¡A prepararnos para la rebelión popular!
Coordinación Clasista y Popular
Chile, junio de 2026
A pocos meses del inicio del gobierno reaccionario de José Antonio Kast, su
primera Cuenta Pública no será más que una operación política destinada a
legitimar ante la clase trabajadora y el pueblo la ofensiva patronal mientras va
cediendo cada vez más privilegios para los grandes grupos empresariales.
Bajo los discursos de la “seguridad”, el “orden” y la “reconstrucción nacional”, el
actual gobierno busca consolidar un proyecto profundamente antipopular,
autoritario y regresivo, orientado a fortalecer las condiciones de dominación y
explotación existentes.
El gobierno de Kast representa la expresión más agresiva y reaccionaria de la
derecha empresarial chilena desde el fin de la dictadura cívico – militar. Su
programa combina neoliberalismo extremo, conservadurismo ultrarreaccionario y
fortalecimiento del aparato represivo del Estado. Con el argumento de combatir la
delincuencia y la crisis económica, avanzan aceleradamente en la militarización de
los territorios, la criminalización de la protesta popular y el ataque a las
organizaciones clasistas y populares, y mientras tanto por debajo avanzan en
debilitar las conquistas históricas de las y los trabajadores.
Mientras millones sobreviven entre salarios miserables, endeudamiento, cesantía
y precarización del trabajo y la vida; el gobierno garantiza subsidios y condiciones
favorables para las AFP, las grandes forestales, el empresariado extractivista y las
compañías transnacionales. La llamada “austeridad” no es más que alzas para el
pueblo y ganancias aseguradas para la burguesía.
Las políticas impulsadas por Kast, Quiroz y la complicidad del conjunto del bloque
en el poder, profundizan la precarización de la clase trabajadora y la destrucción
de derechos sociales. Buscan fortalecer un modelo económico basado en la
sobreexplotación, el saqueo de los recursos naturales y la subordinación absoluta
a los intereses del capital financiero internacional y del imperialismo. Al mismo
tiempo, avanzan en el fortalecimiento de un Estado policial, continuando medidas
que ya habían sido impulsadas por el gobierno de Boric mediante sus leyes
represivas y de criminalización a las y los que luchan.
Kast no gobierna para resolver las necesidades del pueblo, gobierna para proteger
los privilegios de una minoría parasitaria que teme el retorno de la movilización de
masas.
Esta ofensiva reaccionaria avanza también gracias a la complicidad de una falsa
oposición institucional que actúa dentro de los límites de la gobernabilidad
burguesa. Mientras algunos pactan abiertamente con la derecha y administran en
conjunto el programa represivo y el sistema de explotación capitalista expresado
en su actual patrón neoliberal, otros intentan reciclarse discursivamente para
volver a canalizar el descontento popular hacia salidas electorales sin cuestionar
las bases del modelo de explotación y dominación capitalista. Los mismos
sectores que ayer desmovilizaron las luchas, defendieron la institucionalización del
proceso abierto en octubre de 2019 y fortalecieron el aparato represivo del Estado,
hoy vuelven a presentarse hipócritamente como alternativa “progresista”.
La experiencia reciente ha demostrado con claridad que ni el parlamentarismo, ni
el reformismo, ni las promesas de cambios graduales resolverán las necesidades
urgentes de las y los trabajadores y el pueblo pobre. Cada gobierno ha
administrado la crisis en favor de los poderosos, mientras las condiciones de vida
de las grandes mayorías continúan deteriorándose. Hoy vuelven a llamar a
“retomar las calles” y a “reconstruir la organización social”, pero únicamente con el
objetivo de contener la rabia popular, capitalizar electoralmente el descontento e
institucionalizar las luchas.
Frente a este escenario, como Coordinación Clasista y Popular, sostenemos con
claridad que solo la organización independiente de la clase trabajadora y el pueblo
podrá frenar el avance reaccionario y abrir paso a una salida verdaderamente
clasista, popular y revolucionaria. La tarea del momento es avanzar en el rearme
político, organizativo y combativo del proletariado y del conjunto del campo
popular. Debemos fortalecer la organización popular; ampliar los espacios de
articulación de las y los que luchan para que de forma mancomunada podamos
enfrentar las políticas de hambre y miseria.
Hoy más que nunca necesitamos reconstruir el movimiento popular, con
independencia de clase y perspectiva revolucionaria, generando los instrumentos
políticos y organizativos necesarios para modificar a nuestro favor la correlación
de fuerzas entre la burguesía y las y los trabajadores.
Llamamos a las organizaciones clasistas y populares, sindicales, estudiantiles,
territoriales, antifascistas, antiimperialistas, feministas de clase, Mapuche
autonomistas y revolucionarias a enfrentar de manera articulada y combativa el
programa antipopular y represivo del gobierno de Kast y su séquito de
empresarios, tecnócratas y operadores de la reacción y la dominación.
Solo la organización y la lucha combativa podrán frenar el avance reaccionario y
abrir camino a nuevas conquistas para el conjunto del pueblo.
¡Fuera Kast!
¡Por una alternativa clasista, popular y revolucionaria!











