Tesis sobre el Frente único, Trotsky, 2 de marzo de 1922
1.- El objetivo del Partido Comunista es dirigir la revolución proletaria. A fin de llevar al proletariado a la conquista directa del poder y de lograr esta conquista, el Partido Comunista debe apoyarse en la aplastante mayoría de la clase obrera. Mientras no tenga esta mayoría, debe luchar por lograrla. No puede esperar lograrlo si no constituye una organización independiente, provista de un programa claro y de una severa disciplina interior. Por ello, ha tenido que separarse, además de mediante su organización, ideológicamente de los reformistas y de los centristas que no aspiran a la revolución proletaria, ni saben ni quieren preparar a las masas para esta revolución y se oponen a este trabajo a través de toda su forma de actuar. Aquellos militantes del Partido Comunista que deploran la escisión en nombre de la unidad de las fuerzas y de la unidad del frente obrero, muestran con ello mismo que no comprenden ni el ABC del comunismo y que sólo a causa de circunstancias fortuitas pertenecen al Partido Comunista.
2.- El Partido Comunista, habiéndo asegurado una completa independencia gracias a la unidad ideológica de sus militantes, lucha para ampliar su influencia sobre la mayoría de la clase obrera. Esta lucha puede ser más o menos lenta o rápida, siguiendo las circunstancias y la coherencia, más o menos grande, de la táctica con el objetivo. Pero es evidente que la lucha de clase del proletariado no cesa en este período de preparación de la revolución. Los conflictos entre la clase obrera y los patronos, la burguesía o el estado, surgen y se desarrollan sin cesar a causa de la iniciativa de una u otra de las partes. En estos conflictos, lo mismo si afectan a los intereses vitales de toda la clase obrera o a los de su mayoría o sólo a un parte de esta clase, las masas obreras sienten la necesidad de la unidad en las acciones, de la unidad tanto en la defensiva contra el ataque del capital como en la ofensiva contra éste. El partido que se opone mecánicamente a estas aspiraciones de la clase obrera a la unidad de acción será condenado, irremediablemente, por la conciencia obrera. Así pues, la cuestión del frente único, tanto por su origen como por su esencia, no es sólo una cuestión sobre las relaciones entre las fracciones parlamentarias comunista y socialista, entre los comités centrales de un partido u otro, entre la Humanité y Le Populaire. El problema del frente único surge de la necesidad de asegurar a la clase obrera la posibilidad de un frente único en la lucha contra el capital a pesar de la fatal división en la época actual de las organizaciones políticas que se apoyan en la clase obrera. Para aquellos que no lo comprenden, el partido sólo es una asociación de propaganda y no una organización de acción de masas.











