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Francia: Macron quiere imponer las AFP

Francia: Macron quiere imponer las AFP

Yo manifiesto, tú manifiestas, él manifiesta… Por todos los sitios los pringaos se oponen a dejarse trasquilar como ovejas. De Chile hablan poco, por la sencilla razón que el laboratorio, el «oasis», está en llamas. Con un bombero pirómano a la cabeza, un tal Piñera. Luis Casado explica las razones de la lucha de los trabajadores franceses…

POLITIKA

Escribe Luis Casado

Te preguntas porqué diablos los trabajadores franceses tienen paralizados los transportes y se proponen bloquear todas las refinerías de petróleo dentro de unos días. Muy resumido: porque Emmanuel Macron quiere imponer las AFP como principal sistema de previsión.

Macron, un banquero de chez Rotschild en comisión de servicios en el Eliseo, jura que desea “terminar con un sistema injusto” que, curiosamente, todos los sindicatos defienden. Su argumento principal reside en que la República tiene 42 sistemas diferentes, y su majestad juzga urgente sustituirlos por un sistema universal por puntos, aumentando la edad legal de la jubilación. Retén esta última información, ya verás cuan jugosa es.

Otra información útil: en el año 2018 los diferentes sistemas, –solidarios por repartición y administrados en modo paritario–, distribuyeron más de 320 mil millones de euros de pensiones sin que nadie hiciese un euro de lucro.

Como en ocasiones anteriores, cuando algún gobierno intentó modificar los sistemas de previsión, particularmente en 1995 con un primer ministro llamado Alain Juppé, los franceses salieron a la calle y bloquearon todo el país.

No obstante, en el curso del tiempo introdujeron muchas modificaciones, todas lesivas para quienes hacer valer sus derechos a la jubilación. La edad legal en que puedes retirarte ha aumentado considerablemente, de 57 a 62 años. El cálculo de la pensión, que estaba basado en los salarios de los últimos 6 meses de trabajo, ahora se hace tomando en cuenta los últimos 25 años, o sea con salarios significativamente más bajos. El tiempo de cotización –contado en trimestres– también ha subido, de 160 a 172 trimestres. Consecuencia: para obtener una pensión más baja, debes trabajar mucho más tiempo: en la práctica, la edad de jubilación se sitúa hoy en día en 64 años.

Lo lesivo de tales “reformas” queda en evidencia con el ejemplo de Alain Juppé: el primer ministro que dimitió después de fracasar en su intento de cambiar el sistema se apresuró en jubilar a los 57 años de edad, ¡antes de que las reformas entrasen en vigor!

Durante la última campaña presidencial (2017), François Fillon, candidato de la derecha que no oso llamar gaulliste, se presentó ante un areópago de patrones para explicar en qué consistía el sistema propiciado por Macron. Primero dijo que él mismo era favorable. Luego, afirmó, literalmente: “el sistema por puntos permite reducir las pensiones cómo y cuando el gobierno quiera, modificando el valor del punto”.

Lo curioso es que apenas comenzaron las manifestaciones en defensa del sistema por repartición, uno de los primeros sectores en declarar que no iba a trabajar fue… ¡la policía!

En Francia hay dos: una militarizada –los gendarmes– que no tiene derecho a sindicalizarse ni a hacer huelga, contrariamente a sus colegas que dependen del ministerio del Interior. Inmediatamente más de mil gendarmes se declararon en “paro médico”, lo que en Francia llaman “ponerse pálido”, para no ir a reprimir a los huelguistas.

¿Qué crees que sucedió? El gobierno se apresuró a “hacer una excepción” con los policías que, habida cuenta de sus condiciones de trabajo, jubilan a los 52 años. La enseñanza es clara: si no tienes tropa… es imposible declarar “la guerra” como un Piñera cualquiera.

Luego… los pilotos de las compañías aéreas adujeron que, por razones de seguridad, no es aconsejable obligarles a pilotar aviones de línea hasta los 64 años de edad. Rápidamente el gobierno se apresuró en declarar otra “excepción”, excluyendo a los pilotos del nuevo régimen.

El sistema “universal” –igual para todos– dejó de ser “universal” a los dos o tres días de huelga. Los representantes de los patrones comenzaron a murmurar por lo bajo lo que todos piensan en voz alta: “todo esto no es sino una improvización de aficionado”.

Lo más cocasse es que, en medio de las manifestaciones, los bailarines de la Ópera de París paralizaron todos los espectáculos y salieron a la calle a bailar El Lago de los Cisnes.

Un bailarín, o bailarina, comienza a los 5 años de edad, dijeron. A los 40 años de edad ya tiene mil problemas óseos, lesiones incurables, una situación física que le impide –aparte algún caso excepcional– seguir bailando hasta los 64 años! Por esa razón el Rey Louis XIV, el Rey Sol, nos garantizó hace más de tres siglos que nuestra jubilación intervendría a los 40 años de edad.

El gobierno de Macron intentó un truco: propuso que la reforma se aplicase a los bailarines solo a partir de las nuevas generaciones. El sindicato de la Ópera rechazó la oferta: esta institución, creada en 1698 por el Rey Louis XIV, dijeron, forma parte de la excepción cultural francesa. Lo que garantiza su perennidad es precisamente no dejar a los bailarines en la miseria al terminar su carrera. Lo entendió un monarca… ¿Puede entenderlo un banquero?

Lo cierto es que después de las reformas de 2010 y 2013, la edad legal de la jubilación pasó de 60 a 62 años, y la duración de corizaciones para obtener una pensión plena aumenta cada tres años. Así, en estos días, dependiendo de cuando naciste, tienes que cotizar entre 161 y 172 trimestres.

Si naciste el año del golpe de Estado en Chile, 1973, o después, tienes que completar 172 trimestres, o sea 43 años de cotizaciones. Admitiendo que saliste de la educación secundaria a los 17 años, y estudiaste medicina, o sea 10 años en la Universidad, te jubilarás a los… 70 añitos. ¿Es casualidad que la edad legal máxima para trabajar haya sido fijada en 70 años? Ahora, si se te ocurrió hacer una especialidad, digamos cirujano (13 años de estudios) ya la tienes liada.

Quienes están en primera línea son los trabajadores del transporte: autobuses y ferrocarriles (el personal médico hospitalario de toda Francia está en huelga desde hace 10 meses… pero trabajan igual para no afectar a la población).

Algún periodista amaestrado le reprochó a un conductor de autobús el “privilegio” que representa para ellos retirarse a los 52 años. El conductor, sin alterarse, le respondió:

“Me propusieron trabajar en la RATP –empresa parisina del Estado– por un salario de mierda. Además, debo “rotar”, o sea trabajar a veces de madrugada, a veces en el día, a veces en la noche. Tengo que trabajar sábados y domingos, en Navidad, durante las vacaciones, la noche de Año Nuevo, y en las festividades. Veo raramente a mi familia, a mi mujer y a mis hijos. A cambio me ofrecieron la estabilidad del empleo, y la jubilacion a los 52 años… Acepté. ¿Para qué? Para que ahora Macron rompa el contrato unilateralmente…”

No lo dijo, pero un conductor de autobús, a los 40 – 45 años tiene la columna vertebral deshecha. No lo dijo, pero la esperanza de vida de un conductor de autobús, estadísticamente, es 12 años inferior a la de un gerente que vive sentadito en su oficina. No obstante, la proposición de Macron es que todos se jubilen a la misma edad.

Debes saber que 50% de la población cobra el SMIC, o sea el salario mínimo que está –neto– en 1.227,39 euros mensuales. Los salarios cotizan un 28,12 % para la jubilación. Hasta un límite.

Los verdaderos privilegiados pagan menos. Un salario que supera los 40 mil euros mensuales paga solo un 12,94 % entre 40 mil y 120 mil euros. Para quien gana más de 120 mil euros es Jauja: a partir de 120 mil euros pagas… ¡ solo un 2,81% !

El gobierno no logra –o no quiere– proponer un dispositivo informático de simulación, pero algunos analistas prevén que con el sistema propuesto las pensiones bajarían en promedio en un 30%.

Hoy por la mañana un ectoplasma, –un economista, o sea una ameba–, explicaba en la radio que el sistema actual debe transformarse en un sistema básico. Ese sistema básico puede, dice el ectoplasma, mejorarse mediante un sistema complementario por capitalización, en el que las cotizaciones son invertidas en la economía para que produzcan una rentabilidad que, ella, financiaría el complemento de pensión.

¿Te suena conocido?

Rembobinemos. Rewind, para que me entiendas. Más arriba te conté que en el año 2018 los sistemas de pensión galos distribuyeron más de 320 mil millones de euros de pensiones, sin que hubiese un euro de lucro para nadie.

Si privatizas el sistema, e introduces de contrabando las AFP, podrías aspirar a obtener un lucro anual que, sin ir más allá de la rentabilidad promedio planetaria, se situaría en torno a un 4%. Ahora bien… el 4% de 320 mil millones de euros hace la módica suma de 12 mil 800 millones de euros.

¡Sin invertir ni uno!

Te preguntas porqué diablos los trabajadores franceses tienen paralizados los transportes y se proponen bloquear todas las refinerías de petróleo dentro de unos días. Muy resumido: porque Emmanuel Macron quiere imponer las AFP como principal sistema de previsión.

¿Te queda claro?

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