló y Hugo Gutiérrez, quienes presentaron acciones de amparo ante la Policía de Investigaciones (PDI) para proteger a Silva y a la Asociación Chilena de Amigos de la República Árabe Saharaui Democrática.

Los diputados denunciaron que funcionarios con fuero diplomático montaron una campaña de «amenazas y desprestigio» contra la asociación y sus directivos, transgrediendo la soberanía de las instituciones chilenas . Silva señaló entonces que «tenemos antecedentes muy contundentes que revelan que funcionarios marroquíes que gozan de fuero diplomático en nuestro país, han montado y desarrollado una campaña de amenazas y desprestigio en contra de nuestra Asociación y de sus directivos» .

Esta no es una acción aislada. La embajada marroquí ha emitido al menos tres declaraciones oficiales interfiriendo abiertamente en asuntos internos de Chile, atacando a organizaciones sociales, parlamentarios y a la sociedad civil que solidariza con el pueblo saharaui . En una carta filtrada en 2024, el embajador Abdelkader Chadu Ludie reconocía que su misión desarrollaba acciones para contrarrestar el «activismo pro-RASD», incluyendo contactar directamente a parlamentarios para «sensibilizarlos» y presionar a las autoridades chilenas .

Desde el año 2010, Silva ya había denunciado ante la Cancillería chilena la «injerencia indebida» de Marruecos, exigiendo la suspensión de relaciones bilaterales y calificando al reino alauí como «feudal violador de los derechos humanos» .

Aunque hasta el momento no hay confirmación pública de que Pegasus haya sido utilizado contra objetivos en América Latina, el modus operandi de la diplomacia marroquí —que incluye presión directa sobre parlamentarios, campañas de desprestigio y amenazas— demuestra la determinación del régimen de Rabat para silenciar a sus críticos más allá de sus fronteras. La dimensión global del escándalo Pegasus, con cientos de objetivos espiados en múltiples países, debería encender las alarmas en nuestra región.

América Latina y el Caribe debe estar alerta. La comunidad internacional, y en particular los países de nuestra región, deben exigir transparencia sobre el uso de Pegasus y otras herramientas de vigilancia masiva por parte de Marruecos. Como ha señalado Esteban Silva: «Rechazamos que una embajada extranjera interfiera en los asuntos internos de Chile y ataque a ciudadanos que ejercen legítimamente su derecho a expresarse» .

Conclusión: el espionaje como herramienta de recolonización

Esta investigación deja al descubierto el aparato de espionaje del régimen marroquí y la complicidad de las potencias europeas, que priorizan acuerdos económicos y de seguridad por encima de la defensa de la soberanía y los derechos humanos.

El espionaje a líderes del Sáhara Occidental y a defensores de los derechos humanos revela la verdadera naturaleza del régimen de Rabat: un Estado que utiliza tecnología de vanguardia para sofocar cualquier disidencia y perpetuar la ocupación del Sáhara Occidental.

El silencio y la complacencia de la comunidad internacional permiten que Marruecos continúe utilizando herramientas de vigilancia masiva para reprimir a su población y amenazar a sus vecinos. Mientras tanto, el pueblo saharaui sigue esperando que se cumplan las resoluciones de las Naciones Unidas que reconocen su derecho a la autodeterminación.

América Latina y el Caribe debe estar alerta. Estos mismos métodos de espionaje y control —como el uso de Pegasus— ya han sido documentados en nuestra región. La lucha por la soberanía, la transparencia y la defensa de los derechos humanos es una batalla global que requiere solidaridad entre los pueblos del Sur Global.

Frente al espionaje masivo, transparencia y soberanía. Frente a la recolonización, integración latinoamericana y caribeña.

InfoSurGlobal

28 de julio 2026


Fuentes:

· El Confidencial / Forbidden Stories / Pegasus Project 2026
· Taleb Alisalem en X (16 de julio de 2026): «فضيحة تجسس تهزّ المغرب تتصدر قضية ‘مشروع بيغاسوس’ عناوين الصحف ووسائل الإعلام الدولية» [El escándalo de espionaje que sacude Marruecos encabeza los titulares de la prensa y los medios internacionales].
· Denuncias documentadas sobre la actividad de la embajada de Marruecos en Chile (2010-2024)

Referencias documentadas sobre América Latina:

· [1] Denuncia de Esteban Silva sobre amedrentamiento de la embajada de Marruecos en Chile. El Clarin de Chile (2012).
· [2] Entrevista a Esteban Silva sobre la visita de parlamentarios chilenos a Dajla. Werken Rojo (4 de enero de 2025).
· [3] Carta filtrada del embajador de Marruecos en Chile sobre «activismo» pro-saharaui. Maghreb Online (2 de septiembre de 2024).
· [4] Rechazo a injerencia de la embajada de Marruecos en contra del Senado de Chile. Crónica Digital (29 de mayo de 2012).
· [5] Organizaciones de derechos humanos exigen romper relaciones con Marruecos. Radio Universidad de Chile (10 de noviembre de 2010).
· [6] Taleb Alisalem en X (16 de julio de 2026).

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