por Margarita Labarca
Todos los presidentes de Chile siempre han sido personas bien
educadas. Menos Pinochet, naturalmente, que nunca fue presidente,
pero ante Allende fingía ser un caballero, saludándolo con taconazos a
cada rato. Por eso mandó a matar a todos los que lo vieron en esa
actitud servil.
Ahora tenemos novedad: el señor Kast se mandó a cambiar de La
Moneda golpeando puertas. Oh, la, la, eso no se hace o no se hacía,
por lo menos en Chile. Gracias debería dar porque le estaban
ofreciendo una transición propia de hombres de bien, lo que no es
ninguna obligación del ex-joven Boric.
Bueno, la mala educación o la grosería, para no usar palabras peores,
le viene porque es un nazi conocido, y los nazis no eran gente bien
educada, pues se especializaban en exterminar a jóvenes como Ana
Frank, cuyo diario todos hemos leído.
Ejemplos de la buena educación de los chilenos, es decir su apego a
las costumbres decentes, se han dado en muchas ocasiones. Me
acuerdo que cuando Salvador Allende ganó la presidencia por un
margen bastante estrecho, la reunión del Congreso Pleno, senadores
y diputados todos mezclados, tenía derecho a elegir al segundo
candidato. No sé de dónde salió eso, si era simplemente una
costumbre inveterada de caballeros o si estaba en algún instrumento
jurídico. Pues a nadie se le ocurrió elegir a Jorge Alessandri
Rodríguez, y eligieron simplemente al Chicho. Claro que Alessandri no
habría aceptado, porque también era un caballero que, según su
padre “estaba estudiando para Dios”.
Lo que pasó después, la dictadura, casi nadie se lo imaginó en Chile y
por eso tanta gente murió sin ton ni son porque fueron a entregar
tranquilamente sus autos, las llaves de sus oficinas, como si fuera un
cambio de gobierno normal, y ahí perdieron la vida.
Claro, los milicos y los nazis nunca fueron caballeros y por eso Kast no
sabe comportarse como tal. Porque caballeros revolucionarios siempre
los ha habido. Allende fue un caballero, vamos, todos lo sabemos,
porque no creyó que fueran a bombardear la casa familiar y les dijo a
sus hijas que se fueran a Tomás Moro con la mamá, porque ese era
un lugar seguro. También Clotario Blest, creador y primer presidente
de la Central Única de Trabajadores, don Clota, como se le decía, era
un cumplido caballero proletario.
En la derecha tradicional supongo que también hay y ha habido
caballeros, aunque no los conozco.
¿Y qué se entiende que es un caballero?
“En Chile, ser un ´caballero´ trasciende la simple cortesía y se
entiende como un conjunto de valores tradicionales enfocados en el
respeto, la caballerosidad y la compostura social. Aunque el concepto
evoluciona.”
Esto es lo que dice la Inteligencia Artificial (I.A.) que ahora se mete a
opinar sobre todo.
Es medio tontorrona esta definición, pero para mí es un caballero el
que cuando hay damas no dice groserías y tampoco las escribe
nunca. Que en el almuerzo no se mete el cuchillo a la boca, que en la
calle te deja siempre el lado de adentro, y que jamás de los jamases
cuenta sus aventuras amorosas. Y que no se va de una casa o de una
oficina de mala manera, como ha hecho ahora J.A. Kast.
El cable chino y otras cosas parece que le molestaron, suspendió
cualquier reunión y se largó sin siquiera darle la mano a su anfitrión ni
agradecerle el tradicional tecito con kuchen alemán, hecho muy en su
honor.
Lo del cable chino me parece extraordinario, porque tiene que recorrer
cerca de 20.000 kilómetros bajo el mar. ¿Se imaginan lo que esto
puede haberles costado a los chinitos? Según la I.A., sale entre
30.000 y 50.000 dólares el kilómetro. Saquen la cuenta. Y lo que se
manda por ese cable no es petróleo ni electricidad, que sería genial,
sólo se mandan datos e información.
Esto nos permite independizarnos un poco de las películas gringas,
que últimamente se han puesto malísimas. Ya no hay una
“Casablanca” con Ingrid Bergman, sino que todas son de tiros,
explosiones y carreras de autos y con mujeres iguales porque a todas
les hacen unas naricita respingonas idénticas, que uno las confunde.
Supongo que en las películas chinas salen personajes un poco
diferentes. ¿Propaganda para artículos chinos que hay en Chile?
Posiblemente, Pero el cable debe funcionar para los dos lados. Les
podríamos mandar una película de algún actor chileno bien guapo,
que les va a encantar. Y mandarles propaganda de productos chilenos
que a lo mejor después se les ocurre comprar. Por ejemplo, duraznos
y uvas que ellos también producen pero no se les acercan a los
chilenos ¿verdad? Porque como los de aquí no hay dos. Me lo ha
dicho uno de mis hijos que vivió siempre fuera de Chile y cuando fue
para allá se comió un durazno y se cayó de espaldas por la maravilla
que era.
Bueno, ahora tendremos que acostumbrarnos a tener un presidente
roteque. Esto que acabo de decir no es en Chile un concepto clasista,
porque sólo quiere decir maleducado, falto de compostura, descortés,
ordinario, vulgar. Los casos de caballeros y roteques se dan en todas
las clases sociales en nuestro país.
Como decía al principio, irse de una casa a la que se ha sido
gentilmente invitado, sin despedirse y golpeando puertas: ESO NO SE
HACE.











